A Froilán le ha bastado una tarde de toros en Marbella para ser otra vez el centro de todas las miradas. El nieto del rey emérito ha vuelto a España después de meses en Abu Dabi, y ha elegido la Costa del Sol para darse un baño de masas entre toreros, fotógrafos y, de rebote, con su madre, la infanta Elena, y su hermana Victoria Federica.
Un plan de tarde que lo ha revuelto todo
La cita era de las que en junio marcan la temporada marbellí: una corrida en la plaza de toros. La infanta Elena llegó sonriente y en solitario, recién aterrizada de Madrid tras la audiencia privada con el Papa León XIV. En las gradas se sentó a varios metros de sus hijos, pero no necesitó compartir barrera para acaparar flashes.
A Froilán se le vio más suelto que nunca. Llegó por separado, saludó a los presentes y se integró en el ambiente como quien vuelve a casa. No esquivó a los fotógrafos, sino que les regaló una versión desenfadada y sonriente que hacía tiempo que no se le veía.
No fue una cumbre cualquiera. El hijo de la infanta y Felipe Juan Froilán Marichalar —que pocos llaman así ya— rompió un silencio mediático de más de dos meses justo en un lugar donde siempre se siente cómodo: los aledaños taurinos.
Dentro de la plaza, cada uno eligió su rincón. La infanta Elena, visiblemente relajada, ocupó la primera localidad. Victoria Federica, más discreta, se dejó ver poco después. Y Froilán, el más solicitado, fue el imán para los móviles de los curiosos que no esperaban encontrarse al nieto de Juan Carlos I en un palco.
Toreros de primera, fotógrafos sin tregua y una sonrisa que lo dice todo
El verdadero espectáculo paralelo empezó en los pasillos. Froilán se arrancó con una charla distendida y abrazos con Enrique Ponce y El Juli, dos pesos pesados de la tauromaquia que también estaban entre el público. La imagen de los tres, con el joven Marichalar riéndose, circuló en segundos por media Costa del Sol.
El Español ha sido quien ha detallado la velada: el saludo fue efusivo, con el nieto del Emérito mostrando la misma complicidad que la familia Borbón ha tenido siempre con el mundo taurino. No hubo postureo: hubo risas, palmadas y algún que otro comentario que los toreros se llevaron a casa.
La postal más repetida de la tarde no fue la faena, sino la de Froilán partiéndose de risa con Enrique Ponce mientras su madre observaba desde otra grada.
En las gradas también asomaban otros rostros conocidos como el torero Javier Conde y la cantaora Estrella Morente, que no quisieron perderse el evento. Pero la tarde ya tenía dueño: el que volvía a España sin avisar y se llevaba el trending topic.
El nietísimo ha vuelto y se ha ganado al personal
Froilán no se había dejado ver por España desde el Domingo de Resurrección en Sevilla, cuando acompañó a su abuelo el rey Juan Carlos, y en aquella ocasión ni él ni Victoria Federica llegaron a pisar la Maestranza. Ahora lo ha hecho por todo lo alto, con sonrisa de anuncio y sin reparos en repartir saludos.
Esta reaparición contrasta con las polémicas que lo persiguieron durante sus años de juventud —de la cacería al patinete— y muestra a un Froilán de 27 años que, al menos en apariencia, ha hecho las paces con los focos y con la prensa que siempre lo ha retratado como el miembro más rebelde de la familia.
Hay quien habla de estrategia: volver a España en un entorno que le garantiza cobertura sin riesgo, con toreros ilustres como aval y mamá en la lejanía del palco para no eclipsar. Sea casual o no, el resultado es que Froilán ha sacado más titulares que la propia corrida y ha recordado que su apellido, en según qué plazas, sigue tirando.
Y es que el nieto de Juan Carlos I, al que algunos ya llaman cariñosamente «el nietísimo», tiene la habilidad de monopolizar las cámaras incluso cuando no dice ni una palabra. En Marbella, con casi 30 grados y el olor a toro en el ambiente, bastó una tarde para que media España volviera a hablar de él.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quién ha vuelto y por dónde ha aparecido? Froilán, tras meses en Abu Dabi, en una corrida de toros en Marbella con su madre y su hermana.
- 🔥 ¿Con quién ha compartido la tarde? Con Enrique Ponce, El Juli y otros toreros, en un ambiente de risas y abrazos.
- 📲 ¿Por qué se ha hecho viral? Porque llevaba dos meses sin aparecer, se ha mostrado más suelto que nunca y su sonrisa ha roto los clichés de chico rebelde.



