Hay lugares que huelen a sal, a manzanilla fría y a langostinos recién cocidos. Casa Bigote, en Sanlúcar de Barrameda, es uno de ellos. Este 2026 cumple 75 años y lo hace con la misma fórmula que en 1951: producto de la lonja, manos expertas y una barra en la que todo el mundo quiere un sitio.
De taberna de vinos a icono del marisco (75 años de historia)
Fue en 1951 cuando Fernando Hermoso abrió una taberna para servir vino y manzanilla en el Bajo de Guía. Le apodaban Bigote porque se dejó bigote con solo 16 años, y el nombre se quedó para siempre. Lo que empezó como un pequeño despacho de vinos dio un giro en 1969, cuando su hijo Fernando y su tío Paco tomaron las riendas y empezaron a preparar los primeros pescados fritos. Así nació la sala de comidas que hoy conocemos.
Ahora es la tercera generación la que está al frente: los hermanos César y Fernando Hermoso mantienen viva la tradición. “Mi padre tiene 80 años y sigue en activo como jefe de cocina junto a mi hermano César”, cuenta Fernando, que es jefe de sala. Una de sus hermanas también trabaja en el negocio, en administración y atención al cliente. La fórmula de implicación familiar les ha valido un Bib Gourmand de la Guía Michelin y el título a mejor restaurante de comida tradicional de España según Taste Atlas.
Lo que tienes que pedir (sí o sí)
En Casa Bigote mandan los langostinos. Pero no son los únicos prodigios de la carta. Los guisos marineros que se cocinaban a bordo de los barcos, como el atún encebollado, son pura historia líquida. También las ortiguillas crujientes, los salmonetes de roca, los chocos, o los boquerones fritos. Y si hablamos de engaños deliciosos, el trampantojo de atún rojo salvaje de almadraba disfrazado de jamón ibérico es una de esas cosas que no se olvidan.
Taberna o restaurante: dos caras de una misma esencia
Casa Bigote se divide en dos ambientes. La taberna original, con su terraza y mesas altas, es perfecta para tapear en un ambiente más distentido y con “más batalla”, como lo describe Fernando. Allí las raciones vuelan y las conversaciones se mezclan con el olor a fritura. La otra parte, el restaurante, ocupa dos plantas con vistas panorámicas a Doñana y un mirador que quita el hipo. Se inauguró en 1978 y mantiene la decoración marinera de siempre. Aquí los almuerzos y las cenas son más pausados y la carta ofrece platos que van más allá de la tapa.
No hay quien se resista a los langostinos de aquí: son el alma salada de la costa y la razón por la que Casa Bigote lleva 75 años llenándose de comensales fieles.
Cómo conseguir mesa (y no quedarte con las ganas)
En temporada alta encontrar sitio en Casa Bigote es misión casi imposible. Lo mejor es reservar con antelación, sobre todo para la zona del restaurante. En la taberna funciona la barra y los barriles, y si todo está lleno hay lista de espera. Los horarios no son complicados, pero sí conviene apuntarlos: abre de lunes a sábado y cierra los domingos. Los lunes y martes el servicio es de 13.00 a 16.00 h y de 20.15 a 22.30 h; los miércoles, mismo mediodía y cena de 20.30 a 22.30 h; los jueves, mediodía y noche de 20.15 a 22.30 h; y los viernes y sábados se amplía la cena hasta las 23.00 h. El teléfono para reservas es el 956 36 26 96. Eso sí, los precios varían según la zona y el plato: la taberna es más asequible y el restaurante tiene precios algo más altos, siempre dentro de la buena relación calidad-precio que distingue al Bib Gourmand.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Casa Bigote
- 📍 Ubicación: Bajo de Guía, Sanlúcar de Barrameda (Cádiz)
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Marisco, guisos marineros y fritura tradicional. Langostinos, atún encebollado, trampantojo de atún.
- 💰 Precio medio: Bib Gourmand (buena relación calidad-precio). Precios variables según zona: taberna más asequible, restaurante con precios algo más altos. Consulta en el local.



