La mejor ensaladilla rusa del mundo vuelve a hablar de Málaga. El Tragatá de Benito Gómez acaba de repetir corona en San Sebastián Gastronomika, cinco años después de su primer título.
Y no fue un triunfo cualquiera. En esta edición, el concurso buscaba al campeón de campeones y reunió a los ocho premiados de su historia en una misma mesa. Repetir ahí, contra todos los que alguna vez ganaron, tiene otro mérito.
El que se puso el delantal fue Daniel Moreno Zarzavilla, jefe de cocina del Tragatá malagueño, con la misma receta que ya le valió el título en 2021. La provincia de Málaga llegaba además con tres participantes, así que el nivel de casa era alto.
El nombre del concurso es tan rimbombante como literal: premio a la mejor ensaladilla rusa del mundo. Y no es un invento de redes, sino uno de los certámenes con más solera del congreso donostiarra. Ahí es nada.
Tragatá repite corona en el concurso de San Sebastián Gastronomika
Tragatá se define como un 'antrobar', y su propio creador lo explica sin rodeos: barra, raciones y vino, cero protocolo. Es el hermano pequeño de Bardal, el dos estrellas Michelin que Benito Gómez tiene en Ronda, y gemelo del Tragatá rondeño. En Málaga capital se ha convertido en parada obligatoria para picar bien sin vestirse de gala.
Ojo con la geografía, porque aquí hay dos Tragatá y conviene no liarse. Uno está en Ronda, pegado al universo de Bardal, y el otro en en Málaga capital, que es el que acaba de subirse al podio. Mismo apellido, misma filosofía de barra, dos ciudades distintas.
Ganar una vez en Donostia ya es un pelotazo. Hacerlo otra vez, en la edición que juntó a los ocho campeones de la historia del concurso, coloca al equipo en otra dimensión. Ahí estaban todos los que alguna vez se llevaron el gato al agua con una ensaladilla.
Repetir el título cinco años después, y contra todos los que alguna vez ganaron, demuestra que una buena ensaladilla no entiende de modas ni de prisas.
La receta ganadora: patata monalisa, piparra y mayonesa casera
La fórmula no ha cambiado ni un gramo. Patata monalisa, esa variedad de piel fina y carne mantecosa que se deshace justo lo necesario. Mayonesa casera, emulsionada —ligada hasta quedar cremosa— con el aceite de la conserva de ventresca, y piparra para el toque ácido y crujiente.
Ahí no acaba la cosa. La receta lleva también zanahoria, judía verde en su punto y un fondo de mostaza y pimienta negra batidos dentro de la mayonesa. Son detalles pequeños que, juntos, cambian por completo el bocado.
Por qué esta ensaladilla conquista a todo el mundo
Hay algo casi mágico en una ensaladilla bien hecha: es humilde, barata de ingredientes y, aun así, capaz de decidir un concurso con jurado profesional. La historia de la ensaladilla rusa tiene más de un siglo y ninguna frontera fija, y cada casa la adapta a su manera.
Y el jurado no premia por casualidad. Una ensaladilla se decide en matices: la textura de la patata, el punto de sal, la acidez justa del encurtido y una mayonesa que envuelva sin taparlo todo.
En Tragatá, el matiz diferencial es ese aceite de ventresca: un guiño marino, sutil, que se nota sin gritar. El resto lo hace la paciencia, porque cocer la patata sin prisa y dejarla enfriar antes de mezclar marca la diferencia entre una ensaladilla correcta y una que se recuerda.
La ensaladilla, además, tiene algo que la hace especial: es el plato más democrático de la barra española. La sirve el bar de barrio y también la firma el restaurante con estrella, y en los dos casos se juzga con el mismo rasero. Por eso un premio así pesa tanto entre cocineros.
¿Merece la pena acercarse solo por una ensaladilla? Si vas a Málaga y buscas una barra informal con producto honesto, sí. Si esperas manteles y silencio, este no es tu sitio. Eso sí, conviene ir pronto o reservar: después de un premio así, la barra se llena sola.
El palmarés deja además una foto bonita para la cocina malagueña: tres participantes de la provincia en una misma edición y el título viajando otra vez a casa. Volver a ganar con el mismo equipo cinco años más tarde dice bastante del nivel que hay ahora mismo en Andalucía.
Si te apetece comprobarlo en persona, apunta el nombre: Tragatá, en pleno centro de Málaga. Y ojo con la carta, porque las raciones están pensadas para compartir y la bodega invita a quedarse más de lo previsto. Precios, horarios y disponibilidad conviene consultarlos directamente en el local, que cambian según temporada y demanda.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Tragatá, el 'antrobar' del chef Benito Gómez.
- 📍 Ubicación: Málaga capital; consulta la dirección exacta en sus canales oficiales.
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Tapas y raciones informales; su ensaladilla rusa, premiada en San Sebastián Gastronomika.
- 💰 Precio medio: Formato de tapas y raciones; consulta el precio en el local, puede variar.



