El impuesto estatal a las grandes fortunas compensa 500 millones de las rebajas fiscales de Madrid, según un informe académico. El estudio mide por primera vez ese efecto y lo eleva a 600 millones en toda España.
El agujero de 500 millones que tapa el impuesto de solidaridad
El cálculo sale de un estudio del Work Inequality Lab (WIL), el think tank vinculado al economista francés Thomas Piketty, firmado por Francisco García-Rodríguez, Alice Sodano y Dmitry Petrov. Su tesis: el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas (ITSGF) compensó con 500 millones la recaudación que Madrid dejó de ingresar por sus rebajas. En el conjunto de España la cifra sube a 600 millones, porque otras comunidades del PP, como Andalucía, aplican políticas similares.
Hay dos figuras que se solapan. El impuesto de Patrimonio está cedido a las autonomías: Madrid lo tiene bonificado al 100% desde 2011 y Andalucía desde 2022. Para que esas rebajas no rompieran la armonía del sistema, el Gobierno central creó en diciembre de 2022 el ITSGF, que fija una tributación mínima para patrimonios superiores a 3,7 millones de euros vivan donde vivan sus dueños. La norma se publicó en el BOE de aquel diciembre.
El resultado se nota en la caja. La recaudación conjunta de ambos impuestos pasó de 1.350 a 1.960 millones entre 2021 y 2023, un 45% más en dos ejercicios, según el estudio que recoge infoLibre.
Quién tiene las fortunas y cómo se mueven
El estudio también dibuja el mapa del dinero: según el Sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha), el 60% de las fortunas de más de 10 millones está en Madrid. El Gobierno regional ha presentado siempre esa posición como un polo de atracción para grandes patrimonios.
Hay, sin embargo, un dato que va en dirección contraria. En 2023, y por primera vez desde 2016, Madrid registró más salidas que llegadas de grandes contribuyentes procedentes de otras regiones. Los autores piden cautela antes de dar la tendencia por consolidada, aunque admiten que la ventaja fiscal madrileña podría estar debilitándose.
Madrid bonifica al 100% el impuesto de Patrimonio desde 2011 y, aun así, la recaudación sobre grandes fortunas ha crecido, no caído.
El informe también detecta grietas en la letra pequeña del sistema. En Madrid, los contribuyentes afectados aumentaron la parte de su riqueza exenta de tributación, sobre todo con participaciones empresariales que cumplen los requisitos para no pagar. Esa vía restó unos 73 millones a la Comunidad en 2023. En Andalucía, los autores observaron un trasvase de capital hacia zonas con incentivos fiscales.
La Comunidad defiende sus rebajas como seña de identidad. Ayuso ha calificado el sistema fiscal de 'confiscatorio' y lo ha comparado con una 'planta carnívora', y ha reivindicado que Madrid tiene 'el IRPF más bajo de España'. En el lado opuesto, los autores sostienen que renunciar a gravar los grandes patrimonios es difícil de justificar en plena crisis de la vivienda y con centros educativos y hospitales infrafinanciados.
Qué proponen los expertos y qué falta para aprobarlo
La bonificación del 100% en Madrid, en vigor desde 2011, es el ejemplo más longevo de competencia fiscal entre comunidades. El ITSGF de 2022 fue la respuesta estatal: una tributación mínima que se aplica con independencia del territorio. Los autores van un paso más allá y proponen extender esa tributación mínima a patrimonios de entre 700.000 y 3,7 millones y revisar las exenciones de los activos empresariales.
Con esos dos cambios calculan que la recaudación conjunta podría llegar a cerca de 5.000 millones de euros, más del doble de la actual. El economista Dmitry Petrov, de la Universidad de Alcalá, defiende la coordinación entre territorios: un impuesto recurrente sobre el patrimonio influye en las decisiones de residencia año tras año, y por eso las reglas comunes pesan más que un gravamen puntual.
Ninguna de esas propuestas está recogida por ahora en un texto legal: el informe es un trabajo académico y su traslado a una ley exige una mayoría parlamentaria. Lo que sí ha cambiado es la recaudación, que ha crecido desde que Madrid y Andalucía renunciaron a cobrar el impuesto de Patrimonio.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Un estudio del think tank Work Inequality Lab cifra en 500 millones lo que Madrid pierde por sus rebajas y que compensa el impuesto a las grandes fortunas.
- Por qué te importa: De esa recaudación dependen servicios como la sanidad y la educación, y el debate define cuánto tributan los patrimonios más altos.
- A quién afecta: A los contribuyentes con patrimonios superiores a 3,7 millones y, de forma indirecta, a los usuarios de los servicios públicos.
- Hacia dónde vamos: Los autores proponen extender la tributación mínima desde 700.000 euros; por ahora ningún texto legal recoge ese cambio.



