Si crees que los edulcorantes solo están en los refrescos zero, este estudio te va a dejar con la boca abierta. Un grupo de investigadores españoles acaba de ponerle cifras al asunto, y te adelanto que los números son de traca: más de 2.400 alimentos en España llevan edulcorantes bajos o sin calorías. Y no, no hablamos solo de bebidas.
El trabajo, publicado en el Journal of Food Composition and Analysis, ha analizado etiquetas de productos que representan el 85% del mercado. O sea, casi todo lo que ves en los lineales del súper. La conclusión: la reformulación para reducir azúcares ha disparado el uso de estos compuestos. Y la mayoría de nosotros ni se ha enterado.
La lista de la compra edulcorada: dónde se esconden los LNCS
El equipo liderado por María Puy Portillo, del CIBEROBN, ha revisado con lupa la base de datos NUTRIFEN de la Fundación Española de la Nutrición y ha encontrado uno o más de estos edulcorantes en 2.469 productos. Para que te hagas una idea, un buen pellizco de lo que compras cada semana.
¿Dónde están? Pues el 36,65% en refrescos, aguas embotelladas y otros. Pero ojito porque el segundo puesto ya no lo ocupan los zumos, como hace unos años, sino las barras de chocolate, los caramelos, las coberturas dulces y los postres. O sea, el pasillo de las tentaciones dulces, vaya.
Lo más llamativo es que casi todos los productos combinan dos o tres edulcorantes distintos. Muy pocos llevan uno solo. La industria ha pasado de usar el clásico sorbitol a apostar por mezclas que buscan un sabor más redondo y un perfil calórico mínimo.
Lo curioso es que, a pesar de esta invasión silenciosa, los consumidores no siempre son conscientes. Las etiquetas ponen 'edulcorantes' en letra pequeña y con nombres que parecen sacados de un laboratorio. Pero ahí están, modificando la percepción del sabor sin que te des cuenta.
La mayoría de los productos que compras llevan dos o tres edulcorantes combinados, y el acesulfamo K ya es el rey del mercado español.
Acesulfamo K, sucralosa y aspartamo: el trío que domina tu despensa
El acesulfamo K es ahora el más repetido en las etiquetas. Le siguen la sucralosa y el aspartamo. Pero no te confíes: estos edulcorantes aparecen hasta en productos salados, como algunas salsas o sopas preparadas, donde menos lo esperas.
El estudio no cuantifica las dosis, solo la presencia. Pero el simple hecho de que aparezcan en tantos productos ya debería hacernos mirar las etiquetas con otros ojos. Los investigadores avisan: la velocidad a la que cambian las fórmulas obliga a un seguimiento constante.
Yo, desde que leí el estudio, me paro a leer las etiquetas dos veces. Y te aseguro que la experiencia es reveladora.
Por qué necesitas saber esto (y qué no cuenta el estudio)
Tanto María Puy Portillo como Asier Léniz insisten en que tener datos actualizados es fundamental para que los consumidores podamos elegir sabiendo lo que compramos. No se trata de demonizar los edulcorantes, sino de saber dónde están. Los propios autores subrayan que los estudios de actualización deben ser continuos porque la industria no para de reformular. Lo que hoy es un producto sin azúcar, mañana puede tener tres edulcorantes distintos.
Rafael Urrialde, uno de los autores senior, pone el dedo en la llaga: “Hace 15 o 20 años predominaba la presencia de un solo edulcorante por producto. Ahora eso es historia”. La pregunta es: ¿necesitas realmente un yogur con tres edulcorantes? Ya me contarás.
Mientras tanto, tú y yo seguimos llenando la cesta sin ser conscientes de esta pequeña revolución química.
🧠 Para soltarlo en la cena
Más de 2.400 productos llevan edulcorantes combinados, como acesulfamo K.



