Con la llegada del Año Nuevo, muchas personas se fijan nuevos propósitos, objetivos, metas y desafíos. Una iniciativa tan saludable como, por desgracia, infructuosa en muchos casos.
Los propósitos de cada Año Nuevo suelen ser más o menos fijos y generales, y suelen pasar por comenzar a hacer deporte, tratar de llevar una vida más saludable, tratar de comprar una casa, cocinar comida más sana…Como ves, suelen ser metas bastante habituales que, en pocos casos, logran llevarse a cabo.
¿Y cuáles son los principales motivos de que no se cumplan los objetivos marcados con el advenimiento del Año Nuevo? ¿Qué consejos puedes seguir para que consigas cumplirlos? Te dejamos un listado con los más importantes.
Objetivos realistas para el Año Nuevo

Una de las premisas más importantes que debes plantearte de cara a los objetivos que quieres alcanzar con la entrada del Año Nuevo es que tienen que ser realistas. Es decir, es muy poco probable que si nunca haces ejercicio, te propongas convertirte en un atleta semiprofesional de la noche a la mañana. O si tienes problemas para comer sano, que transformes tu dieta en la más sana del mundo con pescados y mariscos de calidad.
Por lo tanto, tienes que ser consciente de que todo cambio necesita un proceso y una aclimatación. Los milagros rara vez se producen y si te fijas metas casi inalcanzables, lo más probable es que desistas demasiado pronto de perseguirlas y, como resultado, puedas incluso entrar en fase de frustración o hasta depresión. Ten esto muy en cuenta porque es muy importante.
Metas de Año Nuevo para Miguel Navarro

En una entrevista a Miguel Navarro, conocido por formar parte de Productividad Feroz, dejó algunos tips muy importantes. Y el primero tiene que ver con dividir los objetivos marcados de Año Nuevo a largo plazo en otros más pequeños, de carácter mensual, por ejemplo.
También afirma que es mucho mejor pensar en experiencias que en metas, dado que las primeras producen un sentimiento más emocional y es más fácil motivarse. También incide en que resulta más sencillo alcanzar los objetivos con ayuda que hacerlo en solitario, un consejo fabuloso. Y, por último, también recalca que la perfección no existe y que es mucho mejor hacer algo lo mejor posible que buscar el momento perfecto… que lo más probable es que no llegue nunca.
¿Quién es Miguel Navarro?
Un apasionado por la mejora del ser humano y un firme convencido de que cualquier persona tiene un potencial extraordinario dentro que, si lo decide, puede sacar. Obsesionado por aprender, probar y experimentar todos aquellos trucos, herramientas y tips que nos permiten vivir con más productividad, mejores hábitos y bienestar. Doctor Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos reconvertido a empresario y formador, con más de 700 conferencias en directo y más de 20.000 alumnos formados.
¿Has conseguido cambiar tu futuro?
Sin duda, cuando echo la vista atrás, me doy cuenta que mi vida actual no se parece en nada a mi vida hace 5 años. En términos de felicidad, tiempo libre, relaciones, impacto profesional, crecimiento personal he creado a mi medida la vida que soñaba. Eso sí, el cambio no ha sido fácil: hoy la gente ve grandes resultados a nivel empresarial y personal, pero son la consecuencia de muchos, muchos años de esfuerzo, aprendizaje, disciplina y una dosis muy elevada de acción.
¿Qué fue lo que te supuso mayor resistencia a la hora de controlar tu propio futuro?
Especialmente las creencias limitantes que todos tenemos instaladas en nuestro inconsciente. Creencias como por ejemplo “no se puede tener una vida extraordinaria”, “tienes que conformarte con lo que te ha tocado”, “hay que elegir entre dinero o tiempo libre”, y un largo etcétera. Lamentablemente, vivimos en una sociedad con un nivel de resultados muy bajo, que nos condiciona de forma directa en la calidad de nuestros pensamientos. Desde el propio sistema académico, pasando por la influencia de nuestro entorno más cercano, así como de gran parte de los medios de comunicación, nos vamos convenciendo de forma errónea que tenemos muy poco potencial para cambiar nuestra vida.
¿Qué es lo más difícil de cambiar hábitos?
Sin duda, desarrollar una fuerte tolerancia a la frustración. Vivimos en un mundo en el que haciendo un click en nuestro teléfono móvil tenemos la compra o la cena en casa en apenas minutos. Encendemos la televisión y sin esfuerzo tenemos delante de nosotros miles de opciones de entretenimiento. Y así con casi todo. Y claro, luego esperamos de forma inconsciente que en el resto de áreas de nuestra vida, los resultados lleguen así de rápido. Y no. Los hábitos requieren un proceso, un tiempo. Paciencia. Y esta es una cualidad que la sociedad de hoy está perdiendo.
Muchas personas tienen miedo a dar el paso y planificar su futuro, ¿cómo pueden vencerlo?
Buscando a personas que estén viviendo la vida que soñaban hace años. Viendo cómo es posible. Adquiriendo de esta forma la confianza en que efectivamente se puede. Que no se trata de algo fuera de su alcance. Y por otro lado, para avanzar y crecer debes formarte. Aprender sistemáticamente. Leer cada día. Invertir más en ti que en todo lo demás. Para convertirte en una persona mucho más capaz de lo que eres ahora. Esto debe ser tu máxima prioridad. Piérdete una comida si no tienes tiempo, pero nunca te pierdas tus 20 minutos de crecimiento personal al día.
Ahora que llega el fin de año, y que muchos se hacen propósitos para Año Nuevo, ¿qué consejos podrías darle a aquellos que quieren cumplirlos de verdad?
En primer lugar, buscar y planificar un espacio para ello. Lo que no planificas, no sucede. Y una vez tengas el hueco temporal, toma nota de lo siguiente:
- No te preguntes por qué objetivos quieres cumplir, pregúntate “qué experiencias quieres vivir el año que viene”. Esto es mucho más emocional y genera mayor grado de deseo de cumplimiento.
- Define las metas para el año completo, pero a su vez, divide esas grandes metas en pequeños objetivos mensuales que sean mucho más accesibles y fáciles de cumplir.
- Pregúntate “para qué” quieres cumplir ese propósito. Tener una razón clara y emocional para conseguir cada meta te dará la fuerza suficiente especialmente en los momentos más complicados (que llegarán).
- Busca un aliado con el que comprometerte para un objetivo. Esto maximizará tu nivel de implicación, dado que si hacemos únicamente el camino por nuestra cuenta es más fácil que nos fallemos a nosotros mismos.
- Elimina el perfeccionismo de tu vida. El momento perfecto nunca llega. Nunca estás lo suficientemente preparado. No esperes. No procrastines. Simplemente empieza. Vive tu vida en modo borrador y crea una auténtica obra de arte.
Demasiadas metas para el Año Nuevo

