Maxx Morando acaba de contar la pedida de mano a Miley Cyrus, y es más de película de lo que imaginábamos. El batería de Liily, de 27 años, ha dado una entrevista a la revista Wonderland en la que desvela todos los detalles de aquel momento. La pareja, que lleva junta desde 2022, se comprometió a finales de 2025, como ya adelantó la cantante en sus redes. Y lo que ha contado merece la pena.
De Tokio a Kioto: un viaje con sorpresa incluida
Según ha explicado Morando, la pedida ocurrió durante unas vacaciones en Japón. Era la primera vez que ambos visitaban el país, algo que llevaban años queriendo hacer. 'Fuimos primero a Tokio unos días y luego a Kioto', relata. La cantante, que ya intuía que algo se cocía, no ayudaba mucho a que él mantuviera la intriga: 'Había hablado de que le pidiera que se casara conmigo antes del viaje, pero yo intentaba mantenerlo en secreto. Ella, en cambio, no lo ocultaba para nada', confesó entre risas.
El plan de Maxx era agotar la paciencia de Miley. Alargó la espera hasta el último minuto del último día para que el factor sorpresa fuera total. Y funcionó. Porque cuando ya nadie lo esperaba, el joven dio el paso definitivo.
La escena del jardín prohibido: una rodilla en tierra y el corazón a mil
Aquí viene lo bueno. Morando llevó a Cyrus a un pequeño jardín exterior del hotel en Kioto, un rincón escondido al que solo se llegaba cruzando una pasarela con un cartel que rezaba 'prohibido el paso'. El batería convenció a la artista para que se saltara la norma: 'Le dije que era una locura no ir, que qué más daba. Al final me hizo caso'.
Una vez dentro, en un callejón sin salida rodeado de vegetación japonesa, Miley se puso a grabar vídeos y se giró un instante. Fue entonces cuando él se arrodilló y le tocó el hombro. 'No quería meter la pata ni que se me cayera el anillo', recuerda. 'Notaba el corazón en la garganta. Te das cuenta de que, vale, tengo que hincar la rodilla de verdad, no es como en las pelis'.
La propuesta de Maxx Morando convierte un simple paseo en Kioto en un momento de película, con un cartel de 'prohibido' y un anillo tembloroso.
Por suerte, todo salió bien. Miley dijo que sí y la pareja selló su compromiso de la forma más íntima posible. El anillo, que ya lució en la premiere de su último disco, fue la guinda de una noche que ninguno de los dos va a olvidar. Lejos de alfombras rojas, lejos de fans. Solo ellos dos y un 'para siempre' improvisado en un rincón de Japón.
El patrón de las bodas discretas: otra tendencia en Hollywood
Si algo está quedando claro estos últimos años es que las grandes estrellas del pop huyen del ruido cuando se trata de dar pasos importantes. Tras la boda relámpago de Ariana Grande en 2021, o la discreta unión de Justin y Hailey Bieber, Miley y Maxx se suman a esa lista de enamorados que prefieren celebrar en petit comité.
La propia Cyrus, que en 2018 vivió un matrimonio fugaz con Liam Hemsworth, parece haber aprendido la lección. Esta vez no hay comunicado oficial, ni portada de revista, ni gira de prensa: solo una historia bonita que él ha querido compartir ahora. No me extraña que medio internet esté suspirando. Porque a veces, lo más sencillo es lo que más cala.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Miley Cyrus y Maxx Morando, su prometido y batería de Liily.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Una pedida de mano de película en un jardín secreto de Kioto, con prohibido el paso incluido.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque la historia es ridículamente romántica y él la ha contado con todo lujo de detalles para Wonderland.



