El verano se acerca y con él se viene el mercado de fichajes. Entre los clubes que están más pendientes de esto se encuentra el Atlético de Madrid que en esta ocasión deberá moverse con mucha sabiduría, pues tienen la importante misión de mantener una plantilla de gran nivel de cara al próximo curso. Haber ganado LaLiga Santander los coloca como uno de los clubes más potentes del continente y eso es algo que Diego Simeone quiere que permanezca así; porque ya no quieren ser reconocidos como ese club que anima los torneos o le complica las cosas a los grandes, ahora quiere dominar y pelear por todos los títulos. Ya dio un paso para demostrar poder al quedarse con el título frente al Real Madrid y el FC Barcelona; por eso ahora debe confirmar todo lo bueno que hizo y mejorar los errores cometidos.
Simeone ahora deberá concentrarse en en hacer buenos fichajes, pero junto a eso se le presenta un problema muy tedioso y tiene que ver con los cedidos. Lo abrumador de este asunto es que el Atlético de Madrid tiene en total 21 cedidos y todos volverán este verano para ver que decisión toma con ellos el entrenador argentino. Ciertamente muchos de ellos no cuentan en lo absoluto para quedarse en el club rojiblanco; no obstante, como cada caso es especial, el estratega colchonero tiene que revisar y ver que hará con cada uno de ellos. El momento de tomar decisiones se acerca y Simeone tiene una gran responsabilidad en el futuro de 21 futbolistas que esperan un solución.
Los que serán un dolor de cabeza para Simeone

Entre los cedidos que se encontraban con plaza fija en el primer equipo, todos suponen un verdadero quebradero de cabeza para Simeone; porque deberá evaluar cada caso con extremo cuidado, pues tienen sus complejidades. El primero de todos y el que ya se resolvió fue el Álvaro Morata, pues una vez más el delantero se irá cedido a la Juventus a cambio de 10 millones de euros. Allegri quiere seguir contando con él y al entrenador colchonero no le hace falta; así que todas las cuentas salen. Los problemas empiezan es cuando aparece Santiago Arias en la agenda, porque su cesión no salió para nada como se esperaba. La grave lesión que sufrió no lo dejó jugar con el Bayer Leverkusen, debido a eso estos no aplicarán opción de compra que tenían y el colombiano regresará al Atlético de Madrid.
Arias sigue recuperándose, por lo que tampoco podrán venderlo este verano, lo que era la intención, y tendrán que esperar hasta enero a ver si pueden hacer caja con él. El caso de Nehuén Pérez también es muy particular; esto debido a que lo hizo bien en el Granada, pero eso podría se útil para que entrara en la operación de Rodrigo De Paul. Los últimos dos cedidos de esta categoría fueron Manu Sánchez, al Osasuna, e Ivan Saponjic, al Cadiz. El primero está casi resuelto, pues tanto el jugador como el conjunto de Pamplona quieren prolongar la relación, así que se deberá negociar para que vuelva a irse cedido allí; el caso del serbio es muy distinto que no sabe muy bien que hará, aunque en el equipo andaluz podría tenerlo una campaña más. Eso habrá que resolverlo pronto.
Algunos quieren tener su oportunidad

Tal como se espera con los cedidos, estos salen con la misión de obtener minutos y así ganar fuerza para volver con todo a quedarse. En el Atlético de Madrid es obvio que todos los canteranos salieron con esa misión, pero solo seis tenían posibilidades reales de regresar para permanecer en la escuadra rojiblanca y esos fueron: Juan Manuel Sanabria (Zaragoza), Víctor Mollejo (Mallorca), Borja Garcés (Fuenlabrada), Germán Valera (Tenerife), Rodrigo Riquelme (Bournemouth) y Francisco Montero (Besiktas). Todos ellos tuvieron un buen desempeño en sus respectivas cesiones, sobre todo con la llegada del 2021; pero no parece que ninguno esté listo para quedarse a las órdenes de Simeone. Sin embargo, sus casos los harán permanecer en el equipo y volver a salir cedidos para que sigan aumentando su nivel.
Mollejo ya tiene pactado un segundo año de cesión con el Mallorca; tanto Sababria como Valera han generado bastantes expectativas de cara al futuro, por lo que su continuidad en el Atlético de Madrid está más que segura y solo volverán a salir en forma de préstamo; Garcés estuvo bien en la segunda parte de la campaña, así que posiblemente se le renueve, pues si contrato vence en el 2022, y salga cedido una vez más; y Montero estuvo a un buen nivel en Turquía, así que podría permanecer allí por otra temporada. Con Riquelme la historia es muy distinta, pues como extremo, Simeone tenía muchas esperanzas en él; pero en el Bournemouth no logró hacerse titular a pesar de jugar una buena cantidad de partidos y la mayoría como mediocentro. El club confía en él y ahora irá cedido a un club español para seguirlo más de cerca.
Esos que volverán a irse afuera

En este apartado destacan aquellos canteranos del Atlético de Madrid que fueron cedidos a equipos en su mayoría de Segunda División y Tercera División para que vieran toda la cantidad de minutos que les fuera posible, no cortaran su progresión y sumaran experiencia para que Simeone evaluara que hacer con ellos de cara a la temporada 2021-2022. El problema es que el tiempo ya llegó y el estratega argentino no parece tener en cuenta a ninguno de ellos en sus planes y lo más recomendable es que vuelvan a salir cedidos a conjuntos del mismo nivel en los que estuvieron este curso o que salgan de forma definitiva a tratar de establecerse en otros proyectos.
Aquí se encuentran un total de de 10 futbolistas, con un caso que, para alivio de Simeone ya está resuelto. Los juagdores cedidos en este renglón son: Cedric (Albacete), Alberto Salido (Mallorca B), Diego Conde (Leganés), Darío Póveda (Getafe), Manuel Lama (La Nucia), Alberto Soto (La Nucia), José María Saldaña (CD Badajoz), Andrés Solano (Barcelona B), Isaiah (CD El Ejido 2012) y Sergio Castel (UD Ibiza). Todos ellos tuvieron distintas intervenciones en sus respectivos clubes; pero lo cierto es que ninguno tiene posibilidades de dar el salto al primer equipo del Atlético de Madrid. Entre estos cedidos destacan Póveda, al que ya el Getafe ha comprado pese a su grave lesión, lo que le quita un peso al técnico argentino; y también Solano, al que se le buscará una salida segura, pues con 23 años ya no saldrá más cedido. Las cosas estarán calientes en el equipo rojiblanco este verano.






























































































































