Otro problema que suele torpedear los propósitos de Año Nuevo suele ser la cuantía excesiva de dichos objetivos. Si la lista que elaboras termina resultando demasiado dilatada, lo más probable es que termine causándote estrés por la abrumadora cantidad de hábitos que has de cambiar. Es mucho mejor establecer unos objetivos limitados y razonables que un listado sinfín.
Un Año Nuevo sin planificación

Otro error bastante común con la lista de objetivos a llevar a cabo en Año Nuevo está ligada a la falta de planificación. Para conseguir algo, lo que sea, lo normal suele ser pensar en los caminos que han de llevarte a obtener o alcanzar la finalidad determinada que persigues. Pero si no tienes ningún plan de actuación ni planificación, lo más habitual es perderse en el camino.
Año Nuevo sin adaptación

Es complicado que puedas obtener aquello que buscas para el Nuevo Año si no consigues una de estas dos premisas. O bien adaptar tus objetivos a tu estilo de vida… o justo lo contrario. Sin una adaptación, lo más normal es que se complique mucho la consecución de tus metas.
Conoce tus límites

Otro consejo fundamental de cara a la consecución de los nuevos propósitos de Año Nuevo es conocer cuáles son tus límites y fijar los objetivos en concordancia con ellos. Si, por ejemplo, sufres algún tipo de afección cardíaca, lo normal es que no fijes como objetivo hacer deporte como si estuvieras como una rosa. O, si estás justo de dinero, tampoco es razonable fijarte como objetivo comprar un chalet de cuatro plantas. Está bien ser ambicioso, pero las limitaciones de cada uno están ahí.
Disciplina en Año Nuevo

La disciplina y el ser constante es vital a la hora de cambiar hábitos de cara al Nuevo Año y, a medio plazo, tratar de alcanzar las metas fijadas. Si no eres capaz de mantenerte enfocado en tu lucha diaria y no tienes la disciplina suficiente, tarde o temprano desistirás y arrojarás la toalla. ¡No dejes que esto último ocurra!
Premios de Año Nuevo

Otra de las prácticas que funciona muy bien es la de premiarte cada vez que consigas cumplir alguno de tus objetivos de Año Nuevo. Este refuerzo positivo te animará y reafirmará en tu camino hacia nuevas metas, así que sé bueno contigo mismo y date un capricho cada vez que consigas alcanzar un objetivo. ¡Te lo mereces!


























































































































































