Aunque el conocido tertuliano, Kiko Matamoros, llevaba casi tres años apartado de los focos de Mediaset debido a los cambios internos de la cadena, su nombre volvió a resonar. Esta vez no fue por su presencia física, sino por el relato pormenorizado que su expareja, Makoke, ofreció en el programa nocturno.
Durante la entrevista, se detallaron episodios de una relación que duró más de dos décadas. La invitada no escatimó en detalles al describir una convivencia que calificó de asfixiante, marcada por una supuesta actitud controladora por parte de Kiko Matamoros.
Según su testimonio, el origen de muchos de sus conflictos radicaba en una infidelidad que ella cometió años atrás en Ibiza. La modelo aseguró que aquel error se convirtió en un arma arrojadiza constante dentro del hogar. “Él nunca superó aquello, en nuestra casa ni siquiera se podía nombrar Ibiza, se ponía como un loco, estaba obsesionado con ese tema y a mí me convenció de que le había destrozado la vida por aquella infidelidad”, confesó.
El suceso de la discoteca Buda y la detención de Kiko Matamoros

Uno de los momentos más tensos de la emisión llegó cuando se abordó un incidente ocurrido en la noche madrileña. La invitada relató una velada en la desaparecida discoteca Buda que terminó de forma dramática. Todo comenzó, según su versión, cuando un cliente del local increpó al colaborador. “Se fue para él, se enzarzaron, al otro le echaron. Ese día fue de los peores episodios de mi vida. Estaba fuera de sí”, explicó la modelo.
Sin embargo, lo más grave sucedió presuntamente tras abandonar el establecimiento. La entrevistada narró que sufrió una agresión física en plena calle, llegando a afirmar que su entonces marido le pisó el rostro. Aquella situación la llevó a solicitar auxilio policial, lo que derivó en la detención del rostro televisivo.
El programa decidió mostrar un documento oficial que acreditaba dicho arresto, un papel que ha circulado por las redacciones durante años y que finalmente vio la luz. Ante la gravedad de lo expuesto, el espacio televisivo aclaró: “A pesar de todo lo que se ha dicho, queremos recordar, y es importante destacar, que Kiko Matamoros nunca ha sido juzgado por maltrato ni ha tenido que cumplir ninguna condena por maltrato a su por entonces pareja. Este es el relato de los hechos vividos por la propia Makoke”.
La reacción inmediata de Kiko Matamoros desde su domicilio

Utilizando sus redes sociales y mensajes directos a compañeros como Lydia Lozano, el excolaborador intentó desmontar el testimonio de su exmujer. Su estrategia consistió en restar importancia a las acusaciones de violencia y centrar el tiro en cuestiones económicas y de herencias familiares. Lozano, actuando como portavoz improvisada, leyó en directo la reacción del tertuliano: “Kiko lo está viendo todo y se está riendo, me pide que diga que Makoke cuente dónde está la herencia de su madre y cómo la ha cobrado, que su madre le debió dar unos 3.000 euros”.
Además de este ataque patrimonial, el entorno de Kiko Matamoros quiso puntualizar que el dolor del colaborador no nacía solo de la infidelidad en sí, sino del engaño prolongado en el tiempo. Según transmitieron desde su círculo más íntimo, él se sentía víctima de una mentira que duró años: “Kiko dice que está muy bien que reconozca ahora que le fue infiel, pero que estuvo mintiéndole durante años diciéndole que no había estado con ese chico de Ibiza y que él incluso llegó a creerla”.
El ultimátum del colaborador y la amenaza de medidas legales

La indignación de Kiko Matamoros fue creciendo conforme avanzaba la noche, culminando en una publicación muy agresiva en sus perfiles sociales. El tertuliano no solo cargó contra su exmujer, sino que señaló directamente a la cadena y a la productora del programa por permitir la difusión de lo que él considera un montaje. “Estoy alucinado por la facilidad con la que se puede manipular y atacar la integridad de alguien, en un relato construido y perfectamente estructurado en base a la mentira y la vil fragmentación de unos archivos”, escribió.
El mensaje no quedó ahí, pues lanzó una advertencia final que ha puesto en alerta a los servicios jurídicos de la cadena. “Tendréis la respuesta merecida, Mediaset y 'De Viernes'”, sentenció el colaborador.
En el plano personal, el daño parece ser irreparable. Amigos cercanos al colaborador, como Kike Calleja, aseguran que verlo tan afectado es inusual. “Me siento decepcionado”, habría confesado el tertuliano, quien ve cómo la posibilidad de reconciliarse con su hija se aleja definitivamente tras este escándalo.



