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Las minicaravanas Caretta, recubiertas en fibra de vidrio en vez de aluminio

Las caravanas o minicaravanas que se usan para acampar necesitan un revestimiento exterior en sus estructuras para tener una protección ante los cambios del clima. Esto es fundamental teniendo en cuenta que se trata de remolques que se mantienen a la intemperie incluso cuando no se está viajando con ellos.

Los dos materiales de revestimiento más comunes son el aluminio y la fibra de vidrio. Este material tiene, además, la misión de brindar aislamiento contra los elementos externos como el ruido y las temperaturas extremas. De esta manera, proporciona una mayor comodidad a los usuarios, además de una mejor durabilidad.

La fibra de vidrio como revestimiento en las minicaravanas Caretta

La firma internacional Caretta ha optado por recubrir todos sus productos con fibra de vidrio en lugar de aluminio. La marca fundada en 1976 tiene un portafolio de ocho modelos con características y prestaciones distintas que se adaptan a variados escenarios. Sin embargo, lo que todas las referencias tienen en común es el recubrimiento en fibra de vidrio.

La marca opta inclinarse por este material porque proporciona un mejor aislamiento eléctrico, acústico y térmico. Con respecto a esto último, los niveles de conductividad de temperatura permiten que, en épocas de calor, el interior se mantenga fresco. En cambio, en invierno, la fibra de vidrio impide que el frío entre a la cabina.

El excelente nivel de absorción de ruido se debe a que la fibra de vidrio amortigua las ondas sonoras gracias a su interior laminado de varias capas. Esta fibra, además, no se corroe y resiste muy bien las temperaturas extremas. Eso las mantiene como nuevas durante mucho más tiempo respecto sus equivalentes en aluminio.

Desventajas del aluminio como material de revestimiento

En cuanto al aluminio, existe un tipo de revestimiento corrugado externo que se asocia a las minicaravanas lowcost. Por lo general, está adherido a la parte externa del remolque a través de remaches en las uniones de la estructura. El aluminio liso, por su parte, se halla en los remolques de mayor estrato. En este caso, el aluminio se adhiere a la parte externa mediante remaches y otros mecanismos de sujeción metálicos.

Según Caretta, los rodantes de aluminio son menos resistentes a los factores externos como los golpes. Se trata de un material muy sensible a los impactos y por muy pequeños que estos sean, pueden dejar una abolladura. Incluso una tormenta con granizo puede causar daños irreversibles en su apariencia.

Otro factor importante a tener en consideración sobre las cubiertas de aluminio es que se trata de un material 100% conductor de electricidad. Esto reviste riesgos importantes para las personas tanto por elementos externos como las propias instalaciones del remolque. Este último factor ha sido uno de los determinantes para inclinar la balanza del mercado a favor de la fibra de vidrio.