El Ministerio del Interior quiere que el España-México Sub-20 no se juegue en Ceuta el 30 de septiembre. El departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska ha pedido por escrito a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) que cancele el amistoso y busque otra sede. Alega presión migratoria y un clima de tensión en la calle que, sostiene, le impide garantizar la seguridad.
No es un aviso menor. La petición llega en pleno pico de la crisis de Ceuta y doce días antes del partido, cuando el dispositivo de seguridad ya debería estar diseñado. La Federación tiene ahora dos opciones: mover el encuentro o jugarlo sin respaldo policial.
Qué dice la carta que Interior envió a la RFEF
El escrito sale de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana y va dirigido al organismo que preside Rafael Louzán. En él, Interior asegura que 'es ineludible considerar la situación excepcional' que atraviesa Ceuta y alude a un clima de tensión en la vía pública. En ningún momento habla de invasión territorial.
A partir de ahí, el ministerio enumera los problemas prácticos. No hay agentes suficientes para montar un dispositivo extraordinario, ni para escoltar a las selecciones y al equipo arbitral, ni para coordinar los movimientos de las delegaciones durante su estancia en la ciudad. El estadio Alfonso Murube carece además de Unidad de Control Organizativo (UCO), una ausencia que Interior considera relevante porque obligaría a suplirla con recursos adicionales.
Y luego está el reloj. El encuentro se comunicó doce días antes de su celebración, un margen que el ministerio califica de 'especialmente limitado' para dimensionar el operativo. La conclusión es que Interior 'desaconseja' el partido y pide a la RFEF que valore 'con carácter urgente' una sede alternativa.
Por qué el partido del Ceuta sí se juega y el de la Selección no
Un detalle ayuda a medir el alcance real de la petición: Interior no se opone al partido de liga del Ceuta, que se jugará en el mismo estadio contra el Valladolid a las 16.15 horas, en la sexta jornada de Segunda División. La diferencia no está en el recinto, sino en el operativo: un partido de competición regular lleva semanas planificado y cuenta con protocolos ya rodados.
El mismo estadio, dos partidos y dos respuestas distintas: Interior no se opone al de liga y pide cancelar el del 30 de septiembre.
El contexto que describe el ministerio no procede solo de la calle. La Audiencia Nacional ha admitido un recurso de un sindicato policial contra los alojamientos habilitados en el puerto de Ceuta, según ha publicado elDiario.es, lo que mantiene abierto un frente judicial sobre la gestión de la acogida.
La RFEF había organizado el amistoso como muestra de apoyo a los ceutíes en el momento más complicado de su historia, según la versión recogida por El Mundo. Por ahora no ha anunciado si acepta cambiar de sede ni si mantiene la fecha prevista.
Qué se decide ahora y por qué no es un caso aislado
El desenlace depende de la Federación, pero el marco es más amplio. La seguridad de los grandes eventos deportivos se coordina entre las unidades policiales y los organizadores, y cuando el engranaje no encaja el partido se mueve, se suspende o se juega sin público.
Hay precedentes cercanos. En octubre de 2017, el Barcelona disputó un partido de liga a puerta cerrada en el Camp Nou por el clima de tensión en Cataluña. La decisión llegó desde el ámbito de la seguridad, no desde el deportivo.
La petición admite dos lecturas. Para Interior, la seguridad es un requisito previo y sin UCO, sin agentes disponibles y con doce días de margen no hay garantías suficientes. Para la Federación, el amistoso era una respuesta institucional a una ciudad que atraviesa su peor momento, y cambiar de sede en plena cuenta atrás obliga a rehacer entradas, desplazamientos y protocolo.
Los próximos días aclararán si el España-México Sub-20 se juega en Ceuta, se traslada a otra ciudad o se queda sin fecha. El ministerio ha pedido una decisión urgente y el reloj corre en contra: cada jornada que pasa reduce el margen para montar cualquier operativo alternativo.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Interior ha pedido a la RFEF que cancele el amistoso España-México Sub-20 del 30 de septiembre en Ceuta y busque otra sede.
- Por qué te importa: El partido era un gesto de apoyo a la ciudad; su cancelación o cambio de sede afecta a entradas y desplazamientos ya previstos.
- A quién afecta: A la RFEF, a las dos selecciones, al Ceuta y a los aficionados, además de a los sindicatos policiales que han recurrido la acogida del puerto.
- Hacia dónde vamos: La RFEF debe decidir si mantiene la fecha, cambia de sede o suspende el encuentro; el recurso policial sigue en la Audiencia Nacional.



