Mercedes González negó presiones en el Senado, pero la UCO ya las había confirmado. Te contamos las tres contradicciones que los informes revelan y por qué importan más allá del ruido político.
La comparecencia de la jefa de la Guardia Civil dejó varios puntos oscuros. Mientras ella aseguraba que en el Instituto Armado no había señales de interferencia, la documentación que maneja la Audiencia Nacional dibuja un panorama distinto. Los dos últimos jefes de la Unidad Central Operativa confirmaron haber recibido presiones internas, algo que González descartó de plano ante los senadores.
El trasfondo es el denominado 'caso Cerdán', la investigación que apunta a Leire Díez como presunta 'fontanera' del PSOE. Las comunicaciones entre ella y Mercedes González habían sido objeto de análisis por los agentes, pero la jefa de la Benemérita declaró no recordar ciertos mensajes que los investigadores sí tenían registrados.
Las tres contradicciones que la UCO ya había desvelado
Los informes de la Unidad Central Operativa recogen al menos tres discrepancias con lo expuesto en la Cámara Alta. La más relevante afecta a la propia integridad del cuerpo: mientras González defendía un entorno libre de injerencias, los mandos de la unidad relataron cómo se sintieron coaccionados durante la investigación. Esas versiones están ya en poder del juez y contradicen de lleno la versión oficial.
La segunda imprecisión se centra en el conocimiento que González tenía de los movimientos de la UCO. Aseguró que ignoraba detalles operativos, pero las agendas y los correos internos demuestran que recibió información semanas antes de su declaración pública. El desfase temporal no es menor: habla de posibles omisiones intencionadas, según fuentes cercanas a la causa.
Por último, los mensajes con Leire Díez. La jefa de la Guardia Civil afirmó no haber intercambiado comunicaciones relevantes una vez tuvo constancia de la investigación judicial, pero los registros de la UCO muestran lo contrario: varios intercambios posteriores a esa fecha que no mencionó en su comparecencia.
El papel de Leire Díez y los mensajes que desaparecieron
Leire Díez, señalada por los investigadores como la presunta 'fontanera' del PSOE, aparece en el centro de la tormenta. La UCO había rastreado sus contactos con altos cargos del Ministerio del Interior, incluida Mercedes González. La ocultación de esas comunicaciones, una vez iniciada la pesquisa, puede tener consecuencias penales si se demuestra un intento de obstrucción.
En el Senado, la responsable de la Benemérita defendió que su relación con Díez era meramente institucional. Sin embargo, los mensajes recuperados por la UCO sugieren una cercanía mayor de la admitida. Este punto no es baladí, porque una de las líneas de investigación es si el entorno del Gobierno intentó frenar o modular las pesquisas sobre el PSOE.
Por qué este caso tensa la política nacional
Más allá de las siglas, lo que está en juego es la confianza en una institución clave. No es la primera vez que la Guardia Civil se ve envuelta en polémicas sobre presiones políticas: en 2017, el llamado 'caso Kitchen' ya expuso cómo se utilizaron recursos públicos para fines partidistas. Ahora, las contradicciones de su máxima responsable reavivan el debate sobre la independencia de las fuerzas de seguridad frente al poder ejecutivo.
Diversos portavoces parlamentarios han pedido la comparecencia del ministro del Interior, mientras que desde el PSOE se insiste en que se trata de una maniobra de la oposición para desgastar al Gobierno. Lo cierto es que las tres discrepancias no son una cuestión de opinión: aparecen en documentos oficiales remitidos a la Audiencia Nacional y serán los jueces quienes determinen su alcance.
Los mandos de la UCO confirmaron las presiones que Mercedes González negó ante el Senado, según consta en los informes judiciales.
De momento, la investigación sigue abierta y la Audiencia Nacional ha citado a nuevos testigos. La próxima semana está prevista la declaración de varios agentes de la unidad y no se descartan nuevas imputaciones. Lo que queda claro es que el cruce de versiones entre la cúpula de la Guardia Civil y los investigadores de la UCO será uno de los ejes centrales del caso.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: La jefa de la Guardia Civil negó presiones internas en el Senado, pero dos jefes de la UCO lo contradijeron y ocultó mensajes con la investigada Leire Díez.
- Por qué te importa: Las contradicciones pueden afectar a la credibilidad de una institución clave y apuntan a posibles injerencias políticas en investigaciones judiciales.
- A quién afecta: A los agentes de la Guardia Civil, al sistema judicial y a la ciudadanía que confía en la separación de poderes.
- Hacia dónde vamos: La Audiencia Nacional sigue investigando y las próximas comparecencias pueden aclarar si hubo obstrucción o presiones ilegítimas.



