Shakira ha arrancado en Madrid su residencia de 12 noches en el Iberdrola Stadium y el invento ya parece irrepetible.
El poblado que Shakira ha levantado dentro del Iberdrola Stadium
El recinto, el mismo que cada verano acoge el Mad Cool, se ha reconvertido en un mini complejo construido a propósito para la gira. Hay tres graderíos considerables, un museo con fotos, y discos de platino de la artista, una carpa de Disney, puestos de comida y hasta escenarios paralelos. Todo el montaje responde a un nombre propio: Macondo.
Las cifras acompañan: Shakira llenó el estreno con 55.000 personas, mayoría femenina y venidas de medio mundo. Y un detalle nada habitual en un tour: la artista aterrizó en la ciudad cuatro días antes del arranque, con tiempo de sobra para supervisarlo todo. Sobre el escenario, Lia Kali fue la encargada de abrir la noche.
El show empezó con unos 15 minutos de retraso y dejó lo que se espera de ella: mucho movimiento de cadera, mucho color, bandera latina y pocos artificios. Las coreografías no son las más ambiciosas del planeta y se nota, pero la voz y los instrumentos van mayormente en directo y la pantalla panorámica es gigantesca.
Dentro del show: menos fuegos artificiales y más hits
Lo que hace especial esta parada es el contexto: Madrid no es la primera ciudad de la gira, es casi la última parada de Las mujeres ya no lloran, y aun así se ha llevado la versión más ambiciosa del espectáculo. Ahí está la gracia de la residencia: 12 noches seguidas en el mismo sitio, sin desmontar medio barrio cada madrugada.
Hay artistas que llenan un estadio una noche; Shakira ha decidido quedarse en Madrid una docena de ellas.
El repertorio es una máquina de éxitos. Hips Don't Lie, Waka Waka y Dai Dai caen seguidas hacia el final, el nuevo aire salsero de Chantaje llega sin necesidad de Maluma y Soltera se lleva uno de los momentos más jaleados. Sus hijos aparecen proyectados en Acróstico, el tema que escribió con ellos, y el bis junta Loba con su sesión junto a Bizarrap.
¿Y lo que no funciona? Los temas en inglés. Empire, Don't Bother y Can't Remember To Forget You son los más ignorados de la noche, aunque en la última se proyecte nada menos que Rihanna. El público tiene clarísimo qué Shakira ha venido a ver.
El corazón del concierto late, eso sí, en los momentos de ruptura. Repasa cómo se recompuso, bromea con eso de con qué cara se fue y con qué cara ha vuelto, y canta sobre Piqué, la suegra y Hacienda sin cortarse un pelo. También hay guiños locales: Te quiero, Madrid y clásicos como Inevitable que se corean con un ímpetu que asusta.
Por qué esta residencia puede cambiar el calendario de las giras
Lo de Madrid tiene pinta de experimento que otras giras van a copiar en cuanto puedan. El modelo de residencia, ese que Las Vegas lleva años explotando, aterriza aquí con vuelta de tuerca: no es una sala, es un estadio con vida propia, con museo, comida y escenarios desde media tarde. Le sale bien a Shakira porque su público no viene solo a escuchar canciones, viene a pasar el día entero, y la trayectoria de la artista colombiana da para una celebración así. El hype está justificado, porque Shakira ha convertido el cierre del tour en una fiesta de 12 noches. Ojo, que el formato tampoco es casual: vende experiencia completa en lugar de concierto suelto, y eso es justo lo que la gente está pagando ahora. La duda es quién será el primero en levantar su propio Macondo.
Medidor de hype
Nivel de hype: 9/10. 55.000 personas en el estreno, un recinto construido a medida y una docena de citas seguidas en la misma ciudad. No hay sorpresa posible en el guion, pero como fenómeno de la temporada juega en otra liga.
🎧 El backstage de la noticia
- 🔑 ¿Qué tienes que saber sí o sí?: Shakira llena el Iberdrola Stadium durante 12 noches con un recinto levantado a medida para la ocasión.
- 📅 Fechas y nombres a tener en cuenta: Residencia de 12 noches en Madrid, con Lia Kali como telonera y la gira Las mujeres ya no lloran.
- 🎵 Una canción para esta noticia: 'La tortura' - Shakira y Alejandro Sanz.



