Si tienes entrada para el BBK Live, que empieza en julio, deberías saber esto: las luces y el sonido pueden apagarse. Los técnicos de espectáculos de Euskadi han convocado una huelga para este verano que amenaza con paralizar el macrofestival y las fiestas populares de Gasteiz, Donostia y Bilbo. El motivo: la patronal EUKI (la asociación de empresas del sector de eventos en Euskadi) sigue bloqueando la negociación del convenio colectivo (el acuerdo que fija las condiciones laborales). Y los trabajadores ya no están dispuestos a seguir en la precariedad.
El pasado 15 de mayo ya hicieron un primer paro que canceló el concierto de Nacho Vegas en Kafe Antzokia. Fue un mensaje claro: sin avances, habrá más movilizaciones. Seis sindicatos, hartos de lo que llaman ‘inmovilismo’ y ‘punto muerto’, han decidido volver a la carga justo en plena temporada alta de eventos.
¿Qué reivindican exactamente los técnicos?
No piden un sueldo millonario. Lo que exigen es algo básico: un preaviso digno de sus calendarios laborales. Ahora mismo, la propuesta de la patronal es de apenas 5 días de antelación para conocer los horarios. ‘Es inaceptable’, denuncian. Con tan poco margen no se puede organizar la vida, ni la conciliación, ni un segundo empleo si el evento no te da para llegar a fin de mes.
La flexibilidad de la que presume el sector se ha convertido en un abuso crónico, según los sindicatos. Jornadas interminables, horarios imprevisibles, y una falta de estabilidad que lleva años normalizada. La patronal, insisten, ‘niega la evidencia de que es un sector precarizado’ y se escuda en acuerdos individuales que solo profundizan la brecha.
Aquí no se trata solo del BBK Live. El conflicto se arrastra desde hace meses, tras años de negociaciones sin frutos. Y lo que pase en julio y en la Aste Nagusi (las grandes fiestas patronales de Vitoria, San Sebastián y Bilbao) marcará un precedente para todo el gremio de técnicos de eventos en Euskadi.
Trabajar en un festival sin saber hasta cinco días antes cuándo empiezas no es flexibilidad: es explotación disfrazada de creatividad.
¿Por qué esta huelga nos toca a todos los que pisamos un festival?
Quizá piensas que la bronca es solo cosa de los curritos. Pero cada vez que compras una entrada, pagas un caché y sostienes un modelo que, detrás del escenario, está en en el sector con unas condiciones laborales de hace décadas. La protesta de los técnicos deja al descubierto la fragilidad de un negocio que mueve millones pero reparte poco entre quienes hacen posible el show.
El referente más cercano está en la cancelación forzosa del concierto de Nacho Vegas. Aquella jornada de huelga mostró que los técnicos tienen capacidad de parar el espectáculo. Y ahora los sindicatos hablan de ‘calendario no definido en julio’ y de fechas por concretar durante las fiestas patronales. Sin acuerdo, el sonido puede no llegar al monte Kobetamendi.
La parte más sangrante, según el colectivo, es que la patronal ni siquiera se sienta con voluntad real de negociar. Los técnicos la acusan de ‘vendehúmos’ y de faltarles al respeto con propuestas que perpetúan la inestabilidad. Si la empresa no mueve ficha, los paros van a seguir. Y tranquilo: no es un drama apocalíptico, pero sí un aviso de que la fiesta, si no es sostenible para todos, tiene los días contados.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? Seis sindicatos han convocado huelga de técnicos en el BBK Live y en las fiestas patronales de las tres capitales vascas.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A los trabajadores del sector de eventos —y, si los paros se confirman, a quienes tengan entrada para el BBK Live o quieran disfrutar de la Aste Nagusi.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Estate atento a la confirmación de fechas; si la huelga se mantiene, el festival podría verse afectado. Y si te importa la justicia laboral, apoya la reivindicación de los técnicos.



