Roberto Íñiguez ha convertido su rueda de prensa más incómoda en el vídeo del día. El técnico del Spar Girona mandó a la mierda a todo el que critique a sus jugadoras y lo hizo, además, sin bajar el tono ni un segundo.
Fue este martes, en la previa del duelo europeo ante el Rutronik Stars Keltern alemán, cuando el entrenador vitoriano decidió que ya estaba bien de aguantar según qué cosas. Lo que vino después ha tardado menos en hacerse viral que en escribirse.
Lo que soltó, palabra por palabra
'Lo que está haciendo Juana Camilión, por ejemplo, es increíble y todavía tenemos que aguantar que no mete puntos. Iros a la mierda todos. Iros todos a la mierda. No tenéis ni idea'. La cita es literal, recogida por Mundo Deportivo en la comparecencia, y no necesita traducción simultánea.
El destinatario no es un periodista concreto ni una pregunta puntual. Es el runrún colectivo, ese que lleva semanas diciendo que este Spar Girona no funciona y que las jugadoras no aparecen. Íñiguez puso el foco en quien opina sin datos y lo hizo con la contundencia de quien lleva tiempo aguantando ruido de fondo.
Y no se quedó ahí. Reconoció que es la primera vez en toda su carrera que le toca vivir una crisis así, con lesiones encadenadas y derrotas que no esperaba. Se nos ha juntado una tormenta perfecta, vino a resumir.
El cabreo de Íñiguez no va de perder partidos: va de que le expliquen su propio equipo desde fuera del vestuario.
Dos victorias en seis partidos: el origen real del cabreo
Los números explican buena parte del tono. El Girona suma dos victorias en seis partidos oficiales, un arranque que nadie tenía en el guion. A eso se le suman las bajas: Iyana Martín, base incluida en el quinteto ideal del último Mundial según recordó el propio técnico, está lesionada.
El calendario tampoco da tregua. La Liga Femenina que organiza la Federación Española de Baloncesto y la competición europea se solapan, y el margen para entrenar es casi inexistente.
Ahí está la clave de todo. La base renunció a ofertas de toda Europa para seguir en Girona, siempre según la versión del entrenador, que contó que una de esas propuestas era como para que sus padres le preguntaran si estaba segura. Íñiguez insistió en en que esa renuncia no fue casualidad: habló de cifras escandalosas y de compromiso personal.
Su diagnóstico es todo menos diplomático: el Girona llevaba dos años comiendo caviar y ahora come huevos fritos con jamón 'y no de jabugo', algo que 'jode mucho'. Sobre las expectativas, todavía más gráfico: 'Ahora mismo no podemos ganar ni la copa del meado. Gracias a dios que no jugamos la Euroliga'.
Aviso para navegantes: 'Las vamos a pasar putas hasta la ventana de noviembre'. Ese es el horizonte que maneja el vestuario, con la plantilla justa, varias jugadoras por encima de los 30 minutos por partido y la sensación de estar 'tocando la campana'. Por eso pide refuerzos: 'Si no llega alguien vamos a matar algunas jugadoras'.
El precedente: cuando el entrenador se pone el traje de escudo
En el baloncesto femenino español no es habitual ver a un técnico soltar esto en una comparecencia oficial. Los entrenadores suelen proteger a sus jugadoras con fórmulas neutras, y cuando rompen el molde casi siempre es por dos motivos: porque el equipo está contra las cuerdas o porque sienten que el desgaste recae siempre sobre los mismos nombres.
Aquí se dan los dos. Íñiguez se define como el 'máximo responsable' de la situación y, a la vez, reivindica que su relación con la plantilla es 'brutal'. También reveló que el año pasado rechazó una oferta de la selección turca por compromiso con el club, y que las críticas le funcionan como gasolina.
Si eso es cierto —y no hay motivo para dudarlo—, el personaje que describe la opinión pública se parece más bien poco al que él cuenta que es. ¿Se pasa de frenada? Probablemente. Pero el exabrupto tiene función: desviar el foco. Mientras internet discute la frase, nadie discute el balance.
Lo que viene es menos épico y más urgente: mercado. La ventana de noviembre está marcada en rojo y hasta entonces toca aguantar el chaparrón con lo que hay. Con o sin 'iros a la mierda' de por medio.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Roberto Íñiguez estalló en rueda de prensa y mandó a la mierda a quienes critican a sus jugadoras.
- 🔥 Por qué arde: Un técnico con dos victorias en seis partidos defendiendo a su plantilla a gritos es material viral inmediato.
- 📲 Lo que viene: El Girona busca refuerzos antes de la ventana de noviembre para no fundir a su plantilla.

