La Organización Colegial de Enfermería recomienda a los trabajadores esenciales limpiar el teléfono móvil y las gafas con agua y jabón o alcohol al llegar a casa para evitar posibles contagios entre los familiares.
Estas recomendaciones se incluyen en los nuevos materiales publicados por la entidad con el objetivo de que los trabajadores esenciales sepan cómo proceder al volver a sus domicilios para evitar su propio contagio y el de losfamiliares que convivan con ellos.
Entre las recomendaciones más importantes se encuentra el evitar el contacto con personas vulnerables, como aquellos que tienen más de 65 años o los que padecen enfermedades crónicas. “Tenemos que proteger a aquellos que pueden tener mayor riesgo en caso de contraer la enfermedad. En este sentido, todos aquellos que salgan a trabajar deben intentar coincidir lo menos posible con estas personas, siempre que no sea imprescindible”, señala el presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya.
En la infografía se resalta también la manera de proceder justo al llegar a casa. Lo primero, quitarse los zapatos y dejarlos en una caja de cartón en la entrada junto al bolso, las llaves y la cartera. Desde ahí, es fundamental ir directamente a lavarse las manos sin tocar ninguna superficie de la casa y, si fuese posible, ducharse antes de continuar con la rutina doméstica.
También recomiendan desinfectar el móvil y las gafas “con una toallita, con agua y jabón o alcohol de 70 grados”. El resto de los objetos que vengan desde el lugar de trabajo hay que limpiarlos con lejía diluida en agua. “El momento de llegar a casa es uno de los más críticos porque podemos venir contaminados y es necesario poner toda nuestra atención a la hora de realizar una limpieza adecuada de todo aquello que haya tenido contacto con el exterior para evitar propagar el virus por la casa”, destaca el presidente.
Desde la organización se insiste en vigilar la posible aparición de síntomas para avisar a las autoridades sanitarias si hubiese una posibilidad de infección. Dentro de casa también “es necesario extremar las precauciones por si hubiese un contagio, aunque el afectado lo presentase de manera asintomática”, indica la entidad en un comunicado.
Desde la institución colegial se recomienda evitar compartir objetos de uso personal como las toallas o los cubiertos para limitar la exposición de fluidos corporales con el resto de los habitantes, así como lavar la vajilla y la ropa de la persona con agua caliente a partir de 60 grados.
Por último, las enfermeras consideran “imprescindible” limpiar con frecuencia superficies de las zonas comunes como los interruptores, los grifos, pomos de puertas, microondas, nevera, lavadora, muebles, mandos a distancia o los ordenadores. Pérez Raya concluye recordando la principal medida de prevención: extremar la higiene de manos y ventilar las áreas comunes.
(SERVIMEDIA)














Pero hay otros profesionales que pasan desapercibidos, pero que no han cesado de trabajar también con las personas que lo necesitan: son los asistentes personales, que dan apoyo a las personas dependientes que tienen que quedarse en casa sin una red familiar que pueda echarles una mano.
Los tres son usuarios de Down Madrid y tienen discapacidad intelectual. Pero, además, a estos jóvenes les une estar en la primera línea de batalla contra el Coronavirus. Raúl Sánchez, quien trabaja en una residencia militar; Cristina Ramos, trabajadora del Centro de Tratamiento Automatizado (CTA) Vallecas de Correos, y Ángel Moraga, quien sigue cumpliendo con su labor en el Carrefour de La Gavia, en concreto en la línea de cajas, forman también parte de esos héroes anónimos a los que cada tarde aplaudimos desde nuestros balcones.
«Quedaos en casa»
En la fotografía se puede ver cómo los féretros con las víctimas están colocados en ocho hileras por orden alfabético, a ocho grados bajo cero, sobre la pista de hielo de un recinto donde habitualmente se congregan cientos de personas en busca de ocio, compras y diversión.


Vaya desde aquí, nuestro reconocimiento y agradecimiento por su esfuerzo y labor de generosidad a estos dos colectivos a los que, además, últimamente, podemos ver por nuestras calles felicitando y entregando diplomas a los niños y niñas que cumplen años en estos días. Una iniciativa, que en coordinación con los servicios sociales municipales y la Policía Local, tiene como propósito animar y ver cómo desde cualquier ventana asoma una gran sonrisa.




