Abucheos históricos a Wyndham Clark en el US Open: la policía interviene

Clark se impuso por un golpe a Sam Burns en una jornada final donde el público de Shinnecock Hills celebró cada uno de sus errores. La organización expulsó a varios aficionados, algo que no se recordaba en un major desde la Ryder Cup de Bethpage.

Lo de Wyndham Clark en Shinnecock Hills ha sido de película, pero del género de terror. Ganó su segundo US Open por un golpe de ventaja sobre Sam Burns, sí, pero lo hizo bajo una tormenta de abucheos que obligó a la policía a intervenir. El público neoyorquino no le perdonó ni un mal golpe y celebró cada uno de sus fallos como un título propio. La final del domingo se convirtió en un campo de batalla psicológica. Clark compartía partido con Scottie Scheffler, el ídolo local, y la grada lo dejó claro desde el primer tee: cumpleaños feliz para Scheffler, silbidos para el defensor del título.

El infierno neoyorquino que tuvo que aguantar Clark

Según informó la NBC, la organización del US Open acabó expulsando a un grupo de aficionados por su actitud hostil. La gota que colmó el vaso fue un grito desde la galería: "Mándala al bunker", justo cuando Clark se disponía a ejecutar un golpe clave. Algo que no se veía en un major desde hacía años.

No era la primera vez que Clark lidia con un ambiente envenenado. El año pasado, en Oakmont, ya rompió unas taquillas tras fallar el corte. Pero aquí la tensión era distinta: no era él contra el campo, sino él contra 30.000 neoyorquinos con ganas de guerra.

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Mientras, Scheffler se paseaba entre ovaciones. "El público estuvo duro hoy. Los neoyorquinos son gente dura", reconoció al acabar. Pero el número uno del mundo supo ver más allá de la rivalidad y lanzó un elogio que ha dado la vuelta a las redes.

Ganar un major ya es difícil, pero hacerlo mientras la grada te silba cada golpe y la policía escolta a los tuyos es de otro planeta.

Mientras tanto, a Scheffler le cantaban el cumpleaños feliz

La imagen fue surrealista. En el tee del 1 y en el green del 18, la afición de Shinnecock Hills entonó el 'Happy Birthday' para Scheffler, que cumplía 30 años. Un contraste brutal con los abucheos que caían sobre Clark cada vez que agarraba un palo.

Pero el calor del público neoyorquino no es nuevo. En la Ryder Cup de Bethpage Black, a apenas unos kilómetros, ya se vivieron escenas similares con insultos a los europeos y celebraciones exageradas de sus errores. Como si el golf de Nueva York tuviera un serio problema de modales.

Scheffler, el señor diplomático: "Bajar al barro no es para todos"

Scheffler, que podría haberse crecido con el apoyo, prefirió quitar hierro y alabar a su rival. "Bajar al barro no es para todos, y creo que eso dice mucho de Wyndham, de cómo manejó no solo este campo de golf, sino también al público de hoy, y de que es un campeón que se lo merece", sentenció en rueda de prensa.

Así que Clark se marcha de Long Island con el trofeo, un cheque de 4 millones de euros y la certeza de que, en Nueva York, ser campeón no es sinónimo de ser querido. Si acaso, todo lo contrario.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Wyndham Clark ganó su segundo US Open con un golpe de renta sobre Sam Burns en Shinnecock Hills.
  • 🔥 La policía expulsó a varios aficionados por los abucheos constantes y un grito de "Mándala al bunker" en plena acción.
  • 📲 Scottie Scheffler defendió a Clark con un discurso elegante: "Bajar al barro no es para todos".