Los 7 terremotos más importantes de la historia de España: de Granada a Torrevieja

Una lista que reúne los siete seísmos más relevantes de los últimos siglos en España o que repercutieron en el territorio español.

España no es un país de grandes terremotos frecuentes, pero su historia sísmica guarda episodios devastadores. Con motivo de los recientes terremotos en Granada, recopilamos una lista que reúne los siete seísmos más relevantes de los últimos siglos, seleccionados por su magnitud, por el alcance de sus daños o por su significado histórico. Hay en ella terremotos con registro instrumental, como el de Dúrcal (1954) o el del mar de Alborán (2004), y otros conocidos solo por crónicas, como el de Lisboa (1755), cuya magnitud se estima. El criterio combina, por tanto, ciencia y memoria.

La selección no sigue un orden de mayor a menor destrucción: cada uno de estos sismos destaca por un motivo. El de Arenas del Rey (1884) fue la mayor tragedia sísmica en territorio español; el de Torrevieja (1829) arrasó el litoral alicantino; el de Almería (1522) dejó un tsunami olvidado. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) es la fuente principal para los datos instrumentales, mientras que las crónicas históricas permiten reconstruir los más antiguos. Todos ellos trazan un mapa de la actividad sísmica peninsular y del mar de Alborán.

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El terremoto de Almería, la ciudad destruida y el tsunami olvidado

Almería
Foto de Brayn Ramos en Unsplash

El 22 de septiembre de 1522, hacia las diez de la mañana, un terremoto con epicentro en el mar de Alborán, junto a la falla de Carboneras, sacudió el sureste peninsular con una magnitud estimada entre 6,8 y 7,0 y una intensidad máxima de IX en la escala EMS, una de las más altas jamás registradas en la península, como figura en el catálogo del IGN. Almería quedó arrasada: según el informe del cabildo a la Corona, apenas dos casas quedaron en pie y se derrumbaron la catedral, las tres iglesias parroquiales, la fortaleza y casi todas las torres y muros de la cerca; la Almedina quedó despoblada. La sacudida arrasó además las Alpujarras, donde en Ugíjar solo sobrevivieron dos de sus doscientas casas y Alcora quedó despoblada, y causó daños en Baza y Guadix. Las víctimas se calcularon en más de un millar, aunque algunos cronistas elevaron la cifra a 2.500, un número que el IGN considera exagerado. La Corona ordenó pagar 200.000 maravedíes anuales durante diez años, pero el golpe frenó el desarrollo de la ciudad durante buena parte del siglo XVI.

Lo que convierte a este seísmo en un caso único dentro de la sismicidad española es el tsunami que lo acompañó, un episodio olvidado durante siglos. Las actas del cabildo eclesiástico de Almería recogen que la ciudad quedó "sumergida en su mayor parte bajo las aguas del Mediterráneo", y una xilografía de 1523 muestra ahogados, barcos hundidos y daños en el muelle. Las olas se observaron en el puerto de Almería y, en el norte de África, arrasaron la aldea de Badis, en el actual Marruecos. El registro sedimentario de Cabo de Gata, analizado en 2009, aportó evidencias del depósito marino, aunque algunos autores lo atribuyen a un temporal y al cambio de curso del río Andarax. La NOAA lo cataloga como tsunami probable, uno de los pocos documentados en la historia sísmica española ligados a un terremoto peninsular, y las simulaciones de 2023 sobre la falla de Carboneras recuerdan que la estructura que lo originó sigue siendo capaz de generar un maremoto local en el Mediterráneo occidental.