La Selectividad 2026 arranca con detectores de frecuencia contra la IA

La PAU 2026 se celebra mayoritariamente entre el 2 y el 4 de junio con exámenes más prácticos. Diez comunidades desplegarán sistemas para evitar que los alumnos copien con dispositivos impulsados por inteligencia artificial.

Mañana empieza la Selectividad en la mayoría de comunidades, y viene con cambios que te interesan si eres uno de los miles de estudiantes que se enfrentan a la PAU 2026. La gran novedad: por primera vez, diez comunidades usarán detectores de frecuencia para pillar a quien intente copiar con dispositivos inteligentes, desde nanopinganillos (auriculares minúsculos que pasan desapercibidos) hasta gafas con IA.

Fechas y horarios: cuándo empieza en tu comunidad

La convocatoria ordinaria se concentra entre el 2 y el 4 de junio para la mayoría de territorios. Asturias, Aragón, Andalucía, Cantabria, Castilla y León, Ceuta y Melilla, la Comunitat Valenciana, Euskadi, Extremadura, Galicia, Illes Balears, Islas Canarias, La Rioja, Murcia y Navarra arrancan esos días. Madrid adelanta un día y sus más de 42.000 alumnos se examinan ya el lunes 1 de junio, empezando con Lengua y Literatura e Historia de la Filosofía.

Las excepciones: Castilla-La Mancha se va al 8, 9 y 10 de junio, y Catalunya al 11, 12 y 13. Si no apruebas o quieres subir nota, la extraordinaria vuelve a unificar: la mayoría la hará el 30 de junio, 1 y 2 de julio, salvo Navarra (24-26 junio) y Catalunya (2-4 de septiembre).

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Cómo son los nuevos exámenes (y por qué ya no vale estudiar a medias)

El año pasado la PAU dio un volantazo hacia un modelo por competencias (que evalúa la capacidad de aplicar conocimientos, no solo memorizar) y eliminó la posibilidad de elegir temas. Este 2026 se ahonda en esa línea: más ejercicios prácticos, menos optatividad interna y criterios de corrección más homogéneos entre comunidades, según la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE).

Cada examen dura 90 minutos y la coherencia, presentación y corrección lingüística pesan al menos un 10% de la nota. Se permiten calculadoras y diccionarios según la materia, pero nada más. El objetivo es que demuestres que sabes razonar, no que te has empollado el temario.

Detectores de frecuencia: el blindaje anti-IA que estrenan diez comunidades

Por primera vez, al menos diez autonomías despliegan sistemas para interceptar dispositivos electrónicos que usen IA. Asturias y Catalunya lideran la medida con unidades móviles que rastrean frecuencias sospechosas capaces de delatar nanopinganillos, gafas inteligentes o bolígrafos con cámara. El resto de regiones aplicarán protocolos similares.

La tecnología para hacer trampa avanza a toda velocidad, y los detectores son el intento de que el esfuerzo de estudiar no se convierta en un chiste.

El vicerrector de Estudiantes de la Universidad de Oviedo lo dejó claro: "No se trata de desconfiar de los alumnos, sino de preservar condiciones justas para quienes cumplen las normas". En Catalunya, la consellera Núria Montserrat habló de "garantizar la equidad" entre los más de 45.000 estudiantes que se presentan.

Ortografía, corrección y otros detalles que cambian la nota

Madrid baja la penalización por faltas de ortografía de 0,25 a 0,1 puntos en casi todas las materias, excepto en Lengua y Literatura donde se mantiene. La CRUE busca así "una valoración más precisa del desempeño" y avanzar hacia criterios comunes. En Lengua Castellana y cooficiales, los fallos pueden restar hasta 2 puntos; en asignaturas como Matemáticas, el descuento máximo será de 1 punto o incluso no aplicarse, según la comunidad.

El verdadero drama: notas de corte imposibles y miles de alumnos sin plaza

Superar la Selectividad es solo el primer obstáculo. Con notas brillantes cada vez más frecuentes, la falta de plazas en las universidades públicas expulsa a estudiantes sobresalientes. Cada plaza de Medicina en una pública tiene 11 aspirantes, según datos del sistema universitario. Las carreras que exigen más de un 13 para acceder han pasado de 13 a 73 en diez cursos. Si no entras en la pública, toca pagar una privada o marcharse al extranjero.

Aquí está la verdad incómoda: la selectividad se ha blindado para ser más justa, pero el verdadero filtro sigue siendo la falta de inversión en plazas. Hasta que eso no cambie, por muy bien que prepares el examen, la lotería del código postal y el dinero decidirán demasiadas opciones.

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En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)

  • 💸 ¿Qué ha cambiado? Exámenes más prácticos, menos optatividad y detectores de frecuencia anti-IA en al menos diez comunidades.
  • 👥 ¿A quién afecta exactamente? A los miles de estudiantes de 2º de Bachillerato que se examinan entre el 1 y el 13 de junio (y en julio o septiembre si no aprueban).
  • ¿Qué puedes hacer al respecto? Repasa las fechas exactas de tu comunidad, infórmate de los criterios de corrección y, sobre todo, no te la juegues con aparatitos: los van a pillar.