El casero pasará a tener que avisar con seis meses, y no cuatro, de que no renueva el alquiler. Está en el BOE, pero no en vigor.
La medida va dentro del segundo de los decretos-ley de vivienda que el Consejo de Ministros aprobó el 6 de octubre y que se publicó en el Boletín Oficial del Estado al día siguiente. El texto retrasa su entrada en vigor hasta el domingo 15 de noviembre. Y ahí está el problema: que la norma llegue a aplicarse no depende del BOE, sino de que el Congreso la convalide antes.
Qué cambia exactamente: seis meses para el casero, dos para ti
El texto es explícito. El preaviso del arrendador sube de cuatro a seis meses. El inquilino sigue obligado a avisar con dos meses, igual que hasta ahora. Traducido: si tu casero no quiere renovarte, tendrá que decírtelo con medio año de margen; si eres tú el que te vas, mantienes el plazo de siempre. La propia norma lo justifica así: 'El plazo de preaviso del arrendador se eleva de cuatro a seis meses, lo que permite al arrendatario planificar con antelación suficiente su cambio de vivienda'.
¿Desde cuándo? la entrada en vigor está fijada para el 15 de noviembre, pocos días después del arranque de la campaña del 29-N. Antes de esa fecha, el decreto tiene que pasar por la Diputación Permanente del Congreso (el órgano que asume las funciones de la Cámara cuando las Cortes están disueltas). Si no supera ese trámite, el cambio de plazo se queda en papel mojado.
La otra pata: prórroga indefinida y 12 mensualidades de indemnización
El decreto no va solo de avisos. Una vez cumplidos los cinco años de contrato —siete si quien arrienda es una empresa o sociedad—, el alquiler se prorrogará por plazos sucesivos de la misma duración, salvo que una de las partes notifique lo contrario. En cristiano: la continuidad del contrato pasa a ser la regla y el fin de contrato, la excepción que hay que comunicar de forma expresa.
Y no sale gratis. Si el casero comunica que no prorroga, tendrá que indemnizar al inquilino con una cantidad equivalente, como mínimo, a 12 mensualidades de renta de una vivienda de características análogas. la indemnización mínima son 12 mensualidades de renta, y el decreto detalla cómo se calcula. También recoge excepciones, como que el propietario necesite el piso para un familiar.
Seis meses de aviso sirven de poco si el inquilino no sabe todavía si la norma estará viva cuando le toque mudarse.
Por qué la medida aún puede quedarse en el aire
El precedente está fresco. Los dos primeros decretos exprés, presentados a comienzos de octubre, se estrellaron en el Congreso el viernes 2: Junts votó en contra, y arrastró con PP y Vox. Aquel tropiezo desembocó en el adelanto electoral al 29-N y en la disolución de las Cortes Generales.
Ahora el escenario es otro. Con las Cortes disueltas, la convalidación corresponde a la Diputación Permanente, donde el voto de Junts deja de ser imprescindible. Pero hay otro muro: el PNV ya ha dicho que no apoyará este decreto, el de la prórroga indefinida, exactamente igual que hizo en su día en la Cámara Baja. Si se confirma ese voto contrario, las cuentas no le salen al Gobierno.
Los tiempos tampoco ayudan. La votación está prevista hacia el 12 de noviembre, tres días antes de la fecha en la que el decreto debería empezar a funcionar, y casi en el límite del plazo que tiene la Diputación Permanente, para dar luz verde.
Aquí va mi lectura. La ampliación del preaviso es la pieza más fácil de defender de todo el paquete: no cuesta dinero público y ataca un problema real, el de enterarte en mayo de que en septiembre tienes que estar fuera. Pero seis meses de antelación no arreglan el fondo, que es el precio del alquiler. Y una medida que puede decaer tres días antes de entrar en vigor genera justo lo contrario de la certidumbre que promete: incertidumbre con fecha. Lo que toca mirar es la semana del 9 de noviembre, cuando se vote. Mientras tanto, si tu contrato vence en los próximos meses, guarda por escrito cualquier comunicación de tu casero: es la prueba de cuándo te avisaron y con cuánto margen.
📅 Dónde y cuándo
- Plazo: el preaviso del casero sube de 4 a 6 meses y el decreto entra en vigor el 15/11/2026, siempre que se convalide antes.
- Quién queda afectado: arrendadores de vivienda habitual que no quieran prorrogar; el inquilino mantiene su preaviso de 2 meses.
- Cuánto: sin coste para el inquilino; si el casero no prorroga tras los cinco años, indemnización de al menos 12 mensualidades.
- Dónde se consulta: el texto completo está en el BOE y la convalidación se vota en la Diputación Permanente del Congreso.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? El preaviso del casero para no renovar sube de cuatro a seis meses, pero aún no está en vigor.
- 👥 ¿A quién afecta? A quienes viven de alquiler con contratos que el propietario no quiera prorrogar; el inquilino sigue avisando con dos meses.
- ✅ ¿Qué puedes hacer? Guarda por escrito cualquier aviso de tu casero y sigue la votación prevista para el 12 de noviembre.



