Carlos Sainz ha soltado la bomba en Montmeló. Después de otro fin de semana sin puntos, el español ha dicho alto y claro que Williams está muy por debajo de lo que prometió. Y lo ha hecho con datos demoledores: incluso sin sobrepeso, el coche iría un segundo por vuelta más lento que los líderes.
El drama del peso (y más allá)
La escudería británica Williams terminó quinta en el mundial de constructores de 2025. James Vowles, su jefe, habló de una 'nueva línea de base'. Ahora, octavos y sin visos de reacción, la promesa se ha esfumado. El FW48 llegó gordo a los test de pretemporada, y aunque la dieta funciona, el lastre no lo explica todo.
'Si eliminas el sobrepeso, te metes en la lucha por los puntos, pero eso no es suficiente', soltó Sainz tras acabar 12º en Barcelona, a dos vueltas del ganador. La frase, que ha corrido como la pólvora, resume la impotencia de un piloto que no encuentra soluciones.
Un segundo que es un abismo
El asturiano dio cifras sin tapujos: 'En clasificación estábamos a 1,8 segundos, y en carrera, según la vuelta, entre 1,6 y 1,9'. Un segundo entero de diferencia, asegura, se iría solo en el exceso de kilos. Pero quedaría otro segundo irrecuperable. 'No es donde prometimos estar este año', remachó.
La declaración es un mazazo para un equipo que, con más horas de túnel de viento que gigantes como Mercedes o Red Bull (gracias al reglamento de pruebas aerodinámicas), debería estar más cerca. Sin embargo, el FW48 se arrastra en curvas medias y rápidas, y esa falta de carga aerodinámica eficiente es un agujero difícil de tapar.
Las palabras de Sainz no son solo una queja: son un diagnóstico que deja a Williams sin coartada para el resto de la temporada.
La cruda realidad del túnel de viento (y el despertar)
Pese a tener más recursos de desarrollo que Mercedes o Red Bull, Williams no logra transformar ese margen en rendimiento. El equipo prefirió agotar la vida útil de los componentes pesados en en lugar de sustituirlos antes, una estrategia económica que ahora pasa factura. Pero la verdadera patada viene de la aerodinámica: en un circuito como Montmeló, donde las curvas de apoyo medio-alto mandan, el coche se desinfla.
'Ha sido una realización de que estamos muy lejos de donde deberíamos, de donde apuntábamos o de donde queremos estar', admitió Sainz. 'Es hora de volver a la mesa de dibujo'. El piloto no oculta la decepción: en lugar de una simple llamada de atención, el español habla de una sacudida que obliga a repensarlo todo.
Y mientras, Alpine, que el año pasado fue colista, ya es quinto. El sistema de pruebas aerodinámicas parece funcionar, pero no para todos. Williams se ha quedado atrás en la escalera que tanto tiempo tuvo para subir.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Carlos Sainz critica sin filtro el rendimiento de Williams y asegura que ni quitando el sobrepeso del FW48 estarían donde prometieron.
- 🔥 El déficit aerodinámico en curvas medias y rápidas mantiene al equipo a más de un segundo de los líderes, con pocas esperanzas de mejora inmediata.
- 📲 La octava plaza actual y la quinta de Alpine demuestran que Williams no ha sabido aprovechar sus ventajas reglamentarias.

