El Congreso quiere que España tenga un protocolo de accidentes con animales para proteger a las mascotas que viajan en coche. La medida, impulsada por Sumar, ha salido adelante en la Comisión sobre Seguridad Vial.
Lo que se ha aprobado es una Proposición no de Ley, la herramienta que usan los grupos parlamentarios para pedirle al Gobierno que mueva ficha sin cambiar ninguna ley. En este caso, la petición es concreta: crear un protocolo nacional de actuación cuando un animal de compañía se ve implicado en un siniestro de tráfico.
El texto salió adelante con 17 votos a favor, 3 en contra y 15 abstenciones, según recoge el medio especializado Animals Health. El PP y Vox no lo respaldaron y criticaron las 'autoenmiendas' de última hora al documento inicial.
¿Qué pide exactamente la propuesta del Congreso?
El protocolo se desarrollaría de la mano de la Dirección General de Tráfico, la Guardia Civil, las policías autonómicas y locales, los servicios de emergencia, los colegios veterinarios y las entidades de protección animal. La idea es que la respuesta sea parecida en cualquier punto del país.
Sumar defendió en la Cámara Baja que los animales de compañía están cada vez más presentes en los hogares, pero siguen apareciendo 'casi exclusivamente en las estadísticas y en la normativa como elementos que irrumpen en la calzada o que provocan accidentes', en palabras de Laura Vergara, su portavoz en la Comisión sobre Seguridad Vial.
La formación también quiere mejorar los datos: registrar en los siniestros la presencia del animal, la especie, el sistema de retención utilizado, las lesiones sufridas y los posibles daños a los ocupantes o a terceros. Hoy no existe un registro así en España.
Sin cifras fiables sobre los animales heridos en la carretera, cualquier política de prevención camina a ciegas.
¿Cómo te afecta si viajas con tu perro o tu gato?
La segunda pata de la iniciativa es una futura norma técnica sobre el transporte seguro de animales de compañía en vehículos, que se impulsaría a través de la Asociación Española de Normalización (UNE). Contemplaría la protección del animal, la seguridad de las personas que viajan dentro y la prevención de daños materiales.
En esos trabajos se sentarían la Dirección General de Derechos de los Animales, la DGT, el Consejo General de Colegios Veterinarios, fabricantes de coches y de sistemas de retención, laboratorios especializados, aseguradoras y organizaciones de consumidores y de protección animal.
Entre los criterios que se fijarían están los ensayos dinámicos de impacto, los requisitos de instalación y uso de los sistemas de retención, el etiquetado, la información al consumidor, y el control de calidad. Traducido a la vida real: saber si ese transportín que has comprado aguanta de verdad un frenazo.
Ojo con esto.
La propuesta incluye además hablar con el sector asegurador para revisar la cobertura de los daños que sufre el animal, los que provoca a terceros y los materiales. Y sumar el asunto a las campañas de concienciación de la DGT.
Y un detalle importante: la norma todavía no existe.
Por qué este paso importa más de lo que parece
Hoy, un accidente con un perro a bordo se resuelve de forma distinta según la provincia, el agente que llegue y la suerte de turno. No hay un criterio común sobre quién atiende al animal, quién lo traslada a un centro veterinario ni cómo se recoge lo ocurrido por escrito.
Sumar reconoce que no maneja esos datos. Y sin saber cuántos animales viajan, cuántos resultan heridos ni qué sistemas de retención fallan, es complicado pedir mejoras concretas. Para las protectoras y los colegios veterinarios, esa falta de información también les deja sin argumentos.
Sin datos, no hay mejora posible.
Para quien convive con un perro o un gato, el mensaje práctico cabe en una frase: el animal viaja sujeto, nunca suelto ni en brazos. Un transportín bien anclado o un arnés homologado no son un capricho, son la diferencia entre un susto y algo peor. Y si tu mascota ha sufrido un golpe, ante cualquier duda sobre su estado lo mejor es acudir a tu veterinario.
Apunta este consejo.



