La exposición de Banksy y Keith Haring que llega a Zaragoza y no te puedes perder

El Patio de la Infanta reúne 47 obras de 28 creadores de cinco países en 'El arte que no pidió permiso'. Podrá visitarse hasta el 10 de enero, con entrada de seis euros.

Zaragoza reúne desde hoy 47 obras de Banksy, Keith Haring y otros 26 artistas urbanos en el Patio de la Infanta. La muestra, titulada El arte que no pidió permiso, podrá visitarse hasta el 10 de enero y es la primera de este género que acoge la ciudad.

Qué vas a ver en el Patio de la Infanta

Nunca antes una exposición de arte urbano había ocupado este espacio de la Fundación Ibercaja. Lo subrayó este lunes el director general de la entidad, José Luis Rodrigo, que la presentó como una cita única en Zaragoza. La Fundación Ibercaja exhibe 47 piezas en el Patio de la Infanta, firmadas por 28 creadores de cinco países.

No es casualidad.

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Detrás del título hay una declaración de intenciones. Son obras nacidas para el muro, la calle y el vagón de metro, muchas concebidas para desaparecer, que ahora se muestran entre pinturas, esculturas, instalaciones, fotografías y obra gráfica. El recorrido propone mirarlas sin domesticarlas.

Los nombres propios justifican la visita por sí solos. Banksy y Keith Haring encabezan el cartel en Zaragoza, junto a Blek le Rat, pionero del stencil —la plantilla que permite reproducir una imagen con precisión sobre el muro— en Europa; Seen y Blade, leyendas del grafiti estadounidense; y Lady Pink, una de las voces más influyentes de la primera generación neoyorquina.

Hay obras que se crearon para durar un par de noches y hoy explican medio siglo de historia del arte. Verlas juntas cambia la perspectiva.

A ellos se suman autores contemporáneos como Felipe Pantone, Vhils, Boa Mistura, Dulk, Javier Calleja, Suso33, Sabek, Yubia, Belin, Eltono, Os Gêmeos, y Ampparito, además de los aragoneses Daniel Vera, Diego Vicente, Waahidd, Miky Maik y Dan Bonssai. La representación local no es un añadido: dialoga de tú a tú con las firmas internacionales.

El montaje se completa con las fotografías de Henry Chalfant, decisivas para conservar la memoria de los grafitis que el metro de Nueva York borraba cada semana. Sin ese archivo, buena parte de lo que hoy llamamos arte urbano sería solo un recuerdo oral.

Merece la visita.

Cómo pasó el grafiti del tren al museo

La exposición propone un recorrido por más de medio siglo de evolución artística. Arranca en los trenes neoyorquinos de los años setenta, cuando firmar un vagón era la forma más rápida de existir, y llega hasta las formas actuales de creación urbana que han transformado el arte contemporáneo desde el espacio público. El hilo lo han trazado los comisarios Sergio Beltrán, cofundador del Festival Asalto, y Lola Durán.

El arte que no pidió permiso

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Conviene fijarse en cómo cambia la técnica según la generación: del espray rápido y las letras imposibles al mural de gran formato, la instalación o la pieza de estudio. La muestra permite comparar cincuenta años de gestos en un mismo recorrido, y ahí está buena parte de su interés.

Conviene ir sin prisa.

Por qué esta exposición importa más de lo que parece

Zaragoza no es una parada cualquiera. El Festival Asalto lleva dos décadas invitando a muralistas a los barrios de la ciudad, y eso ha construido público, memoria y vocación. Suso33 sitúa a Zaragoza como referencia del arte urbano y lo recordaba así en la presentación: 'Esta es una ciudad de referencia para la disciplina. Ahora se ve como algo más normal, pero hace 20 años no fue tan sencillo impulsar una cita como esa'.

Lo interesante aquí es la escala. No estamos ante la antológica de un solo autor, sino ante un mapa de familias y escuelas: el stencil, el muralismo, la fotografía documental, la instalación. Esa mezcla permite entender algo que suele quedarse fuera de los catálogos, y es que cada generación de arte urbano ha respondido a la anterior. El museo, hoy, es solo otra pared donde seguir la conversación.

Para quien no conozca el género, funciona como puerta de entrada. Para quien lo siga, tiene el aliciente de ver reunidas en Zaragoza piezas que rara vez coinciden. La cita se queda en la ciudad hasta el 10 de enero, así que hay margen de sobra para elegir un día tranquilo.

El viaje merece la pena.

Cómo visitarla: horarios, entradas y dónde está

El Patio de la Infanta se encuentra en pleno centro de Zaragoza. El horario que detalla la Fundación Ibercaja es de lunes a sábado de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00, y los domingos y festivos solo en horario de mañana, de 10.00 a 14.00. Las entradas cuestan seis euros, aunque el acceso es gratuito el primer miércoles de cada mes.

Recomiendo confirmar horarios y disponibilidad en la web oficial de la Fundación Ibercaja antes de acercarse, sobre todo si la visita cae en festivo. Para situar nombres y fechas del movimiento, la entrada de Wikipedia sobre el grafiti resulta muy útil como contexto rápido.

Ficha técnica

  • Título: El arte que no pidió permiso.
  • Autor o autora: Exposición colectiva de 28 artistas, entre ellos Banksy, Keith Haring, Suso33 y Boa Mistura.
  • Qué puedes ver: 47 piezas entre pinturas, esculturas, instalaciones, fotografías y obra gráfica.
  • Recinto y ciudad: Patio de la Infanta, Fundación Ibercaja, Zaragoza.