Venecia recupera el laberinto de Borges en San Giorgio Maggiore: la restauración que no te puedes perder

El jardín, concebido por María Kodama en 2011, vuelve a mostrar con nitidez el nombre del escritor argentino escrito con setos de boj. Un homenaje vegetal al autor de 'El Aleph' que merece la pena visitar.

Pocos autores han hecho del laberinto una patria literaria como Jorge Luis Borges. Ahora, en Venecia, ese símbolo cobra vida vegetal. El laberinto dedicado al escritor argentino en la isla de San Giorgio Maggiore acaba de recuperar su trazado original tras una delicada restauración, coincidiendo con el 40 aniversario de su muerte.

Un libro abierto entre cipreses

Construido en 2011 para conmemorar los 25 años del fallecimiento de Borges, este laberinto fue una idea de su viuda, María Kodama. Para ella, Venecia ya era «un laberinto de sutil complejidad y delicadeza», y quiso materializar ese concepto en un jardín que fuera también un libro. El diseño tiene forma de libro abierto, enmarcado por dos filas de cipreses que lo custodian con solemnidad.

Los setos de boj componen de un modo perfecto el nombre de Borges y las iniciales de su esposa. Cada paseo por sus senderos es una lectura literal: las letras se revelan al caminar, como si el follaje susurrara una página. La sensación de estar dentro de un libro tridimensional es uno de los grandes atractivos de este rincón casi secreto de la laguna.

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La restauración que devuelve la legibilidad

Según la información difundida por ABC Cultura, el paso del tiempo había difuminado las líneas del laberinto. La salinidad del ambiente y el crecimiento natural de las plantas emborronaban la caligrafía original. La restauración, llevada a cabo en fechas recientes, ha consistido en una poda minuciosa y en la replantación de algunos setos para recuperar la nitidez del diseño.

El trabajo respeta el trazado ideado por Kodama, pero incorpora cuidados adaptados al ecosistema veneciano. Ahora, al recorrerlo, el nombre del autor argentino se lee con la misma claridad que cuando se inauguró hace más de una década. La intervención, además, se enmarca en los actos por las cuatro décadas sin Borges, un aniversario que refuerza su legado.

La isla de San Giorgio Maggiore, con su basílica palladiana y la Fondazione Giorgio Cini, acoge este tributo literario frente a la plaza de San Marcos. Si planeas visitarlo, conviene consultar los horarios en la web de la Fondazione Giorgio Cini.

No todos los libros se hojean: algunos se recorren, y en este cada paso deletrea un homenaje.

Borges y el laberinto: metáfora y homenaje

Jorge Luis Borges convirtió los laberintos en una de sus obsesiones literarias. Desde El jardín de senderos que se bifurcan hasta La biblioteca de Babel, el laberinto simboliza el infinito, el conocimiento y la imposibilidad de una salida única. Este jardín veneciano lleva esa idea al terreno tangible: un libro abierto que se recorre, donde las palabras no se leen, sino que se habitan.

Venecia, con sus callejuelas y canales, es un laberinto en sí misma. Pasear por el laberinto Borges es sumergirse en una experiencia estética y filosófica que conecta directamente con la obra del autor. La restauración no solo repara setos; refuerza el vínculo entre literatura, paisaje y ciudad, y lo convierte en una parada imprescindible para los amantes de las letras.

Merece la pena desviarse de las rutas turísticas habituales para encontrar este tributo silencioso. En un lugar donde el tiempo parece suspendido, cada visitante escribe con sus pasos una página nueva.

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Ficha técnica

  • Título: Laberinto dedicado a Jorge Luis Borges
  • Autor o autora: María Kodama (ideó el laberinto)
  • Qué puedes ver: Laberinto vegetal con forma de libro abierto hecho con setos de boj que escriben el nombre de Borges y las iniciales de Kodama, enmarcado por cipreses.
  • Recinto y ciudad: Isla de San Giorgio Maggiore, Venecia