Si tienes perro o gato, San Juan puede ser una de las noches más duras del año para ellos. El ruido de los petardos no es una simple molestia: puede provocar miedo intenso, taquicardia o incluso huidas. Por eso, el Colegio de Veterinarios de Málaga ha lanzado la campaña 'Noche de San Juan sin sobresaltos', con la que pide directamente a los ayuntamientos suprimir los fuegos artificiales ruidosos y ofrece consejos para proteger a los animales.
El impacto de la pirotecnia va más allá del susto. Los perros oyen hasta los 65.000 hercios , y los gatos hasta los 79.000, mientras nosotros nos quedamos en los 20.000. Los petardos pueden superar los 140-150 decibelios cuando el umbral de dolor auditivo de un perro está en solo 95 decibelios.
No es solo cuestión de oídos. Los signos de alarma incluyen temblores, jadeo, taquicardia, salivación excesiva y una necesidad imperiosa de esconderse o huir. En casos extremos, el pánico deriva en fugas, accidentes o ansiedad que perdura días.
“Es hora de que los ayuntamientos también piensen en los animales censados en sus municipios durante las fiestas, y se ponga fin a los fuegos artificiales ruidosos y a los petardos”, ha manifestado Juan Antonio de Luque, presidente del Colegio de Veterinarios de Málaga.
Para evitar estas situaciones, la campaña 'Noche de San Juan sin sobresaltos' reúne medidas prácticas que cualquier familia puede aplicar.
Cuidarlos también es pensar en ellos durante las fiestas: preparar un refugio, actualizar el microchip y consultar al veterinario pueden salvarles de una noche de pánico.
Los consejos prácticos del Colegio para una noche sin sobresaltos
Lo primero es mantener a los animales dentro de casa durante las horas de mayor ruido y cerrar ventanas y persianas para amortiguar el estruendo.
Preparar un refugio seguro y accesible, con su cama y algún juguete, ayuda a que se sientan protegidos. Poner música suave o la televisión también disimula los estallidos.
Si tu perro o gato busca tu compañía, acompáñalo con calma; si prefiere esconderse, respeta su espacio. Nunca lo castigues ni lo forces a salir.
Ante el riesgo de huidas, es vital que el microchip y la placa identificativa estén actualizados. Y un mensaje rotundo: nunca medicar a tu animal sin prescripción veterinaria. Ante cualquier síntoma de ansiedad intensa, tu veterinario de confianza te orientará.
La pirotecnia y el bienestar animal: una llamada a la responsabilidad colectiva
El Colegio no se queda en las recomendaciones individuales. Su presidente ha pedido públicamente a los consistorios que eliminen los fuegos artificiales ruidosos y los petardos. La razón es clara: el sufrimiento no se limita a perros y gatos. Otras mascotas, animales callejeros y personas especialmente vulnerables también padecen las consecuencias. Incorporar el bienestar animal al diseño de las fiestas es un paso de madurez como sociedad.
Existen desde hace tiempo alternativas como los espectáculos de luces o pirotecnia silenciosa que respetan el derecho al ocio sin castigar a quienes más dependen de la tranquilidad. La prevención empieza por reconocer que el estruendo no es inocuo y que unas fiestas inclusivas son posibles.
Si tu mascota sufre cada año, no te resignes: habla con tu veterinario antes de que llegue la noche. La prevención y la preparación son las mejores herramientas para que San Juan sea solo una noche de celebración, también para ellos.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Porque el miedo a los petardos no es un capricho; es un problema de bienestar que podemos mitigar con preparación y empatía.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: Prepara un refugio, cierra ventanas, actualiza el microchip y, sobre todo, consulta a tu veterinario antes de medicar.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: La presión social puede lograr que cada vez más municipios apuesten por fiestas sin ruido. Tu voz también cuenta.



