Hay hitos tecnológicos que marcan una época. Luego está esto. Un ingeniero de Microsoft ha conseguido lo que parecía imposible: ejecutar Doom dentro de Paint. Y no, no es un mod ni una versión pirata: es el Doom original, fotograma a fotograma, copiando y pegando desde el portapapeles. Lo han bautizado como DoomPaint y es, sin duda, la chorrada más seria que ha parido el cacharreo moderno.
Mark Russinovich, director de tecnología de Azure y autor de las míticas herramientas SysInternals, ha llevado el meme canino a un nuevo absurdo. El clásico de id Software ya no necesita consolas ni emuladores: le basta un lienzo en blanco y el bendito Ctrl+V. La pregunta no es cómo narices lo ha hecho, sino por qué nos parece tan glorioso.
El DoomPaint o cómo hacer que Paint calcúle algo (sin calcular nada)
Que Doom corra en cualquier parte es casi una religión. Lo hemos visto en neveras, en cajeros, en pruebas de embarazo y en calculadoras con más años que Matusalén. Pero esto es diferente: Paint es el software más inerte del planeta, una hoja en blanco que jamás ha procesado un solo cálculo. Y sin embargo, aquí está, renderizando demonios y escopetas a base de píxeles pegados.
El truco es tan sencillo como demencial. DoomPaint usa ViZDoom, una versión del motor original que se ejecuta sin interfaz gráfica (headless). Cada fotograma generado se envía al portapapeles de Windows y se pega automáticamente en Paint como si hubieras hecho una captura de pantalla. Así, a pantalla completa, tienes un shooter funcional dentro del editor de gráficos más básico del mundo.
No esperes 120 FPS ni trazado de rayos. La "magia" se mueve entre parpadeos y la resolución nativa de 320x200 es la que mejor va. Pero ahí está la gracia: alcanza hasta 35 fotogramas por segundo en equipos decentes. Más que suficiente para matar imps sin vomitar.
Hay detalles que son una genialidad, por ejemplo el deshacer con Ctrl+Z te rebobina en el tiempo. Si te matan, pulsas el atajo y vuelves atrás como si no hubiera pasado. Paint no entiende de muertes, solo de píxeles. Y encima puedes guardar cualquier frame en PNG con total naturalidad, porque para el programa es solo una imagen que has "pintado".
Nadie pidió esto, pero el internet de 2026 lo necesitaba. Es la culminación de la obsesión por ejecutar Doom en cualquier sitio, con la guinda de que lo ha codificado el mismísimo CTO de Azure.
El milagro técnico: copiar, pegar y rezar por los FPS
El proceso es un prodigio de scripting. Primero, DoomPaint levanta un entorno Python y carga el archivo DOOM1.WAD del shareware original —o los WADs gratuitos del proyecto Freedoom— usando ViZDoom. Luego captura la salida gráfica y la convierte en una imagen que pega en el lienzo mediante las APIs de Windows. Todo lo que ves en el juego es, literalmente, una sucesión de acciones 'copiar al portapapeles' y 'pegar en Paint'.
La velocidad depende de cuánto tarde Paint en procesar cada imagen. Por eso usar la resolución más baja marca la diferencia, y por eso el sistema te deja ajustar la dificultad o el mapa antes de lanzarlo. Los controles también se han adaptado: W/S para avanzar/retroceder, A/D para girar, Ctrl o F para disparar y Shift para correr. Nada de tecleos que cierren ventanas por error.
El propio Russinovich lo resume con ironía: "Paint renderiza el juego pero no lo calcula. Paint no calcula nada, nunca lo ha hecho. Ese es el chiste". Y es que el archiconocido editor de gráficos lleva décadas negándose a cualquier atisbo de inteligencia computacional. Si alguien iba a domarlo para que pareciera un motor 3D, tenía que ser el cerebro detrás de SysInternals.
Por qué esto es más que una chorrada: el meme hecho código
DoomPaint no va a salvar el mundo, ni siquiera va a ser tu manera favorita de rejugar el clásico. Pero es una joya de la cultura tech por varias razones. En primer lugar, demuestra que la comunidad 'can it run Doom?' sigue viva y coleando, y que siempre hay un escalón más absurdo que conquistar. Hagamos memoria: Doom en un test de embarazo digital fue el techo durante mucho tiempo. Ahora el techo es Paint, que ni siquiera es un lugar donde "ejecutar" nada. Es un lienzo. Un cuaderno. Y sin embargo, corre.
En segundo lugar, está la firma. No es un estudiante aburrido ni un modder con tiempo libre: es el CTO de Azure. Que alguien con acceso a las tripas de la nube de Microsoft se ponga a hacer esto en su tiempo libre es un recordatorio de que el cacharreo nunca muere, ni siquiera con traje y cuenta de gastos corporativos. Tiene pinta de que lo hizo una tarde de domingo, con café y ganas de trolear a colegas. Si eso no es espíritu hacker, que baje Stallman y lo vea.
Por último, es una declaración de amor al software absurdo pero funcional. DoomPaint se puede descargar desde GitHub, ejecutar en Windows y jugar de verdad. Funciona. Y eso, cuando hablamos de una idea que empezó seguramente como una broma en Twitter, es para quitarse el sombrero. El código está ahí, es abierto y cualquiera puede probarlo: solo necesita Python y un mínimo de curiosidad malsana.
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 8/10. Mark Russinovich ha convertido Paint en un motor de juego con un truco de portapapeles que es pura artesanía técnica. El hype no está en la experiencia de juego, está en la hazaña — y merece la nota. Si además pillas el rebobinado con Ctrl+Z, te darán ganas de llamar a tu yo de 1995 y decirle que el futuro es una locura.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Un CTO de Microsoft ha hecho correr Doom en Paint copiando y pegando frames.
- 🔥 ¿Por qué importa? Es el meme de 'can it run Doom?' llevado al extremo más absurdo, y funciona.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Es un meme glorioso que demuestra que el cacharreo sigue vivo incluso en las altas esferas de Redmond.



