Reconócelo: los higos frescos te duran dos días en la nevera y acabas tirando la mitad. A mí me pasaba lo mismo hasta que descubrí estas 6 recetas con higos que los convierten en el plato estrella en menos de 15 minutos. Aprovechar la temporada de higos es más fácil de lo que piensas, solo necesitas un puñado de ideas que te saquen del apuro.
La temporada de higos no espera (ni tu hambre tampoco)
La temporada de higos frescos es un suspiro: apenas dos o tres semanas entre agosto y septiembre. Para no perdértela, elige piezas firmes que cedan un poco al tacto, con un aroma dulce y sin golpes. Si quieres profundizar en las variedades, la entrada de Wikipedia te saca de dudas. Su dulzor natural encaja de maravilla con quesos cremosos, frutos secos, jamón o miel, así que olvídate de encasillarlos solo en el postre.
Y aquí viene lo bueno: estas recetas con higos te demuestran que puedes llevarlos del desayuno a la cena sin repetir formato. Toma nota, que empezamos.
6 recetas con higos para desayunar, comer y cenar (sin aburrirte)
Primera parada: tostadas con queso brie y miel. Tuesta pan rústico, coloca gajos de higo y queso brie, caliéntalas un par de minutos para que se funda y remata con nueces picadas y un chorrito de miel. Si prefieres queso de cabra, también funciona. Para la hora de comer, la ensalada de hojas verdes con higos y frutos secos es un acierto: mezcla rúcula, higos laminados, nueces y aliña con vinagreta balsámica. Añade queso de cabra o jamón y tienes un plato veraniego listo en 10 minutos.
Con los higos, menos es más: un chorro de miel y un buen queso bastan para dejar a cualquiera con la boca abierta.
Los higos al horno con yogur son el postre fácil: hornéalos 10 minutos partidos por la mitad y sírvelos con yogur natural, frutos rojos y un toque de miel. Como aperitivo, los higos rellenos de queso azul o mascarpone son un puntazo: vacíalos un poco, rellénalos y sírvelos fríos o gratinados un minuto.
Para la cena, la pasta con crema de queso e higos se prepara en un suspiro: prepara una salsa con queso crema, un chorrito de leche y pimienta, mézclala con la pasta caliente y añade los higos troceados al final para que no se deshagan. Nueces y rúcula le dan el contraste perfecto. Y para desayunar o merendar, el batido de higos: tritura higos con leche o bebida de avena, un yogur y una pizca de canela. Te llena y sabe a postre.
El verano pasado casi me da algo con las mermeladas y aprendí la lección
No te voy a engañar: otro año más me pasé de lista haciendo kilos de mermelada de higos que luego no terminaba. La gracia de esta fruta está en disfrutarla fresca y en platos rápidos, como estas recetas. La temporada dura apenas unas semanas, así que mejor invertir el tiempo en tostadas que en esterilizar tarros.
Si te animas, verás que los higos dan mucho juego. Si se te van a poner pochos, congélalos troceados para batidos o hornéalos con un poco de azúcar. Y recuerda: los secos concentran más azúcar y no valen para todo. Así que este año, recetas fáciles y a disfrutar.
💡 El truco del almendruco
Tiempo total: 10-15 minutos (dependiendo de la receta). Nivel de dificultad: fácil. Un consejo extra: refrigera los higos una hora antes de usarlos si están muy maduros para que no se deshagan al cortarlos.



