California estrena la primera ley de influencers con multas de verdad: 5.000 dólares por esconder un pago en política.
El gobernador Gavin Newsom firmó el pasado sábado el AB 1130, que convierte a California en el primer estado de EE.UU. en multar a los creadores que cobran de campañas políticas sin declararlo. La norma prevé sanciones de hasta 5.000 dólares por cada publicación sin aviso y abre la puerta a la vía penal.
Qué dice exactamente la norma californiana
La sanción se aplica posteo a posteo: cinco publicaciones pagadas sin aviso son cinco multas. Y no hace falta que el influencer mienta; basta con no contar que le han pagado.
Todo forma parte de un paquete de 13 leyes con las que Newsom quiere blindar las elecciones de California frente a la interferencia del gobierno federal. El calendario no es casual: las elecciones intermedias del 3 de noviembre están a seis semanas y los candidatos mueven cientos de millones en publicidad digital.
Hasta ahora el único estado con algo parecido era Texas, con un mecanismo de aplicación casi simbólico. A nivel federal no existe ninguna obligación de divulgar el contenido político pagado en redes, una laguna muy parecida a la de la publicidad encubierta.
De dónde viene el incendio: el caso Steyer
California ya exigía desde 2023 que los creadores avisaran cuando cobraban por hablar de un candidato, pero esa ley no tenía dientes. No había multa ni delito: el regulador solo podía pedirle a un tribunal una orden de cumplimiento que llegaba meses después, con la campaña ya terminada.
Una ley sin multas es solo una sugerencia bien redactada, y eso es exactamente lo que California tuvo durante tres años.
El empujón definitivo lo dio el multimillonario Tom Steyer en la primaria para gobernador: pagó a decenas de influencers en TikTok, YouTube, Instagram y Reddit y muchos no incluyeron ningún aviso de que había dinero de por medio. Las quejas ante la Comisión de Prácticas Políticas Justas lo pusieron en la agenda legislativa.
Marc Berman, el asambleísta autor del proyecto, contó que se puso a redactarlo tras toparse con la ambigüedad de la norma vigente. Y el caso Steyer no fue el único: algunas campañas pagaron hasta 21.500 dólares por publicación que se presentaba como una opinión genuina. Spoiler: no era espontánea.
El precedente que medio Estados Unidos quiere copiar
A nivel federal, el senador Adam Schiff presentó el PAID Act, que daría a la Comisión Electoral Federal la autoridad de de exigir avisos de pago en todo el país. Sigue sin votarse, así que California funciona como norma de facto. Legisladores de Colorado, Florida y Michigan ya han anunciado proyectos parecidos.
El contexto lo explica: los candidatos canalizan más de mil millones de dólares por vías que escapan a los canales tradicionales de reporte. El contenido pagado en TikTok alcanza a un público joven que no identifica ese mensaje como publicidad, y ahí está el negocio. Cosas que pasan en 2026.
A mí me parece un avance real, aunque corto. Una multa de 5.000 dólares no asusta a una campaña que maneja millones, pero el cambio de marco importa: ahora el responsable de poner el aviso es el creador, que ya no puede escudarse en el vacío legal.
Eso sí, la norma cubre solo el ámbito estatal y local de California; quien vende política a nivel nacional puede seguir jugando al despiste si la FEC no se mueve.
Queda la duda: cuando otros estados copien el modelo, ¿los creadores declararán los pagos por convicción o por miedo a la multa?
El Salseómetro
Nivel de salseo: 6,5/10. No hay dos creadores tirándose indirectas, pero hay elecciones, millones de dólares y una ley que cambia las reglas para todo el gremio. El drama aquí es de despacho, y aun así medio sector mira de reojo.
📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)
- 👤 De quién hablamos: Los influencers y creadores que cobran por publicar contenido político en Estados Unidos.
- 📲 En qué red social ha pasado: Sobre todo TikTok, Instagram, YouTube y Reddit, donde se detectaron los pagos sin avisar.
- 🔥 Por qué es viral: California es el primer estado que multa con hasta 5.000 dólares por esconder el pago de una campaña.



