Bruselas cierra la puerta recuperando el tope del gas: el precio de la luz se queda sin ese escudo

La Comisión Europea rechaza reactivar la excepción ibérica que en 2022 contuvo el impacto del gas sobre la electricidad. El gas mayorista en España ronda los 80 euros por MWh, lejos de los más de 230 de hace cuatro años.

Bruselas no deja a España recuperar el tope al gas que frena el precio de la luz. El Gobierno no podrá reactivar la excepción ibérica.

Por qué Bruselas dice no y qué ha cambiado desde 2022

La Comisión Europea considera que no se dan las condiciones para repetir el mecanismo, la conocida como excepción ibérica, que permitió a España y Portugal contener el impacto del gas sobre el mercado eléctrico. Según El Correo, que cita fuentes de la negociación, el portazo europeo es firme. Ante sindicatos y patronal, el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, ya había rebajado expectativas: 'La Comisión no tiene apetito'.

Recuperar la excepción ibérica era la principal petición de los sindicatos y de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz. Incluso la CEOE, presente en la última reunión con el Ejecutivo, la veía con buenos ojos.

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El problema es que Bruselas no comparte el diagnóstico. Y la razón no es un capricho: el escenario no se parece al de hace cuatro años.

Sí, está caro. Pero mucho menos que entonces. El último dato de Mibgas (el mercado mayorista de gas de la península) sitúa el precio en 79,56 euros por megavatio hora, con un pico de 85,63 esta semana. Casi el triple que los menos de 30 euros con los que empezó el año.

Hace cuatro años, ese mismo índice superó los 230 euros por MWh a finales de agosto. Y la diferencia no es solo de precio: entonces Europa temía que faltara gas y había planes de racionamiento encima de la mesa.

No es que el gas esté barato. Bruselas compara los 80 euros de hoy con los 230 de 2022 y no ve motivo para otra emergencia.

Qué significa esto para tu factura de la luz

Que Bruselas diga no no significa que tu recibo se quede igual. El gas sigue subiendo y ya ha tensionado el mercado mayorista. Sin el tope, cada euro que sube el gas se cuela en el precio de la luz que pagas.

El mecanismo funcionaba así: España y Portugal fijaban un precio de referencia para el gas que usan las centrales de ciclo combinado y compensaban después la diferencia con su coste real. El objetivo era evitar que la escalada del combustible contaminara todo el precio de la electricidad.

Sin ese escudo, el encarecimiento del gas se traslada entero al recibo. Y el origen del nuevo shock está, según las fuentes consultadas, en la crisis de precios provocada por la guerra en Irán.

Lo que el Gobierno sí puede hacer (y lo que ya mueve)

Al Ejecutivo le quedan menos herramientas sin la excepción ibérica. Algunas ya están en marcha. El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha convocado para el próximo martes a las organizaciones agrarias y a las cooperativas agroalimentarias, después de que Asaja, COAG y UPA anunciaran movilizaciones por la subida del gasóleo agrícola.

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Bruselas sí ha autorizado ayudas de Estado de hasta el 70% del incremento del gasóleo agrícola y pesquero. El Gobierno trabaja además en nuevas compensaciones para el sector hasta el máximo permitido.

Para los hogares, en cambio, el margen es más estrecho. La comparativa con otras potencias juega a favor de España: la electricidad aquí sigue siendo más barata que en Alemania, uno de los mercados más caros de la Unión. Eso, para Bruselas, quita urgencia a una intervención extraordinaria.

El Gobierno y los agentes sociales pedían margen para aprobar nuevas medidas. Tienen razón en una cosa: aunque el gas esté lejos de los 230 euros de 2022, duplicar o triplicar el precio en unos meses duele igual en la nómina. La diferencia entre una emergencia y un problema crónico es de grado, no de existencia.

Conviene mirar dos cosas la semana que viene. Primero, qué sale de la reunión con el campo del martes. Segundo, si el Gobierno encuentra alguna fórmula que no pase por Bruselas: rebajas fiscales en el recibo, ajustes en el bono social, o ayudas directas. Ahí, más que en la excepción ibérica, se juega el alivio real de la factura.

En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)

  • 💸 ¿Qué ha cambiado? Bruselas rechaza reactivar el tope al gas, así que la factura de la luz se queda sin ese escudo.
  • 👥 ¿A quién afecta exactamente? A los hogares con tarifa PVPC (la regulada) y a cualquiera que note el mercado mayorista en el recibo.
  • ¿Qué puedes hacer al respecto? Compara tu tarifa regulada con el mercado libre y no des por hecho que el recibo bajará solo.