La privatización de la sanidad avanza en España: crece en nueve comunidades y Madrid lidera

El índice anual de la FADSP sitúa a Madrid con 34 puntos, la nota más alta, y señala las listas de espera como el motor del trasvase hacia lo privado. Más de 14,2 millones de ciudadanos tienen ya un seguro sanitario privado.

La privatización de la sanidad avanzó en España durante 2025 y creció en nueve comunidades autónomas. El índice anual de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) vuelve a colocar a Madrid en cabeza y pone el foco en el acceso de los pacientes a la sanidad pública.

El informe se elabora con datos del pasado ejercicio y no mide cuánto dinero público acaba en manos de empresas. Lo que hace es comparar qué camino toma cada comunidad y cómo ha cambiado en el último año. No es una estadística oficial.

En juego está el día a día: quién consigue cita con su médico de familia, cuánto espera para ver a un especialista y cuánto acaba pagando de su propio bolsillo.

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La clave está en las listas de espera.

¿Qué ha pasado exactamente?

La federación toma diez indicadores públicos y los pondera. Entre ellos figuran el porcentaje de mutualistas que eligen una aseguradora privada, el gasto de los hogares en seguros y en pagos directos, las concesiones, la parte del presupuesto sanitario que va a conciertos, el peso de las camas y la alta tecnología privadas o el recurso a médicos particulares.

Con esa fórmula, Madrid obtiene la puntuación máxima, con 34 puntos, seguida de Baleares y Cataluña (28), Canarias (26), País Vasco (24) y Asturias (23,5). En el extremo opuesto se sitúan La Rioja, Murcia, Extremadura y Castilla y León.

El avance no se explica solo por los conciertos: pesan cada vez más el seguro privado y el gasto directo de las familias.

Respecto al año anterior, el índice subió en Madrid, País Vasco, Asturias, Cantabria, Galicia, Cataluña, Navarra, Castilla-La Mancha y Castilla y León. Los mayores saltos se dieron en Madrid y País Vasco, con seis puntos más cada una.

José Manuel Aranda, coordinador del informe, advierte de que hay comunidades que aparecen bajas en la tabla pero recurren a otras vías de privatización que estos diez indicadores no recogen.

¿A quién afecta y cómo?

Buena parte del avance viene del tirón del aseguramiento privado. Más de 14,2 millones de ciudadanos tenían un seguro sanitario privado en 2025, una cifra que ha aumentado un 81% desde el inicio de la serie.

Las listas de espera están en cifras récord y, para la federación, son el motor de ese trasvase. La demora para una cita con el especialista o para una cirugía empuja a parte de la población a contratar un seguro o a pagar directamente por la atención que busca.

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Sergio Fernández Ruiz, secretario de Organización de la federación, lo resume en una idea: quien tiene recursos busca una salida privada; quien no, espera.

El otro indicador que la federación liga a ese desplazamiento es el gasto de bolsillo. Los pagos directos de las familias han subido un 52,8% desde 2014: han pasado de 376,9 euros por habitante y año a 576,3. Ahí entran los copagos farmacéuticos y necesidades que el sistema no cubre del todo, como la odontología o la óptica.

¿Qué dice la evidencia y qué viene ahora?

El informe también permite mirar atrás: ha crecido en todas las comunidades salvo Murcia y La Rioja desde 2014. En términos relativos, los mayores avances se han dado en Asturias, Extremadura, Castilla-La Mancha, Andalucía y Baleares.

La federación recuerda que la sanidad española sigue entre las diez mejores del mundo por cobertura universal, resultados en salud, accesibilidad, equidad, eficiencia, y valoración de los usuarios, según la Organización Mundial de la Salud. 'La pérdida de accesibilidad conlleva la pérdida de equidad en el sistema', sostiene Aranda.

El documento cita además un estudio observacional publicado en The Lancet sobre el sistema nacional de salud inglés, que encontró una asociación entre un mayor recurso a proveedores privados y una mayor mortalidad evitable. El trabajo no permite atribuir cada muerte a un concierto concreto ni demuestra por sí solo una relación causal, pero es la base de la conclusión más rotunda de la federación, que sostiene que privatizar tiene costes en muertes de personas.

Por ahora el índice no fija plazos ni obligaciones: funciona como un termómetro comparativo entre comunidades. La próxima edición, ya con los datos de 2026, servirá para comprobar si la tendencia se corrige o se consolida.

El matiz importa.

📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: El índice anual de la FADSP refleja que la privatización sanitaria creció en nueve comunidades en 2025.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Pacientes de la sanidad pública, personas en listas de espera y hogares que pagan seguro o gastos directos.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: Más demoras para quien no puede pagar y una brecha mayor entre quienes acceden rápido y quienes esperan.