'Couture' destroza el mito de 'El diablo viste de Prada': la moda como cultura real

Alice Winocour estrena 'Couture' con Angelina Jolie como directora de cine metida en la Semana de la Moda de París. La película, realista y emocional, dinamita los clichés de 'El diablo viste de Prada', aunque tropieza con un reparto descompensado y cierta morosidad narrativa.

Cada vez que el cine mete la mano en el armario, termina sacando los mismos clichés: Miranda Priestly, el cerúleo, la frivolidad. Pero 'Couture', la nueva película de Alice Winocour con Angelina Jolie, acaba de llegar para desmontar el mito de 'El diablo viste de Prada' desde dentro y, de paso, recordarnos que la moda no necesita disfrazarse de arte para ser cultura.

Qué es 'Couture' y por qué la comparan con el diablo de Miranda

La película se mete de lleno en la Semana de la Moda de París, pero olvídate de pasarelas brillantes y editoras congeladas. Winocour ha rodado dentro de una casa de costura real y ha tejido una historia coral con cuatro mujeres: Angelina Jolie es una directora de cine a la que le encargan un fashion film para abrir el evento, mientras Ella Rumpf interpreta a una maquilladora que sueña con ser la nueva Marguerite Duras, Anyier Anei es una modelo primeriza y Garance Marillier, una costurera que nunca sale del taller. No hay sitio para la exageración hueca: esto va de trabajo, identidad y lo que cuesta conciliar.

La moda sin frivolidad: el verdadero acierto de Winocour

Lo que diferencia a 'Couture' de sus predecesoras es que no se ríe de la moda ni la eleva a un pedestal inalcanzable. La directora entiende que el rosa y el azul cerúleo no los impone una editora caprichosa, sino que forman parte de un discurso estético que todos necesitamos para relacionarnos. La película lo muestra con una escena preciosa donde Jolie, recién diagnosticada de cáncer, ayuda a su hija por teléfono a orientarse por la ciudad, y de repente la ropa, el maquillaje y los gestos se convierten en lenguaje puro. Se acabó la burbuja: esto es cultura real, con sus miserias y sus redes de sororidad.

Publicidad

Pero no todo son costuras perfectas: los lastres del filme

Aquí hay que ser justos. 'Couture' tropieza con su propio reparto. El personaje de Jolie y su drama médico acaparan demasiado metraje, descompensando las otras historias que, en realidad, son más interesantes. La maquilladora escritora y la modelo debutante tenían mucha tela que cortar, pero el guión las relega a un segundo plano algo torpe. Además, el ritmo se vuelve moroso en varios tramos, como si Winocour no supiera cuándo subrayar una emoción o dejarla pasar. No es un desastre, pero sí un desequilibrio que le resta fuerza al conjunto.

El precedente olvidado: 'Pret-a-porter' ya lo intentó hace 30 años

Robert Altman ya quiso retratar el mundo de la moda sin filtros en 1994 con 'Pret-a-porter', pero se quedó corto frente a la locura real. Su película coral fue tachada de superficial, y luego 'El diablo viste de Prada' convirtió el tema en un caramelo pop que todos recuerdan pero que nunca fue profundo. La secuela reciente, de hecho, defiende el periodismo de moda a golpe de mecenas millonarios, sin preguntarse para quién escribe. 'Couture' recoge el testigo de Altman y le da una vuelta de tuerca: la moda importa porque nos atraviesa a todas, no porque unos cuantos ricos decidan el color de la temporada. El acierto es mostrar que detrás de cada pasarela hay sudor, conciliación y, a menudo, una mujer apoyando a otra.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Alice Winocour, Angelina Jolie y un cuarteto de mujeres en la Semana de la Moda de París.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? El choque entre la moda como capricho de lujo y la moda como cultura cotidiana, contado con realismo y algo de cáncer.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque sale justo después de la secuela de 'El diablo viste de Prada' y la Met Gala, y ha dejado claro que sí se puede hacer cine sobre moda sin caer en la ridiculez.