El Gobierno ha trasladado este viernes a unos 1.700 migrantes desde las playas de Ceuta hasta el campamento del puerto. Pero el operativo no cierra la crisis migratoria en Ceuta: entre 3.000 y 4.000 personas siguen durmiendo en la calle.
La operación arrancó a primera hora de la mañana y terminó alrededor de las 13.00 horas. Todas las plazas habilitadas quedaron ocupadas y, con ello, los espacios de acogida suman ya 6.000 plazas, todas llenas, según los datos que maneja el Gobierno a partir de las cifras de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad desplegadas en la ciudad.
El traslado se hizo con tensión. Al ver las primeras patrullas, muchos migrantes echaron a correr para ser los primeros en llegar al puerto, y los agentes respondieron con cargas para controlar la operación. Desde el Ejecutivo sostienen que nunca antes se había movido a 1.700 personas a la vez en España y que, pese a la dificultad, no hubo actos de violencia.
El aval judicial que abrió la puerta al traslado
No fue una decisión aislada del Ministerio del Interior. La víspera, el 17 de septiembre, la Audiencia Nacional levantó la prohibición temporal de instalar carpas en el puerto. Ese aval fue el que permitió al Gobierno activar este viernes el dispositivo, que en la ciudad se daba ya por descontado.
El propio Ejecutivo admite que el foco mediático complicó la ejecución. Como todo el mundo sabía que el traslado llegaría este viernes, muchos migrantes bajaron de los montes y salieron de las casas donde aguardan desde hace semanas ante un realojo inminente. Traducido: había más gente preparada para el traslado que en días previos.
En las playas de El Trampolín y Benítez se concentraba la mayor parte de los trasladados. Según el Gobierno, el dispositivo se cerró con todas las plazas ocupadas.
El operativo ha movido a 1.700 personas en unas horas, pero el campamento ya está lleno y miles siguen sin un sitio donde dormir.
Feijóo pide devolverlos a Marruecos y Moncloa responde
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, cargó contra el traslado. A su juicio, el único camino posible es el retorno a Marruecos, y responsabilizó a Pedro Sánchez de haber convertido Ceuta en lo que describió como un 'polvorín'. Le exigió que ponga los medios para remediarlo.
En Moncloa rechazan esos señalamientos. Fuentes del Ejecutivo califican la crítica del PP de 'irresponsable' y alejada de la realidad, y recuerdan que el operativo salió bien y sin altercados. Sobre la petición de devolver a todos los migrantes, el Gobierno responde que esa vía va contra la ley.
El PP, según las mismas fuentes, conoce ese límite legal. El Gobierno de Ceuta tiene a los menores bajo su cargo y no los devuelve a Marruecos porque sabe que quebrantaría la normativa. Por si fuera poco, el socio minoritario de la coalición, Sumar, criticó que los agentes cargaran contra los migrantes para frenar el traslado.
El precedente que explica por qué las plazas son el problema
No es la primera vez que la ciudad autónoma de Ceuta vive una llegada masiva de personas. En mayo de 2021, la entrada de miles de migrantes en apenas dos días desbordó los recursos de la ciudad y abrió una crisis diplomática con Marruecos. Entonces, como ahora, el cuello de botella no fue la llegada, sino las plazas.
La diferencia de este viernes está en el volumen y la logística. El campamento está lleno y la calle sigue siendo la única salida para miles de personas. Quienes defienden el operativo subrayan que se cerró sin altercados graves; quienes lo critican, desde Sumar hasta el PP por motivos opuestos, sostienen que el problema de fondo, dónde alojar a todos, sigue sin resolverse.
Lo que viene ahora se juega en dos frentes. Por un lado, si el Gobierno habilita nuevas plazas de acogida para absorber a las 3.000 o 4.000 personas que continúan en las calles. Por otro, cómo evolucione el pulso político entre Moncloa y el PP, que ya ha convertido Ceuta en un asunto de confrontación nacional.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Gobierno trasladó este viernes a unos 1.700 migrantes de las playas de Ceuta al campamento del puerto, tras el aval de la Audiencia Nacional.
- Por qué te importa: Ceuta se ha convertido en un pulso político nacional que marcará el debate migratorio del próximo curso.
- A quién afecta: A los migrantes que siguen en la calle, al Gobierno de Ceuta, al Ministerio del Interior y al sistema de acogida.
- Hacia dónde vamos: El Ejecutivo debe habilitar más plazas para las 3.000 o 4.000 personas sin alojamiento mientras Moncloa y el PP mantienen el pulso.



