Si te preocupa lo que gastas cada vez que vas al supermercado, los últimos datos de la OCU te interesan. La cesta de la compra volvió a encarecerse un 0,5 % durante el mes de julio, según el observatorio de precios que publica mensualmente la organización de consumidores.
¿Por qué los precios de la cesta de la compra vuelven a subir?
La OCU atribuye esta nueva subida a varios factores externos que están tensionando las materias primas y el transporte. La retirada de las ayudas a los carburantes y a la electricidad, junto con la prolongación del conflicto en Irán, ha encarecido los costes de producción y distribución. Eso repercute directamente en los lineales del supermercado, sobre todo en los alimentos frescos y los productos de droguería.
En su seguimiento de más de cien productos en ocho cadenas —Alcampo, Ahorramas, Carrefour, Día, Masía, Lidl, Mercadona y Supermercados El Corte Inglés—, la organización ha detectado que las partidas más infladas en julio fueron el pescado, con un incremento del 2,75 %, y los productos de droguería e higiene, que se encarecieron un 1,73 %. Les siguen las frutas y verduras (1,18 %), las bebidas (0,65 %), los lácteos (0,42 %) y la carne y charcutería (0,24 %). La única categoría que se abarató ligeramente fue la de los alimentos de despensa, que agrupa envasados y no perecederos, con una caída del 0,70 %.
Con estos números, el coste de la cesta básica queda al borde del máximo alcanzado el pasado abril, tal y como advierte la propia OCU.
El golpe acumulado: casi un 24 % en cinco años

El dato mensual se vuelve más preocupante cuando se mira con perspectiva. El IPC ha subido un 23,9 % en los últimos cinco años, y en el caso concreto de los alimentos el repunte es aún más acusado: los frescos han escalado un 36 % desde 2021. Es decir, llenar la cesta cuesta hoy casi una cuarta parte más que hace cinco años, un desgaste económico que se siente en cada visita al súper. Para una familia que ya notaba cómo se le llenaba menos la nevera con el mismo dinero, este nuevo episodio tensa aún más las cuentas domésticas.
Con un encarecimiento tan prolongado, cada céntimo en el ticket de la compra suma una presión diaria que obliga a replantearse la política fiscal sobre los productos más básicos.
Además, la OCU subraya en su informe que el 40 % de los hogares tienen serias dificultades para costear la carne y el pescado, partidas que no solo se han encarecido sino que son insustituibles en una alimentación equilibrada. Ese dato, basado en sus propios cálculos, es el que motiva la principal reclamación de la organización al Gobierno.
La exigencia de la OCU: IVA al 0 % en los alimentos esenciales
Frente a esta realidad, la OCU pide reducir el IVA de los alimentos básicos del 4 % al 0 %. Actualmente, productos como el pan, la leche, los huevos o las frutas tributan al 4 %; la organización plantea que pasen a estar exentos por completo. Y la propuesta no se queda ahí: reclama que esa medida incluya también a la carne y al pescado, dos de los grupos que más se han encarecido y que más cuesta adquirir para una parte importante de la población.
Según la la OCU, aplicar un tipo cero al conjunto de los alimentos básicos aliviaría de forma inmediata el presupuesto de las familias más vulnerables y devolvería cierto margen de maniobra en una cesta de la compra que no deja de encogerse. La organización considera que el actual escenario de inflación alimentaria ha superado con creces la capacidad de adaptación del consumidor y que la política fiscal debe actuar como amortiguador.
Mientras la reclamación sigue sobre la mesa, los consumidores pueden tomar algunas medidas prácticas para defenderse: comparar sistemáticamente los precios entre las cadenas analizadas, apostar por las marcas blancas y por los productos de temporada (especialmente en frutas y verduras), y no descuidar la planificación de la compra para evitar improvisaciones que suelen salir más caras. El estudio de la OCU demuestra que la diferencia de precio entre enseñas es tan grande que elegir bien el supermercado puede traducirse en un ahorro de varios cientos de euros al año.
La propuesta de la OCU reabre el debate sobre la fiscalidad de los alimentos, un asunto que ha ocupado titulares en los últimos años y que, a la vista de la evolución de los precios, parece lejos de resolverse.
🛒 La ficha de consumo
- ⚠️ Problema: La cesta de la compra sube un 0,5 % en julio y acumula un 23,9 % en cinco años, con los alimentos frescos disparados un 36 %.
- 💸 Posibles consecuencias: Mayor gasto mensual para las familias, especialmente en pescado, droguería y frutas, y un impacto fiscal sobre alimentos básicos que la OCU pide eliminar.
- ✅ Consejos para solucionarlo: Comparar precios entre cadenas, priorizar marcas blancas y productos de temporada, y seguir de cerca las propuestas para reclamar cambios fiscales.
- 🏁 Resultado final: Si el IVA se redujera al 0 %, el ahorro en la compra esencial sería inmediato y ayudaría a aliviar el bolsillo de los hogares.




