Benjamín Vicuña ha soltado la frase que todo guionista quiere escuchar de su protagonista: El resto bien, su nueva serie, lleva más de él de lo que parecía. Y lo dice él mismo.
El actor chileno ha contado en una entrevista con Infobae que metió 'mucho de mi mundo' en el personaje principal. Traducción rápida: la comedia agridulce que vais a ver en pantalla se cocina con ingredientes muy reales.
Qué es exactamente 'El resto bien'
Es una ficción argentina que mezcla comedia con asuntos que a Vicuña le rondan a los 47 años: el paso del tiempo, los miedos cotidianos, la familia y todo lo que viene con tener una vida pública pero un día a día normal. El tono no es drama denso ni sitcom de risas enlatadas. Está más cerca de esa comedia melancólica que tan bien hacen los argentinos cuando se ponen serios sin dejar de hacer chistes.
Vicuña reconoce que el personaje y él se solapan más de lo prudente. Sus palabras a Infobae van por ahí: 'le metí mucho de mi mundo'. Es decir, miedos propios, manías propias, paternidad propia. Cuando un actor con trayectoria suelta esa frase en plena promo, es porque la mezcla entre ficción y biografía está pensada, no improvisada.
Aquí entra en juego un detalle interesante. Vicuña es padre de varios hijos, ha pasado por todo tipo de portadas y ha vivido el luto público más doloroso que se recuerda en el espectáculo argentino. Que ahora protagonice una comedia sobre miedos y familia no es casualidad. Es una declaración.
Llevamos un par de años viendo a Vicuña pivotar. Menos galán de telenovela, más actor que elige proyectos con una capa debajo. El primero de nosotros ya iba por ahí. Y este nuevo paso confirma la dirección.
La jugada tiene su gracia: aprovechar la exposición mediática que arrastra para meterla en la ficción en lugar de huir de ella. Si todo el mundo va a leer el personaje en clave biográfica, mejor controlar tú esa lectura desde el guion. Es la jugada más inteligente que puede hacer un actor expuesto al ruido.
El formato, además, le viene como anillo. Comedia con fondo, episodios que respiran, personaje masculino de mediana edad replanteándose la vida. Es un género que está pidiendo hueco en plataformas como Disney+ o Prime Video, donde la ficción latinoamericana adulta lleva tirando bien desde hace dos años.
El precedente que conviene tener en la cabeza
Esto no se ha inventado Vicuña. El movimiento 'pongo mi vida en mi personaje' tiene maestros recientes. Pamela Adlon hizo escuela con Better Things en FX, donde básicamente filmó su vida con otros nombres. Más cerca, Ricardo Darín y Guillermo Francella vienen abrazando esa comedia adulta argentina con tramos autobiográficos sin ponerse pesados.
Lo que hace distinta la apuesta de Vicuña es el riesgo emocional. Hablar de miedos en clave de comedia cuando tu vida privada ha sido tan diseccionada por la prensa rosa es un ejercicio que puede salir muy bien o muy regular. El listón está alto y el actor lo sabe perfectamente.
¿Funcionará? La pista la dará el primer episodio. Si la mezcla de humor y vulnerabilidad cuaja desde el minuto uno, tenemos serie del año en la conversación. Si se queda a medio camino, será una rareza simpática que se verá en un par de tardes y poco más. Dejémoslo en un 'ya veremos'.
Lo que sí está claro: Vicuña ha dejado de jugar a lo seguro. Y eso, merece una oportunidad.




