Lo de esta semana en Japón es tan absurdo que ni siquiera Netflix tendría huevos a meterlo en un guion. Dos estadounidenses han sido detenidos en un zoo a las afueras de Tokio por meterse en el recinto de Punch, el mono viral del momento, para promocionar una memecoin. Y no, no es una inocentada de mayo ni un sketch de Saturday Night Live.
Punch, el macaco huérfano que conquistó internet hace dos meses
Si estabas en redes a principios de 2026, seguro que viste al pequeño Punch. Un macaco japonés recién nacido, abandonado por su madre y atacado por su propia manada, que se aferraba a un peluche de orangután como si fuera su única tabla de salvación. La imagen dio la vuelta al mundo. Ríos de ternura, fanarts en X, y ese puntito de drama parasocial que nos encanta. Punch era el desamparo hecho meme, y el zoo de Ichikawa se convirtió en su santuario improvisado.
El vídeo que ha indignado a medio planeta: un tipo con una máscara sonriente y un traje azul
El pasado 19 de mayo, dos energúmenos con pasaporte estadounidense decidieron que la mejor manera de hacer marketing para su criptomoneda basura era liarla en el zoo. Uno de ellos saltó al recinto vestido con un traje azul eléctrico y una careta de smiley gigante, y el cómplice grababa desde fuera. Las imágenes muestran a los monos entrando en pánico absoluto, huyendo despavoridos mientras el tipo paseaba como si fuera un parque de atracciones. Los trabajadores del zoo lo sacaron en cuestión de minutos, pero el daño ya estaba hecho. La policía japonesa los detuvo de inmediato y confirmó que todo era un estratagema para impulsar una memecoin.
Según las autoridades, el objetivo era grabar un vídeo viral que disparara el valor de la moneda para después hacer un pump and dump y largarse con los beneficios. Vamos, el truco de siempre: generar ruido, que los pardillos compren y luego desaparecer. La diferencia es que esta vez han involucrado a un animal que semanas atrás era la estampa conmovedora de medio internet.
El mismo hambre, distinta moneda: cuando el 'marketing crypto' se convierte en puro espectáculo de idiotas
Esto no es nuevo, y por eso cabrea aún más. En verano de 2025, varios tipos lanzaban consoladores a la pista durante los partidos de la WNBA. Todo el mundo pensó que era una gamberrada misógina más, hasta que se supo que era otra campaña para promocionar una criptomoneda sin valor. El patrón se repite: creas un token, montas un numerito público peligroso o humillante, y confías en que el escándalo haga subir el precio antes de largarte. Es la mezcla perfecta entre estupidez, avaricia y cero empatía.
Que dos adultos crucen medio mundo para aterrorizar a un mono huérfano dice mucho de la escala de miseria moral a la que puede llegar la fiebre crypto. El zoo de Ichikawa ya estudia instalar redes antintrusión y aumentar las patrullas, todo por culpa de de un par de lumbreras que pensaron que Punch the Monkey sonaba a buen nombre de token. Quizá lo más triste sea que, probablemente, algún incauto compró la moneda antes de que la cambiaran por euros y se largaran a un bar de Roppongi a celebrarlo. Los monos, mientras, siguen sobresaltados. Y nosotros, un poco más hartos de los mismos que siempre confunden internet con un patio de colegio sin consecuencias.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿De qué va exactamente? Dos estadounidenses se metieron en el recinto de Punch, el mono huérfano viral de Japón, para grabar un vídeo y promocionar su memecoin.
- 🔥 ¿Por qué importa? Es otro caso de publicidad temeraria con criptomonedas que estresa a animales, quiebra la seguridad del zoo y deja en ridículo a sus promotores.
- 📲 ¿Por qué está en todos los móviles? Porque la imagen del tío del traje azul con careta sonriente mientras los macacos huían es tan surrealista que parece un meme nacido, no fabricado.



