Si algo ha quedado claro tras la última crisis migratoria en Ceuta es que la comunicación entre la ciudad autónoma y el Gobierno central no funcionó como debía. El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas (PP), ha desvelado que pidió ayuda de forma reiterada antes de la avalancha. Sus peticiones, incluida la intervención del Ejército y la declaración de emergencia nacional, no obtuvieron respuesta. Ahora el choque con Interior pone el foco en si los servicios secretos fallaron.
Los cuatro avisos que Vivas hizo a Moncloa
Según la versión del presidente de Ceuta, tras una semana en la que habían accedido de forma irregular alrededor de 1.500 personas, alertó directamente al jefe de Gabinete de Pedro Sánchez de que la situación podía agravarse rápidamente. Las peticiones que trasladó fueron cuatro, todas escalofriantes: decretar la emergencia nacional al amparo de la Ley de Seguridad Nacional, el cierre de la frontera, la intervención del Ejército y un refuerzo urgente de las fuerzas de seguridad.
Ninguna de esas medidas se activó antes de que la presión migratoria estallara. Vivas insiste en que sus avisos fueron «claros y reiterados» y que Moncloa conocía la gravedad del momento. La polémica no es nueva: la ciudad autónoma lleva años reclamando más medios y mejor coordinación, y cada repunte migratorio vuelve a sacar a la luz las costuras del sistema.
La versión de Interior: el CNI no sabía nada
Desde el Ministerio del Interior, el titular Fernando Grande-Marlaska ha respondido con contundencia. Negó que los servicios secretos hubieran avisado de «nada parecido a una entrada masiva». Según fuentes de Interior, los informes disponibles no anticipaban un episodio de semejante escala, lo que descarga de responsabilidad al CNI y sitúa el debate en el plano de la coordinación operativa.
El cruce de declaraciones deja abierta una pregunta incómoda: ¿recibió Moncloa las alertas de Vivas y decidió no actuar, o simplemente no llegaron a quien debía? Mientras el PP exige explicaciones y acusa al Gobierno de desidia, en La Moncloa se limitan a subrayar que se han activado los protocolos habituales y que la colaboración con Ceuta es permanente.
¿Se repite el patrón de 2021? El precedente que nadie olvida
No es la primera vez que una crisis migratoria en Ceuta tensa las relaciones entre administraciones. En mayo de 2021, la entrada de más de 8.000 personas por la frontera de El Tarajal pilló por sorpresa al Gobierno y provocó una tormenta política con Marruecos de fondo. Entonces, como ahora, el ayuntamiento denunció que sus avisos habían sido ignorados y que la falta de medios era crónica.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Juan Jesús Vivas ha asegurado que advirtió en cuatro ocasiones a Moncloa antes de la avalancha migratoria, pidiendo emergencia nacional, cierre de frontera, Ejército y refuerzo policial. Interior replica que el CNI no alertó de ese riesgo.
- Por qué te importa: La crisis reabre el debate sobre la gestión de las fronteras, la coordinación entre administraciones y el uso de recursos como el Ejército en situaciones humanitarias urgentes.
- A quién afecta: A los habitantes de Ceuta, a las fuerzas y cuerpos de seguridad desplegados, y al conjunto de ciudadanos que ven cómo la política migratoria vuelve a agrietar la relación entre Gobierno central y territorios.
- Hacia dónde vamos: Se espera que el Congreso pida explicaciones; mientras, Vivas sigue reclamando un plan integral para la frontera y el refuerzo de los medios disponibles.



