Pedro Alonso se sentó anoche en El Hormiguero y soltó una anécdota que parece sacada de un thriller político. El actor, que lleva años cargando con el mito de Berlín a cuestas, confesó que el Gobierno turco le persiguió hasta que el propio Erdogan pidió una foto. Sí, el Presidente de Turquía. Con el personaje más carismático de La casa de papel.
La visita era para promocionar la segunda temporada de Berlín en Netflix junto a Begoña Vargas. Pero Pablo Motos fue directo al grano: fama, reconocimiento y esos momentos en los que uno se pregunta qué narices está pasando. Y Pedro Alonso tenía material.
De perseguido por el Gobierno turco a esconderse en A Coruña
Me persiguió el Gobierno en un determinado momento", explicó el actor sobre su visita a Turquía. Lo fue notando por el equipo de apoyo que le acompañaba. "Empezaron a pasar cosas perturbadoras". Querían reunirse con él. Él dijo que no porque estaba presentando un libro y sabía que la reunión acabaría en fotos que podían malinterpretarse. Pero la presión no paraba.
El propio Erdogan quería la instantánea. Pedro Alonso la esquivó. Y lo cuenta con la naturalidad de quien ha asumido que su cara es un imán para situaciones absurdas.
Aun así, la fama también tiene su reverso humillante. El actor contó que pasó mes y medio en A Coruña rodando con la calva, la barba blanca y refuerzo de arrugas. Hablaba en gallego, saludaba a todo el mundo y no le reconocía ni el que le servía el café. "Fue una gran cura de humildad".
La selva del Amazonas, un fan y una reflexión que clava lo que es la fama
Por si faltaba algo, también recordó cuando un tipo le persiguió en plena selva del Amazonas para pedirle un autógrafo. "Apareció un tío que me estaba encontrando después de buscarme". El actor se lo toma a risa, pero reconoce que le han pasado "cosas locas", como a cualquiera que se dispara a ese nivel de reconocimiento global.
La reflexión final fue la que dejó el silencio en el plató: "A ese nivel loco, te confronta con la imagen que la gente tiene de ti y la marca en la que te conviertes. Y eso puede adulterar la relación de uno con lo que hay fuera y lo de fuera con uno mismo". Una frase que explica mejor que cualquier tratado sociológico lo que es vivir dentro de un personaje que pesa más que uno mismo.
Berlín tiene más vidas que un gato, y Pedro Alonso lo sabe
No es la primera vez que un actor de La casa de papel cuenta cómo el fenómeno global de la serie les cambió la vida. Úrsula Corberó, Álvaro Morte o Alba Flores han pasado por lo mismo: aeropuertos colapsados, fans en sitios insospechados, peticiones de mandatarios. Pero lo de Erdogan es otro nivel.
La segunda temporada de Berlín ya está en Netflix y el personaje, que murió en la serie original pero revivió en este spin-off, sigue facturando. Pedro Alonso lo interpreta con la misma ambigüedad moral que le hizo famoso, pero fuera del set lidia con una realidad distorsionada por el éxito. A Coruña, al menos, le devolvió un poco a la tierra.
El episodio de anoche en El Hormiguero fue de esos que recordaremos cuando dentro de unos años alguien pregunte hasta dónde llega la fama de un personaje de Netflix. La respuesta: hasta el despacho de un presidente y hasta la selva del Amazonas. Sin escala.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Pedro Alonso, el Berlín de Netflix, y una fama que no cabe en el equipaje de mano.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? El Gobierno turco le persiguió y Erdogan quería foto. En el Amazonas también le acorraló un fan.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque mezcla thriller político, anécdota de fama absurda y la cura de humildad de no ser reconocido en A Coruña.




