Una funeraria brasileña ha decidido que el último viaje también puede tener fanfarria de Nintendo. La empresa Bignotto, con sede en Brasil, ha lanzado al mercado una línea de ataúdes inspirados en el universo de Super Mario con iconos intercambiables que van desde la seta roja hasta la estrella dorada. Sí, lo has leído bien.
La noticia ha corrido por los foros gamer con la mezcla habitual de carcajada y ternura existencial. Porque, a ver, ¿quién no ha pensado alguna vez en cómo le gustaría que fuese su despedida? Pues resulta que ahora hay opción fontanero italiano.
Qué ha sacado exactamente la funeraria Bignotto
Hablamos de ataúdes de madera con un acabado que recuerda directamente al imaginario clásico de Super Mario: el rojo y azul de la paleta del personaje, detalles tipográficos que evocan a la saga sin pisar legalmente los derechos de Nintendo (importante este matiz), y un sistema de iconos intercambiables que permite personalizar el ataúd con los símbolos más reconocibles del videojuego. Setas, monedas, estrellas, flores de fuego.
La idea, según ha explicado la empresa en su comunicación, es ofrecer una despedida personalizada para fans de los videojuegos que quieran que su funeral refleje algo más que la solemnidad estándar. No es la primera funeraria del mundo que se mete en este terreno (en Ghana llevan décadas haciendo ataúdes con forma de pez, avión o botella de cerveza), pero sí es de las primeras que se atreve con un guiño tan abiertamente pop y de cultura gamer.
El precio no se ha hecho público todavía, así que tampoco vamos a inventarnos la cifra. Lo que sí se sabe es que la línea está disponible en Brasil y que la propia funeraria está estudiando ampliar el catálogo a otros iconos del entretenimiento.
Por qué esto no es tan raro como parece
El primer impulso es reírse, claro. Pero si te paras dos segundos, tiene una lógica generacional bastante sólida. Quienes crecieron con la NES en los ochenta están entrando en una franja de edad donde, lamentablemente, la conversación sobre la propia despedida empieza a aparecer. Y para esa generación, Mario no es un personaje cualquiera: es parte de la mitología emocional de la infancia, al nivel de canciones de Mecano o las primeras pelis de Spielberg.
El movimiento de Bignotto conecta con una tendencia más amplia: la personalización radical del ritual funerario. Llevamos unos años viendo funerales con bandas sonoras de heavy metal, urnas con forma de cámara fotográfica, ceremonias temáticas. La muerte se ha desacralizado un poco y el luto ha empezado a admitir el humor y el homenaje pop. Esto encaja ahí.
Caos, pero caos del bueno.
Lo interesante es que la funeraria ha sido cuidadosa con el tema de los derechos. No usa el nombre 'Super Mario' en el producto, no reproduce la cara del personaje, sino que apuesta por iconografía evocadora: setas que cualquiera reconoce, estrellas que cualquiera asocia. Así esquiva el manotazo legal de Nintendo, que es, recordemos, uno de los estudios más agresivos del planeta defendiendo su propiedad intelectual. Quien quiera profundizar en la historia de la saga Super Mario tiene material para semanas.
El precedente que casi nadie recuerda
Hace unos años, una empresa estadounidense intentó lanzar urnas funerarias con la forma del cartucho original de la NES. El proyecto se quedó en concepto y nunca llegó a producción masiva, en parte porque los abogados de Nintendo aparecieron antes de que la idea tuviese tiempo de cuajar. Lo de Bignotto es distinto porque no copia, evoca; y porque viene desde Brasil, un mercado donde la cultura gamer ha crecido con una fuerza brutal en la última década.
Hay algo bonito, en serio, en pensar que alguien que se pasó horas saltando tuberías en una pantalla CRT pueda despedirse con una seta roja en la tapa. Es kitsch, sí. Pero también es una forma muy honesta de decir 'esto fui yo'. Y al final eso es lo que cualquier ritual funerario intenta capturar: una identidad que se va. Si la tuya pasa por Mario, Bignotto te ha visto.
Queda por saber si la idea cruzará el charco y veremos algo similar en Europa o en Estados Unidos. Si la demanda acompaña en Brasil, no sería raro que en los próximos meses aparezcan imitadores. La industria funeraria, contra lo que parece, se mueve por modas como cualquier otra.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Una funeraria brasileña, Bignotto, ha lanzado ataúdes inspirados en Super Mario con iconos intercambiables.
- 🔥 ¿Por qué importa? Confirma la personalización radical del ritual funerario y la fuerza emocional de la cultura gamer en quienes crecieron con la NES.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Por ahora solo en Brasil, pero apuesta a que algún imitador europeo aparece antes de fin de año.




