Tres hombres acaban de ser condenados a prisión por colarse en la casa de Radamel Falcao en Madrid y la historia tiene mucha más miga de lo que parece. No iban solos: formaban parte de una banda que se había recorrido la capital saqueando ocho viviendas, varias de ellas de futbolistas. Tela.
El caso del robo en casa de Falcao se cierra ahora con sentencia, pero el modus operandi y la lista de víctimas dan para serie de Netflix. Vamos por partes.
Qué hicieron exactamente en la casa del Tigre
Según ha publicado El Tiempo en su sección internacional, los tres condenados reconocieron los hechos ante el tribunal y aceptaron pena de cárcel. El asalto a la vivienda del delantero colombiano se produjo aprovechando que la familia no estaba en casa, un patrón que se repite en todos los golpes de la banda.
Entraron, revolvieron, se llevaron joyas, relojes y dinero en efectivo. Lo de siempre en este tipo de bandas especializadas: cuadrillas que estudian agendas de partidos y viajes para saber cuándo la casa está vacía. Si el futbolista juega fuera, ventana abierta para los amigos de lo ajeno.
El detalle que todo el mundo se ha saltado: no era un robo improvisado. La banda llevaba meses operando en Madrid y había encadenado ocho asaltos a viviendas de perfil alto antes de que la policía les echara el guante. Falcao fue uno de los nombres más sonados, pero no el único.
Por qué los futbolistas son el objetivo perfecto
Aquí viene lo bueno. No es casualidad que las bandas internacionales lleven años poniendo el foco en jugadores de fútbol: su calendario es público, su patrimonio también y muchas veces sus casas están en urbanizaciones que, aunque tienen seguridad, no son inexpugnables. Si juegas un sábado a las nueve de la noche en otra ciudad, cualquiera con dos dedos de frente y mala intención sabe que tu casa está sola.
El caso de Falcao no es el primero ni será el último. En los últimos años hemos visto asaltos en domicilios de cracks de LaLiga, de la Premier y de la Serie A, casi siempre con el mismo guion: partido fuera, alarma sorteada, joyas y relojes que se evaporan. Eso sí, esta vez al menos hay condena firme.
El precedente que explica por qué esto no para
Ojo con esto, porque no es un caso aislado y conviene mirarlo en perspectiva. Solo en los últimos cursos hemos visto robos en casas de Karim Benzema, Isco, Casemiro o Mesut Özil cuando jugaba en Madrid. La banda que cayó esta vez encaja en un patrón europeo más amplio: grupos itinerantes, normalmente de origen extranjero, que aterrizan en una ciudad, hacen una serie de golpes en pocas semanas y se largan antes de que las cámaras de tráfico los identifiquen.
La gran pregunta es qué cambia ahora con esta sentencia. Mi lectura: poco, salvo que sirva de aviso. Mientras los calendarios de la Champions y LaLiga sigan siendo públicos, en, los radares de estas bandas, los futbolistas seguirán siendo objetivo prioritario. La condena cierra un capítulo, pero el modelo de negocio sigue intacto. Y a Falcao, que ya está más cerca del final de su carrera que del principio, al menos le queda el consuelo de saber que esta vez los suyos no se han ido de rositas. El próximo fin de semana de Champions volveremos a estar pendientes, otra vez, de quién deja la casa sola.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Tres ladrones de una banda que asaltó ocho casas en Madrid, una de ellas la de Falcao.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Acaban de ser condenados a prisión tras reconocer el robo en casa del delantero colombiano.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque es el enésimo asalto a un futbolista y el modus operandi vuelve a ser calcado.



