Más de 20 organizaciones de docentes, familias y estudiantes acaban de confirmarlo: el próximo curso habrá huelga indefinida en la educación pública madrileña. La fecha exacta aún está en el aire —octubre, enero o quizá otra—, pero la decisión de parar ya es firme. La asamblea del 24 de junio será clave para definir las reivindicaciones y los plazos concretos.
¿De verdad va a haber huelga? Las fechas y los apoyos
Sí, la mayoría de las organizaciones lo respaldan. En la reunión del jueves pasado, sindicatos como CCOO, UGT, STEM, CGT, CNT y colectivos como Menos Lectivas o la Marea Verde cerraron el compromiso de ir a la huelga de manera indefinida. El parón se plantea a partir de octubre de 2026 o enero de 2027, aunque la decisión final la tomará la asamblea unitaria del día 24.
Hay tres fechas sobre la mesa: 1 de octubre, 15 de octubre o 11 de enero, y se elegirá la que más respaldo concentre entre el profesorado y el personal de administración y servicios. La idea es arrancar el curso con fuerza o hacerlo tras las vacaciones navideñas, cuando el impacto en las familias es mayor. La unidad no es total: CSIF, ANPE y CSIT aún no han confirmado su adhesión. Son sindicatos con peso en Madrid y su ausencia preocupa a los convocantes, que recuerdan cómo en la Comunidad Valenciana estos mismos sindicatos rompieron la unidad al aceptar en solitario un acuerdo con la Generalitat.
El temor es real. Si la huelga no tiene un seguimiento masivo, la capacidad de movilización futura podría quedar enterrada. Pero las ganas de parar pesan más que las divisiones. Las organizaciones impulsoras aseguran que seguirán adelante con o sin esos sindicatos.
¿Qué piden exactamente (y por qué ahora)?
Las demandas son un espejo de lo que llevan años reclamando docentes de toda España, pero con la urgencia de la situación madrileña: Madrid es de las comunidades que menos invierte por alumno y una de las pocas que no ha bajado las horas lectivas que subió en 2012. El colectivo pide mejora salarial (aquí los datos son contundentes), reducción de horas de clase al año (las horas lectivas, esto es, las que se dan frente a los alumnos, están por encima de la media), más profesorado y especialistas de atención a la diversidad, más plazas públicas de Formación Profesional y más recursos en general.
La precariedad y la sobrecarga se han cronificado. Lo resumía un portavoz: “El momento es ahora”. La gestación ha sido rápida. Hace dos semanas solo había 13 organizaciones; ahora son más de 20, incluyendo familias (Confapa) y estudiantes (Sindicato de Estudiantes, Frente de Estudiantes). El malestar ha saltado de las aulas a toda la comunidad educativa.

Lo que pasa cuando tantos colectivos se juntan (y el precedente que asusta)
Unir a más de 20 organizaciones con ideologías dispares es titánico. La asamblea del día 24 será vinculante (lo que vote se hará) y eso ha generado debates: STEM, por ejemplo, tiene que consultar a su propia asamblea antes de firmar, pero acatará la decisión mayoritaria salvo que sus estatutos le obliguen a rechazarla. Más complejo es el sistema de votación: quieren limitar la participación a los trabajadores que pueden parar, pero la Comunidad de Madrid no facilita el censo de docentes. Para la asamblea de junio se pedirá una nómina reciente como acreditación provisional.
El antecedente que más inquieta es el de la Comunidad Valenciana. Allí, CSIF y ANPE —minoritarios pero con presencia— aceptaron una propuesta de la Generalitat que el resto del profesorado rechazó, y la huelga se fracturó. En Madrid esos dos sindicatos suman más afiliación que CCOO, UGT, STEM y CGT juntos. Si repiten la jugada, el paro perdería fuerza de negociación. Por eso los convocantes insisten en que la unidad, aunque sea imperfecta, es la única vía para enfrentarse a un Ejecutivo autonómico que describen como duro.
Lo que se juegan no es solo cuándo parar, sino si la movilización docente en Madrid sobrevive a esta convocatoria.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? El profesorado madrileño prepara una huelga indefinida a partir de octubre de 2026 o enero de 2027.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A alumnos de Primaria y Secundaria, estudiantes de FP, Universidad, y a las familias que dependen de la conciliación.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Si eres padre o estudiante, estate atento a la asamblea del 24 de junio y a los canales de las organizaciones: allí se concretarán fechas y servicios mínimos.



