Los datos de audiencia dejan pocas dudas. Cada vez que David Broncano ha sentado a un político en el sofá de La Revuelta, el programa de La 1 ha respondido con algunas de las mejores cifras de su trayectoria. Han sido pocos porque, salvo una interacción con Edmundo Bal en el público, el programa de RTVE solo ha tenido a Gabriel Rufián y Pedro Sánchez.
Este último estuvo el pasado jueves 22 de octubre y nos dejó la mejor prueba de ello. La entrevista al presidente del Gobierno llevó al espacio a su mejor dato de audiencia desde su historia, con 4.387.000 espectadores y un 33,9 % de cuota de pantalla, una marca que coloca al formato en una dimensión de audiencia que no había conocido en sus tres temporadas.
Para entender el alcance de ese dato, basta con mirar el récord que desbancó. El techo del programa lo tenía hasta ahora Rosalía, cuya visita en noviembre de 2025 congregó a 2.706.000 espectadores con un 20,4 % de cuota, y Sánchez lo mejoró en 13,5 puntos y en 1.681.000 espectadores. Un presidente del Gobierno en plena precampaña ha logrado lo que ni siquiera la artista más esperada por la audiencia del programa había conseguido, y lo ha hecho además con El Hormiguero relegado a 1,5 millones de espectadores y un 11,4 % de cuota.
La política, sin embargo, ha sido una excepción en la carrera de Broncano, y quizá ahí resida parte de su atractivo. En La Resistencia, en Movistar Plus+, el humorista recibió a Manuela Carmena en enero de 2020, cuando ya había dejado la alcaldía de Madrid. Ya en RTVE, el primer político en activo que pasó por La Revuelta fue Gabriel Rufián, y Sánchez ha sido el segundo. Son dos visitas en más de dos años de emisión, y las dos se cuentan entre las noches más fuertes del programa.
La entrevista a Rufián fue un indicador en la peor temporada del programa
La entrevista al portavoz de ERC en el Congreso, emitida el 20 de octubre de 2025, fue el primer indicio de que el perfil político rendía en audiencia. Aquella noche, La Revuelta promedió un 14,4% de cuota y 1.760.000 espectadores, por encima del 14 % y los 1.686.000 televidentes de El Hormiguero, en una de las pocas victorias que Broncano pudo apuntarse ese curso frente a Pablo Motos.
Asimismo, en el canal oficial de YouTube del programa, su entrevista suma 1,7 millones de visualizaciones y es la segunda más vista de la historia de La Revuelta, solo por detrás de los 1,8 millones que acumula la de Gerard Piqué. Es una repercusión muy superior a la que obtiene la media de los invitados del formato, y confirma que el interés por ver a un político en ese contexto desenfadado traspasa la pantalla de La 1.
Ese resultado brilla todavía más al ponerlo frente al conjunto de una temporada que fue discreta para el programa. La segunda entrega de La Revuelta cerró con una media de 1.373.000 espectadores y un 11,7% de cuota, por lo que la visita de Rufián superó el promedio del curso en 387.000 espectadores y casi tres puntos de cuota. Solo el fenómeno de Rosalía, con un pico de 3.061.000 televidentes, quedó claramente por encima en aquel ejercicio.

Esas noches se han convertido en la excepción ahora. En sus primeros meses en antena La Revuelta cerró 2024 con un 15,7% de cuota y 2.054.000 espectadores de media, apenas una décima por delante de El Hormiguero, en un cara a cara que parecía capaz de acabar con el dominio de Antena 3 en el access. Esa igualdad se diluyó con el paso de los meses, y el programa de Motos terminó el primer curso con un 15,2 % frente al 13,5 % de La Revuelta.
¿La última temporada de Broncano en La Revuelta?
Con ese historial, la decisión de abrir el plató a la campaña del 29-N encaja en la lógica de audiencias del programa. Tras el adelanto electoral, Broncano envió invitaciones a Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo, Santiago Abascal y Ada Colau, y lo justificó por tratarse de la televisión pública. Sánchez fue el primero en aceptar y la candidata del Frente Amplio también ha confirmado su visita.
De igual forma, este lunes Broncano anunció que Irene Montero y Rufián (de nuevo) estarán este miércoles en La Revuelta, de modo que el programa ya tiene aseguradas dos noches políticas más en plena precampaña.
El presentador ha insistido en que Feijóo y Abascal siguen invitados, aunque por ahora ninguno de los dos ha dado el paso. Si cualquiera de ellos aceptara, La Revuelta tendría a su alcance otra emisión con potencial para rivalizar con el récord de Sánchez, porque al tirón del invitado se sumaría la curiosidad de ver a un líder de la derecha en un programa que sus partidos han señalado repetidamente.

No olvidemos que esa relación tensa con PP y Vox es la que convierte esta temporada en una cuenta atrás. Seis encuestas publicadas entre el 25 y el 26 de octubre coinciden en que ambos partidos sumarían mayoría absoluta el 29 de noviembre, e incluso la de Sigma Dos para El Mundo les atribuye 201 escaños. Un escenario que preocupa en la redacción de La Revuelta, porque los dos partidos llevan tiempo poniendo el foco en el formato.
El contrato vigente ampara el programa hasta junio de 2028, con un máximo de 31,5 millones de euros para 320 entregas, pero incluye una cláusula que permitiría suspenderlo si el PP llega al Gobierno. Los populares han llevado al Parlamento el caché de Broncano, superior a los 21.000 euros por programa, una cifra que el presidente de RTVE, José Pablo López, defiende como acorde al mercado. Desde Vox, las alusiones a pasar la "motosierra" por la corporación pública se han convertido en un clásico de su discurso.
El propio Broncano admitió en septiembre, durante la presentación de la temporada, que estaba nervioso por si aquel era su último acto en RTVE ante un posible cambio de Gobierno. Sánchez hizo referencia a ello durante su entrevista y prometió mantener el programa en TVE si sigue en La Moncloa.
Mientras tanto, La Revuelta exprime la actualidad política con los mejores datos de su historia en un curso que, según lo que decidan las urnas, podría ser el último en La 1.





