La depresión es una enfermedad invisible con la que hay que tener mucho cuidado. Es algo que nos rodea, y que afecta a las personas que queremos, o a nosotros mismos. No sabemos qué está pasando por sus cabezas, y el no hablarlo también puede llegar a ser peligroso. Es por eso que aquí te vamos a dejar diez síntomas, que son comportamientos, de las personas con depresión.
Si notas que hay varios síntomas de esta lista que se repiten en una persona, a lo mejor es hora de que hables con esa persona, porque a lo mejor ni ella misma sabe que tiene depresión. Es un tema que hay que tratar suavemente, sin cambios bruscos, porque es bastante sensible, y a la otra persona le puede sentar mal. Así que cuidado.

Aumento de automedicación
En realidad, no nos referimos aquí únicamente a las pastillas, sino a todo tipo de sustancias que pueden afectar nuestro ánimo. Los antidepresivos, sí, pero también los analgésicos, y el alcohol o el tabaco. Si ves que una persona últimamente está teniendo excesos de este tipo, deberías estar alerta.
Es una señal muy evidente, pero que a lo mejor tardamos en notar. Si es una amiga, y de repente quiere salir todas las noches de fiesta a beber y a cometer locuras, cuando en realidad no suele ser propio de ella, también podríamos anotarlo como un exceso. Así que estas son las señales que debemos notar para saber si tiene depresión o no.

Pensamientos sin esperanza
Si ves que una persona cercana a ti, tiene pensamientos desesperanzadores, tienes que mantener el oído alerta. Porque de vez en cuando, es normal tener ciertos pensamientos de "¿A dónde nos lleva todo esto?". Pero si estos pensamientos son de lo más repetitivos y suelen sucederse con cada vez más frecuencia, es un síntoma.
Además, también pueden ser pensamientos relacionados con la muerte. Hay personas que de por sí piensan en ello, y no es porque estén deprimidas, pero otras tienen pensamientos recurrentes sobre el suicidio, sobre la muerte, o es hipocondríaco respecto a ello. En ningún caso es bueno, y cuando llegas a este punto, es hora de visitar a un especialista.

Cambio de peso brusco
En realidad, esto viene también por la ansiedad. Cuando una persona está bajo una depresión, puede sentir ansiedad y calmarla comiendo. Pero otras veces puede suceder lo contrario: que una persona está tan sumida en sus pensamientos y en sus emociones, que deja de comer, y deja de sentir hambre.
En cualquiera de los dos casos, no es bueno, por mucho que le sobren o le falten algunos kilitos. Siempre es mejor llevar una dieta sana y equilibrada, por lo que comer en exceso o dejar de comer es una señal de que algo falla en nuestro cuerpo, o en nuestra mente. Ojo, decimos esto, cuando es un comportamiento repetitivo. Si la persona se salta una comida, o tiene por qué ser preocupante.

Culpabilidad
La persona que tiene depresión siente una gran sensación de culpabilidad. Y es una culpabilidad irracional, que está relacionada con pensamientos de autodestrucción y de baja autoestima. Suelen pensar que no valen para nada, que no hacen nada bien, y creen que el problema está en ellos. Es por eso que hay que tratar el tema de forma adecuada, porque a lo mejor nosotros no sabemos tratarlo.
Los sentimientos de ser un inútil son malos si se aleja de la autocrítica. Porque valorarse uno mismo y saber reconocer los defectos que tenemos, es importante. Pero es distinto eso, a estar constantemente pensando que en realidad somos unos inútiles y que no hacemos nada bien.

Euforia
La euforia también suele ser un síntoma de depresión. Sobre todo cuando la persona tiene altibajos y cambios de humor muy pronunciados. Un día se siente bien, y empieza a cometer locuras, porque cree que puede comerse el mundo. La sensación de euforia no tiene por qué ser mala, pero sí que se suele hacer una mala gestión de ello.
Es decir, que cuando una persona está deprimida, y un día se encuentra bien, comienza a cometer locuras, como por ejemplo, excederse en juegos de azar, sustancias y demás. Esto es una señal de que está intentando combatir la contradicción que hay dentro de ella, y el resultado es este.

Poca concentración
Debido a los pensamientos recurrentes, al agobio y al estrés, las personas con depresión suelen tener poca concentración. Y no se trata de que no hagan bien su trabajo, sino que se olvidan de algunas tareas importantes, no pueden estar mucho tiempo haciendo un trabajo en concreto para lo que se requiere concentración, y hasta la tarea más nimia suele costarles más.
Esto, de por sí, no es un síntoma de la depresión. La cuestión es que se debe valorar el resto de síntomas y ver si se cumplen algunas más de los síntomas de la depresión. Porque una persona que tiene estrés simplemente, también puede tener problemas de concentración, y no tener depresión. Así que hay que valorarlo en su conjunto.

Cansancio
El cansancio, tanto físico como emocional, también es un síntoma de la depresión, porque nuestra cabeza trabaja mucho. La energía que tienen suele ser poca, y si notas que lo que antes le llevaba un par de horas, le toma toda la tarde, a lo mejor es hora de valorar el resto de síntomas. Como ves, el problema de diagnosticar la depresión, es que hay que valorarla como conjunto.
Si ves que la persona está tomándose siestas más largas de lo habitual, o varias siestas al día, y que necesita descansar mucho, pero que aún así, no tienen un rendimiento demasiado activo, igual es por la depresión.

Dolores corporales
La depresión es una dolencia de la mente, pero como es nuestro motor principal, esto también afecta a la parte física. Así que es normal sentir todo el cuerpo dolorido, especialmente la espalda, y tener los hombros y el cuello cargado. También esto se debe al poco descanso que hace nuestra cabeza por las noches.
Es decir, si no dormimos, no descansamos, y nuestro cuerpo no descansa correctamente. También es frecuente sufrir calambres, y tener algunos problemas digestivos, si la persona no come o come en exceso.

Insomnio
Los problemas para dormir también son frecuentes en personas con depresión. Hay personas que son propensas al insomnio porque les suele mantener en vilo los pensamientos. Y si tienes depresión, esto se magnifica. Es verdad que todos solemos pasar una noche sin dormir, o durmiendo mal, por diversos motivos, como nervios, o expectación, o problemas.
Pero cuando ya se convierte en algo recurrente, en algo que no te deja descansar ni vivir bien, es cuando se debe consultar a un especialista. Porque a lo mejor no es depresión, pero sí que puede ser un trastorno del sueño que hay que tratar.

Irritabilidad
Los cambios de humor constante se pueden deber a muchas cosas: desde una mala alimentación, hasta situaciones de estrés. Pero cuando se junta con el resto de síntomas de esta lista, hay que empezar a valorar la opción de la depresión. Porque esto no afecta solo a la persona, sino también al entorno.
Normalmente solemos ser egoístas y vemos que nos tratan mal. Pero hay que pensar que a lo mejor esa mala contestación tiene una razón de fondo mucho más importante que lo que se ve aparentemente.