La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado este domingo un aviso especial por la primera gran ola de calor del verano, que dejará temperaturas de hasta 42 °C en amplias zonas de la Península y Baleares. El episodio, que se prolongará al menos hasta el miércoles, mantiene este lunes avisos por calor extremo en 14 comunidades autónomas.
¿Qué ha pasado exactamente?
La situación meteorológica responde a una masa de aire cálido procedente del sur que, unida a la estabilidad atmosférica, está disparando los termómetros en gran parte del país. Según la Agencia Estatal de Meteorología, el aviso especial se ha emitido ante la previsión de que las temperaturas alcancen valores excepcionales durante varios días consecutivos.
El aviso rojo se activará este lunes en el País Vasco a partir de las 13:00 horas, con máximas que oscilarán entre los 40 y los 42 grados. Es el nivel más alto de alerta y supone un riesgo extremo para la población, especialmente para los colectivos más vulnerables.
Junto al aviso rojo, se ha activado el nivel naranja en Andalucía, Aragón, Baleares, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura, la Comunidad de Madrid, Navarra y La Rioja. El aviso amarillo afecta a Asturias, Galicia y la Comunidad Valenciana, tanto por calor como por riesgo de tormentas en algunos puntos.
Las máximas más elevadas se concentrarán en los valles del Ebro, Tajo, Guadiana y Guadalquivir, donde los termómetros podrán alcanzar o incluso superar de forma local los 42 grados. En el interior del País Vasco y Cantabria también se rozará esa cota, algo poco habitual en estas zonas.
En el resto del territorio, el calor no dará tregua. Se esperan entre 34 y 36 grados en el interior de Galicia, la meseta Norte y Baleares, y entre 38 y 40 grados en amplias zonas del cuadrante suroeste y el Cantábrico oriental.
La AEMET advierte de que esta ola de calor no solo trae temperaturas diurnas extremas: las noches serán especialmente duras en buena parte del país.
¿A qué zonas afecta y hasta cuándo?
El episodio se prolongará, como mínimo, hasta el miércoles 24 de junio. Durante estos días, las 14 comunidades autónomas afectadas por los avisos vivirán jornadas de calor intenso, con un alivio que no llegará de forma clara hasta la segunda mitad de la semana.
Uno de los factores que más preocupa a los meteorólogos es la persistencia de las llamadas noches tropicales, con mínimas que no bajarán de los 20 grados. En zonas del centro-sur, el suroeste, el valle del Ebro, Baleares y los litorales mediterráneos se esperan incluso noches tórridas, con mínimas por encima de los 25 grados, lo que dificulta el descanso y agrava el riesgo para la salud.
Además del calor, la inestabilidad atmosférica podría generar tormentas secas en zonas de montaña y de la meseta Sur, con rachas de viento muy fuertes y sin apenas precipitación. En el Cantábrico occidental y los Pirineos sí se esperan chubascos que pueden ser fuertes e ir acompañados de granizo.
En Canarias, la situación será más tranquila. El alisio moderado mantendrá los cielos nubosos en el norte de las islas a primeras horas, mientras que el sur quedará poco nuboso o despejado, sin cambios significativos en las temperaturas.
¿Por qué esta ola de calor es relevante?
Se trata de la primera gran ola de calor del verano de 2026, y su llegada a finales de junio la convierte en especialmente significativa. La mayoría de los episodios de calor extremo en España se concentran en julio y agosto, por lo que un evento de esta intensidad antes de empezar el verano astronómico pone en alerta a los servicios sanitarios y de protección civil.
En los últimos años, las olas de calor han ido ganando en frecuencia e intensidad. Según los registros de la AEMET, el verano de 2025 ya dejó varios episodios de temperaturas récord en distintas comunidades, y los modelos climáticos apuntan a que esta tendencia se mantendrá. La exposición prolongada a temperaturas extremas supone un riesgo real para la salud, especialmente para personas mayores, niños, embarazadas y quienes padecen enfermedades crónicas.
Las autoridades sanitarias recuerdan la importancia de extremar las precauciones: beber agua con frecuencia aunque no se tenga sed, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y prestar atención a los colectivos más vulnerables. El impacto de una ola de calor no se mide solo en grados, sino también en la capacidad de la ciudadanía para protegerse durante varios días consecutivos de temperaturas anómalas.
La previsión apunta a que el alivio térmico podría empezar a notarse a partir del jueves, cuando se espera un cambio en la configuración atmosférica que devuelva los termómetros a valores más propios de la época.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: La primera ola de calor del verano deja temperaturas de hasta 42 °C y avisos en 14 comunidades.
- 👥 Quiénes son los afectados: La población de gran parte de la Península y Baleares, con riesgo extremo en el País Vasco.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Noches tórridas, riesgo para la salud y posible prolongación del episodio hasta el miércoles.




