La prolongada y angustiosa desaparición de Ángela llegará a su fin, pero su retorno al palacio no traerá la calma que muchos deseaban. Muy al contrario, su aparición abrirá una herida mucho más profunda y dolorosa que la propia incertidumbre vivida durante las últimas horas. Tras mantener en vilo a todos los habitantes de ‘La Promesa’, la joven regresará con una actitud firme y decidida a afrontar la verdad, cueste lo que cueste.
En el que será uno de los instantes más tensos de los últimos meses, Ángela se plantará ante su familia para lanzar una afirmación que dejará helada a toda la sala. "Este señor es mi padre", señalando al responsable de sus orígenes y dejando completamente sin palabras a todos los presentes. Esta contundente revelación obligará a su madre a abandonar el silencio que ha mantenido durante décadas y a enfrentarse, de una vez por todas, al oscuro pasado que tanto esfuerzo le ha costado ocultar.
La noticia de la reaparición de la joven correrá por los pasillos de ‘La Promesa’. En la planta del servicio, la alegría generalizada será más que evidente, ya que los trabajadores temían lo peor. Sin embargo, no todos compartirán ese entusiasmo. Julio y Tomasa recibirán el desenlace con una incomodidad manifiesta que no pasará desapercibida para el resto de sus compañeros.
Las dos versiones del pasado que fracturan la paz en ‘La Promesa’

Tras descubrir cómo ocurrieron realmente las cosas, Ángela presionará a Leocadia y la forzará a explicar públicamente toda su historia con Máximo. Acorralada por las circunstancias y por la mirada inquisitiva de su hija, la señora no tendrá más remedio que relatar cómo fue su relación sentimental con el duque en su juventud y detallar las complejas circunstancias que terminaron empujándola a casarse con otro hombre para guardar las apariencias.
Lejos de asumir su parte de responsabilidad y mantener un perfil bajo, Máximo pasará al ataque. El duque no permanecerá en silencio y aprovechará la confusión reinante para acercarse a Alonso y ofrecerle su propia versión de los hechos. En su relato, presentará a Leocadia como una mujer calculadora que siempre actuó movida por el interés personal, intentando así lavar su propia imagen.
El conflicto alcanzará su punto máximo cuando Leocadia, completamente harta de escuchar el cinismo de Máximo y de soportar sus manipulaciones, pierda la paciencia. Ante la mirada atónita de todos, la mujer estallará y revelará en voz alta uno de sus secretos mejor guardados y dejará al duque en una posición sumamente comprometida.
Las graves consecuencias sentimentales y laborales en el servicio de ‘La Promesa’
La onda expansiva de estas revelaciones afectará profundamente a otros habitantes de ‘La Promesa’. Cristóbal será uno de los más perjudicados a nivel emocional. El hombre buscará a Leocadia para reprocharle amargamente el hecho de no haber confiado en él para contarle la verdad sobre Máximo. Con un tono cargado de dolor, le recordará que siempre la ha seguido incondicionalmente allí donde ella ha ido, llegando al extremo de renunciar a construir su propia vida por el simple hecho de permanecer a su lado.
A pesar de esta sentida declaración de lealtad, la respuesta que obtendrá será tan fría como cortante. Leocadia decidirá mandar a paseo al hombre y cortará la conversación de forma tajante, dejando muy claro que no piensa dar ni una sola explicación más sobre sus decisiones del pasado, lo que dejará a Cristóbal completamente destrozado.
Mientras tanto, Máximo ordenará a Julio y Tomasa que controlen de inmediato todos los rumores que circulan entre el servicio sobre el escándalo familiar. Para cumplir esta orden, los dos criados no tardarán en idear un castigo ejemplar para el personal, con la clara intención de que paguen justos por pecadores y se imponga la ley del silencio en ‘La Promesa’.
De forma paralela a este conflicto, Julio intentará rebajar tensiones aceptando aparentemente las explicaciones de Cristóbal sobre el polémico asunto de la verdura. No obstante, este repentino y poco natural cambio de actitud despertará inmediatamente las sospechas de Ricardo.
Lorenzo orquesta una nueva maniobra empresarial en ‘La Promesa’

Al margen de los dramas familiares, los oscuros movimientos financieros seguirán su curso habitual. Lorenzo continuará moviendo los hilos desde la sombra para perjudicar a Manuel. Logrará convencer a Ciro para que intente manipular a Julieta y la ponga de su parte en el espinoso conflicto por el cobro del manual de la empresa, buscando formar un frente común imbatible.
Sin embargo, los planes no saldrán como Lorenzo esperaba en el capítulo de hoy. Julieta demostrará tener un criterio propio muy sólido y se negará en redondo a participar en esa sucia estrategia empresarial. La joven rechazará de plano cualquier intento de manipulación, dejando a su marido en una posición muy delicada frente a sus socios en ‘La Promesa’. Esta negativa por parte de Julieta provocará una nueva y agresiva reacción de Ciro. El hombre volverá a dirigirse a ella con una dureza.
El esperado rayo de esperanza que iluminará los pasillos de ‘La Promesa’
Afortunadamente, no todo serán conflictos, secretos y reproches en este intenso episodio de ‘La Promesa’. La audiencia también tendrá la oportunidad de disfrutar de un necesario respiro emocional gracias a la trama médica y romántica que protagoniza Adriano. El joven seguirá experimentando avances muy positivos en su complicado proceso para recuperar la vista.
En esta ocasión, logrará dar un paso de gigante al recuperar la capacidad de distinguir y ver dibujos con claridad. Este importante avance médico llenará de una inmensa esperanza tanto al propio paciente como a Martina, quienes han sufrido enormemente durante todo este tortuoso proceso de recuperación. Gracias a estas buenas noticias sobre su estado de salud, la pareja atravesará uno de los momentos más felices y dulces de su relación.



