Karol G nuevo disco: 'No me arrepiento de sentir tanto' tras su ruptura con Feid

Carolina Giraldo se vacía tras decir adiós a Feid y despacha un álbum con baladas y reguetones que no acaba de cuajar como conjunto. 'No me arrepiento de sentir tanto' suena a disco de transición, aunque esconde alguna joya que salva la tanda.

Karol G ha vuelto a la carga antes de que nos diera tiempo a digerir del todo 'Tropicoqueta'. Y lo ha hecho con un disco que, visto lo visto, tiene más de urgencia que de maduración artística. 'No me arrepiento de sentir tanto' aterriza en plena resaca emocional tras la ruptura con Feid, ese 'verano rosa que se convirtió en invierno' que ella misma ha retratado en las letras. Que un álbum salga tan rápido puede ser un gesto de catarsis o una maniobra de oficina para no perder comba en las listas globales. Aquí la respuesta no está nada clara y el resultado, aunque digno, se queda lejos del redondo conceptual que Carolina Giraldo persigue.

De la cumbia al duelo en modo 'turbo'

Olvídate del colorido caribeño que empapaba su anterior trabajo. Aquí el arco narrativo se construye sobre las ruinas de una relación. El arranque con 'Te Llevo To' suena a funk brasileño excitante y empoderado, pero enseguida el disco vira hacia la melancolía con la elegancia de un coche que pierde el control en una curva suave. La joya de la corona es 'Después de ti', una balada con Greg Gonzalez (Cigarettes After Sex) que te clava un puñal en el pecho sin anestesia: «después de ti se me acabó la vida», canta con una desnudez que hiela.

El problema es que el resto del álbum no termina de sostener ese viaje. Hay destellos: los sintes burbujeantes de 'Maybe', la nana 'Final Feliz' (con una producción de Oklou que se nota, y para bien) y el giro playero de 'Bby Wow' junto a Rusowsky y Judeline, que samplean con frescura el viejo 'Move Ya Body' de Nina Sky. Pero la sensación general es de familiaridad: estribillos previsibles, reguetones de patrón estándar y colaboraciones que no explotan como debieran. Drake cantando en español en 'Ahí' es simpático, aunque el estribillo roza lo bobo. Y 'Still', con Bruno Mars, es un dream-pop bonito pero tan obvio como una balada de mechero en un concierto de estadio.

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Joyas ocultas y pistas que se quedan a medias

La cosa se pone más interesante cuando se sale del guion. El tema que casi se queda fuera del tracklist, 'For You My Lova', es paradójicamente el que más potencial tiene. El gancho «a mí me sobran las ganas, a ti te sobra la ropa» no encaja en el arco de duelo, pero dentro del luto también cabe una cana al aire, y el beat de reguetón con sintes casi navideños lo convierte en un número de club bastante resultón. En el otro extremo, 'Matadora' triunfa en escuchas pero no deja de ser un reguetón genérico que no arriesga un milímetro.

Hay ideas que piden a gritos más desarrollo. 'Eclipse' parece una maqueta a piano a la que le falta una producción a lo grande: Karol usa el mismo flow que para sus reguetones, y se queda a medio gas. Y 'Con quién andará?' samplea a Jeanette de forma tan obvia que palidece frente a otros usos recientes del mismo recurso. La cumbia homenaje a Selena 'Alguien que te amaba', con composición de Pete Astudillo, es correcta pero genérica —otra más en una larga lista—, y aunque la intención es bonita, no pasa de ser una anécdota en el conjunto.

El disco es una montaña rusa que empieza fuerte, se desmorona a la mitad y te salva con un par de gemas cuando ya pensabas que no había vuelta atrás.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Karol G saca disco tras su ruptura con Feid, a toda prisa.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Entrega baladas desgarradoras y algún hit futuro, pero sin unidad.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si buscas playlist para un duelo, te sirve; si esperabas obra maestra, no.