Casi la mitad de los jóvenes de entre 15 y 29 años en España presenta ansiedad moderada o grave. Lo recoge el estudio Inquietudes, preocupaciones y salud mental de la juventud de España, elaborado por la Fundación Atalaya y presentado este lunes en la Real Academia Nacional de Medicina, en Madrid. El 49,2% de los jóvenes presenta ansiedad moderada o grave.
¿Qué ha encontrado el estudio sobre la ansiedad juvenil?
El informe no se queda en la ansiedad. El 51,2% presenta también síntomas depresivos moderados o superiores, como el cansancio, la falta de energía o los problemas de sueño. Los síntomas leves de ansiedad afectan al 32,1% de los jóvenes, mientras que el 18,7% asegura no experimentarlos.
La ansiedad es una respuesta de alerta del organismo que, cuando se mantiene en el tiempo y con mucha intensidad, deja de ser útil y acaba afectando al sueño, a la concentración y a las relaciones personales. El informe habla de síntomas y niveles, no de diagnósticos clínicos cerrados.
Los niveles graves se concentran en perfiles concretos. Los casos más severos son más frecuentes entre las mujeres, en el grupo de 20 a 24 años y en los hogares con un contexto socioeconómico bajo. Los adolescentes de 15 a 19 años muestran, en general, perfiles más favorables.
La edad marca diferencias.
¿A quién afecta más y cómo se nota en el día a día?
La soledad aparece como un factor que acompaña. Casi nueve de cada diez con ansiedad grave se sienten solos, en niveles moderados o graves, según el estudio. Y el 53,1% del total se sitúa en niveles moderados o graves de soledad. Un mayor apoyo social, en cambio, coincide con menos sintomatología.
El respaldo del entorno funciona como amortiguador: a más relaciones y apoyo social, menos síntomas graves de ansiedad entre los jóvenes.
Las pantallas también aparecen en el retrato. El 54,8% tiene dificultades moderadas o altas con el uso de internet, problemas más frecuentes entre quienes presentan síntomas graves de ansiedad o depresión. Cuatro de cada diez jóvenes creen que les compensa dormir menos por estar conectados. El uso principal, eso sí, es el trabajo o los estudios (36,7%), por delante de las redes sociales (26,1%) y los videojuegos (16%).
El sueño se resiente.
Hay otra cara en los datos. Los jóvenes están más satisfechos con su vida que en 2024: un 36,1% este año frente al 31,4% de hace dos. La percepción de su propia salud mental sube de 6,3 a 6,8 puntos sobre diez. El bienestar, insisten los autores, es multidimensional: alguien puede estar contento con su vida y, a la vez, convivir con ansiedad o desconexión social.
Qué cambia respecto a 2024 y qué queda por delante
La comparación con el estudio anterior, de 2024, ayuda a leer el presente. Las cifras de satisfacción mejoran, pero la ansiedad sigue en niveles altos y la soledad no baja al mismo ritmo. El director del comité científico del informe, Javier Urra, sostiene que resulta fundamental detectar a tiempo y actuar con criterio para evitar que los trastornos se cronifiquen y se agraven. Los autores hacen hincapié en la detección temprana.
El informe también retrata qué importa a esta generación. La salud, la familia y ganar dinero encabezan sus prioridades, muy por delante de la política, la espiritualidad, el voluntariado o la religión. El coordinador del estudio, Enrique Domingo, señala que el conjunto de factores del contexto condiciona la satisfacción con la vida y la forma de afrontar los problemas cotidianos. Eduardo García-Toledano, del Consejo Social y Ético de la Asociación de Profesionales de la Alta Sensibilidad, añade que la juventud no está ni mejor ni peor, sino ante una realidad compleja y heterogénea.
Hay un asunto que el estudio pone sobre la mesa y que conviene seguir de cerca. Cuatro de cada diez jóvenes tienen riesgo con el juego de dinero, tanto en formato online como presencial, y el porcentaje es más alto entre los hombres. El informe no detalla un catálogo de medidas concretas. Su conclusión principal apunta a la detección temprana y al apoyo del entorno como las palancas con más recorrido para frenar la ansiedad juvenil.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: El 49,2% de los jóvenes de 15 a 29 años presenta ansiedad moderada o grave, según la Fundación Atalaya.
- 👥 Quiénes son los afectados: Jóvenes de 15 a 29 años, sobre todo mujeres, el grupo de 20 a 24 años y hogares con rentas bajas.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Más demanda de atención en salud mental y la necesidad de reforzar la detección temprana y el apoyo social.



