Gianni Infantino no gana para disgustos. Tras el Mundial más cuestionado de la historia, ahora le llueven acusaciones de chantaje, las ciudades que acogieron la cita le exigen la pasta prometida y Arsène Wenger le planta cara y se pone al frente de la revuelta.
Salseo-O-Meter
Nivel de salseo: 9/10. Un presidente de la FIFA acusado de chantaje, su proyecto estrella descuartizado en horas y la leyenda del Arsenal tirándole los trastos. Esto es un culebrón con todas las letras.
Qué ha pasado con el chantaje que le ha reventado la burbuja a Infantino
La cosa empezó a torcerse con su enésima ocurrencia: privatizar las competiciones de la FIFA, incluido el Mundial, para atraer capital externo. La propuesta fue recibida con un rechazo tan unánime que en cuestión de días la retiraron entre gritos y portazos. Pero el verdadero terremoto ha llegado de Oriente Medio.
Ali bin Hussein, presidente de la Federación Jordana de Fútbol, ha encendido la mecha al denunciar que Infantino intentó chantajearle. Según ha escrito en su cuenta de X, el dirigente suizo le ofreció apoyo para los problemas del reino a cambio de respaldar su plan privatizador. «Toda esta situación equivale a un chantaje y nos negamos a ceder ante ello», ha sentenciado. Y no es el único federativo que ha levantado la voz. El goteo de acusaciones es constante.
El comunicado de Hussein no deja lugar a dudas: «En Jordania nos enorgullecemos de defender los valores éticos. No le apoyamos antes y, desde luego, tampoco lo haremos ahora». La palabra chantaje, repetida en dos frases, ha dejado a Infantino sin margen de maniobra. La bola de nieve ya está rodando y cada hora que pasa una nueva federación se suma al coro de críticas.
Por qué el fútbol ha dicho basta y Wenger se ha convertido en el azote de Infantino
El rechazo no viene solo de Asia. Arsène Wenger, director de desarrollo del fútbol mundial de la FIFA, ha sido la voz más crítica interna. El ex entrenador del Arsenal, que en su día fue visto como un aliado de Infantino, ahora le ha plantado cara públicamente. Wenger considera que privatizar el Mundial es dinamitar el legado de la competición y ponerla al servicio de los intereses comerciales, justo lo que ya denunció durante la pasada cita en Estados Unidos.
A la rebelión en los despachos se suma el mosqueo de las ciudades que albergaron el Mundial 2026. Miami, Nueva York, Los Ángeles… Todas ellas reclaman los fondos prometidos por la FIFA para infraestructuras y programas locales. Y el dinero, de momento, no aparece. No es una queja menor: se habla de decenas de millones de dólares comprometidos en papel pero que jamás se materializaron. Las administraciones locales, que ya han hecho frente a los gastos, no están dispuestas a callarse. La presión no es solo política: es contante y sonante.
Infantino ya no es el salvador de la FIFA: ahora es el problema que el fútbol quiere echar fuera.
El historial no le ayuda: la sombra de los escándalos FIFA y por qué este es distinto
La FIFA ya se ha visto envuelta en escándalos mayúsculos. Blatter y Platini cayeron por su gestión opaca. Infantino llegó prometiendo transparencia y ha acabado manchado por una acusación de chantaje, que es un delito penal en la mayoría de jurisdicciones. No es un simple caso de corrupción: es extorsión. Y eso cambia todo.
El Mundial 2026, con sus polémicas pausas de hidratación y el descanso alargado en la final para contentar a los patrocinadores, ya había dejado claro que el negocio mandaba. Ahora, con las sedes pidiendo cuentas y medio mundo federativo pidiendo su cabeza, Infantino está más solo que nunca. La coincidencia de estos tres frentes —el chantaje, la rebelión interna de Wenger y la deuda con las sedes— dibuja un escenario insostenible. Infantino ha perdido la autoridad moral y, lo que es peor en el fútbol moderno, el control del relato.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: El presidente de la FIFA ha sido acusado de chantaje por Ali bin Hussein y su plan privatizador ha sido fulminado.
- 🔥 Por qué arde: La acusación es gravísima, las ciudades del Mundial reclaman dinero y Arsène Wenger se ha unido a la rebelión.
- 📲 Lo que viene: Infantino se enfrenta a una pérdida de apoyos que podría costarle el cargo. La FIFA entra en terreno desconocido.

