Los paros médicos siguen adelante en cinco comunidades autónomas tras decaer la huelga general de ámbito estatal. Canarias ya está en huelga y Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana se suman el 28 de octubre.
El detonante del cambio de escenario fue la convocatoria electoral, que hizo decaer la tramitación del Estatuto Marco, la norma que regula las condiciones laborales del personal sanitario y contra la que los sindicatos llevaban meses batallando. Sin ese texto en marcha, las organizaciones han trasladado sus protestas a las consejerías de sanidad, de las que dependen buena parte de sus reivindicaciones.
¿Por qué siguen los paros médicos y qué exigen?
Las reivindicaciones coinciden en lo esencial en las cinco comunidades: reducir las guardias obligatorias y mejorar su compensación, aliviar la sobrecarga de trabajo, ajustar las agendas, y reforzar las plantillas. La exigencia de fondo es la misma que llevaron contra el Estatuto Marco: menos horas de presencia continuada y mejor pagadas.
Pero cada territorio plantea su propio calendario y sus prioridades. En Canarias, el Sindicato de Empleados Médicos de Canarias (SEMCA) reclama un cauce propio de negociación para médicos y facultativos que les permita desvincularse del resto del personal sanitario. La consejería cifra el seguimiento de los primeros días en torno a un 10%. Sin acuerdo a la vista.
¿A quién afecta y qué pasa a partir del 28 de octubre?
Los paros ya han comenzado en Canarias, convocados entre el 16 y el 26 de octubre. El 28 de octubre se suman Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana, y el 13 de noviembre lo hará Andalucía. Entre las cinco reúnen más de 32 millones de habitantes, el 64% de la población española.
El conflicto ya no se libra en un solo frente estatal: son cinco negociaciones paralelas, con calendarios y exigencias propias en cada territorio.
Cataluña arranca el 28 de octubre una huelga indefinida convocada por Metges de Catalunya, que resume sus demandas en 12 puntos. Entre ellas figuran un grupo profesional y salarial diferenciado, un máximo progresivo de 12 horas diarias y la jubilación anticipada.
El listado incluye también agendas de hasta 25 citas, tiempo y financiación para formación e investigación, actividad extra voluntaria pagada al 150%, guardias al 175% de la hora ordinaria y una subida salarial mínima del 20%.
En la Comunidad Valenciana, el sindicato AVANZA inicia también el 28 de octubre una huelga indefinida. Pide limitar las guardias obligatorias a tres mensuales, incrementar su remuneración un 50% y fijar turnos de un máximo de 12 horas. Añade refuerzo de plantilla y agendas menos saturadas, sobre todo en Atención Primaria.
Madrid afronta cuatro bloques de paros convocados por el comité de huelga liderado por AMYTS: del 28 al 31 de octubre, del 4 al 7 de noviembre, del 18 al 21 de noviembre y del 9 al 12 de diciembre. Los paros se reparten en cuatro tramos hasta el 12 de diciembre. Las demandas pasan por un nuevo modelo de carrera profesional, el reconocimiento de la singularidad del desempeño médico con diferenciación retributiva y mejores condiciones para la jornada complementaria.
Andalucía esperará al 13 de noviembre. El Sindicato Médico Andaluz ha convocado tres semanas de paros ininterrumpidos de 24 horas, hasta el 4 de diciembre, con dos exigencias claras: equiparar la remuneración de la hora de guardia a la ordinaria y acabar con su obligatoriedad. También reclaman terminar con las continuidades asistenciales obligatorias en los hospitales.
El calendario se solapa.
Los acuerdos ya cerrados que marcan el camino
No todas las comunidades están en conflicto. Asturias, Galicia y Euskadi han alcanzado acuerdos con sus médicos, y el pacto vasco se ha convertido en referencia para los sindicatos del resto del país. El Sindicato Médico de Euskadi y Osakidetza cerraron el 20 de julio un acuerdo que hace que la libranza tras la guardia compute como jornada y no tenga que recuperarse.
Ese texto incluye turnos voluntarios de 12 horas en fines de semana, una subida del precio de la guardia y la exención de hacerlas a partir de los 50 años, en lugar de los 55. Abre además un plan de hasta cinco años para sustituir progresivamente las guardias de 24 horas y un plan piloto en Primaria de cinco horas y un máximo de 30 citas diarias.
El precedente vasco marca por dónde puede ir la negociación en el resto del país. La presión se traslada ahora a las consejerías de sanidad, que afrontan las semanas de mayor actividad asistencial con plantillas que los sindicatos consideran insuficientes. El impacto se notará en las agendas de Atención Primaria y en las demoras de consultas y pruebas: menos médicos disponibles durante los paros se traduce en más espera para los pacientes que ya están en lista. Las cifras de seguimiento las irán publicando las propias consejerías, departamento por departamento, a medida que avancen las jornadas.
Queda negociación por delante.
Los sindicatos reclaman, de momento, sentarse a negociar territorio a territorio y sin un marco estatal que les ampare. El 28 de octubre será la primera prueba de seguimiento con tres comunidades en marcha a la vez. La evolución de esas jornadas y el nivel de respuesta de los facultativos decidirán si el conflicto se amplía o se desbloquea. Los pacientes miran al calendario.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: Los paros médicos continúan en cinco comunidades tras decaer la huelga general estatal.
- 👥 Quiénes son los afectados: Médicos y facultativos de cinco territorios, y los pacientes que esperan consulta o prueba.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Más demoras en Atención Primaria y consultas mientras las consejerías negocian territorio a territorio.



