La jueza Tardón pide la desclasificación del CNI sobre Ceuta: los informes que deberá entregar el Gobierno

La jueza de la Audiencia Nacional eleva una exposición razonada al Consejo de Ministros y le da 15 días para levantar el secreto sobre las notas del CNI. Los testigos declaran este miércoles.

Quién sabía que el 30 de julio se preparaba una entrada masiva en Ceuta y desde cuándo. La jueza María Tardón ha pedido al Gobierno que desclasifique los informes del CNI para averiguarlo.

La magistrada de la Audiencia Nacional que investiga la entrada masiva irregular desde Marruecos de los días 30 y 31 de julio ha elevado una exposición razonada al Consejo de Ministros. Traducido: reclama al Ejecutivo que levante el secreto sobre una lista concreta de documentos. La exposición razonada es el cauce que tiene un juez para pedir material clasificado.

No es una carta al aire: la petición detalla qué papeles quiere, para qué y en cuánto tiempo.

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Qué papeles exactamente le ha pedido al Gobierno

Lo primero que reclama son las notas e informes del Centro Nacional de Inteligencia difundidos a autoridades a partir del 30 de julio sobre lo ocurrido esos dos días. Dentro del paquete destaca uno: todas las notas clasificadas sobre la actuación de Marruecos hasta la fecha.

Después, un listado con nombres: qué autoridades recibieron las notas del CNI ya desclasificadas, las fechadas el 27 y el 30 de julio (C/10266/27-07-2026 y C/10481/30-07-2026), y cualquier otra remitida después del 30 de julio. Con hora de envío y certificación de que llegó a su destinatario. El detalle no es menor: una de esas notas lleva fecha del 27 de julio, tres días antes de la entrada.

Y un reloj: la desclasificación debe hacerse con carácter urgente y, en todo caso, en un plazo de 15 días naturales. Con un matiz que conviene retener. Lo que se libere no se publica: se incorpora a una pieza separada del caso que sigue declarada secreta.

Desclasificar no significa hacer público: el material iría a una pieza del caso que continúa declarada secreta.

Por qué sostiene que estos papeles no dañan al Estado

El argumento central de Tardón es que la información pedida es relevante para la investigación y que no afecta a la seguridad del Estado. Al contrario: esa seguridad ya se vio vulnerada en los hechos investigados, y lo que se busca es precisamente la autoría de ese ataque.

Con esos informes, según el auto, se podrá saber qué autoridades conocían la convocatoria de la entrada masiva y desde qué momento. También qué decisiones se adoptaron o se dejaron de adoptar. Y cuál fue la actuación de las autoridades del Reino de Marruecos.

La jueza añade dos ideas que pesan en derecho: no hay fuentes alternativas para probar los hechos y el deber de colaboración con la Administración de Justicia alcanza aquí su máxima intensidad. Su conclusión es que la clasificación de un documento no es un obstáculo jurídico absoluto cuando hace falta para investigar un delito.

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El pulso de fondo: quién decide qué se puede contar

El mecanismo que ha activado Tardón no es nuevo, pero se usa poco. La norma que regula qué se clasifica y quién puede desclasificarlo sigue siendo la ley de secretos oficiales de 1968, pensada para una España muy distinta y cuya reforma se ha reclamado en varias legislaturas sin éxito. El Consejo de Ministros tiene la última palabra: un juez puede pedir, pero no puede obligar a levantar el secreto.

Ahí está la tensión. Quienes defienden el secreto oficial sostienen que protege la acción exterior y la seguridad del Estado. Quienes reclaman más transparencia responden que ese mismo secreto ha tapado fallos sin responsables. La instructora deja por escrito que el material es indispensable.

El precedente más cercano es la crisis migratoria de mayo de 2021 en Ceuta, que también acabó con expedientes judiciales y preguntas sobre qué se sabía antes de que miles de personas cruzaran la frontera. Ahora el nivel de concreción es otro: se piden documentos con código, fecha y sello de recepción.

Los siguientes hitos están claros. Los testigos declaran este miércoles ante la Audiencia Nacional. El Consejo de Ministros tiene un plazo máximo de 15 días naturales para responder a la exposición razonada y, si dice que sí, el material entrará en la pieza secreta. Si dice que no, el debate sobre la ley de 1968 volverá al primer plano político.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: La jueza María Tardón pide al Consejo de Ministros desclasificar informes del CNI sobre la entrada masiva en Ceuta del 30 y 31 de julio.
  • Por qué te importa: Determinará si el Gobierno y otras autoridades sabían que la entrada se preparaba y qué hicieron con esa información.
  • A quién afecta: A los investigados por la entrada irregular, a las autoridades que recibieron las notas y a la política migratoria con Marruecos.
  • Hacia dónde vamos: El Ejecutivo tiene 15 días naturales para responder; los testigos declaran este miércoles y el material iría a una pieza secreta.