Quantcast

El otoño será más seco y cálido de lo normal en toda España tras un verano normal

Este otoño lloverá menos y hará más calor de lo normal en el conjunto de España, después de terminar un verano «normal» y «húmedo o muy húmedo» en el que se han registrado cinco olas de calor, tres de ellas en Canarias y una de ellas, la de agosto, que ha sido una de las más intensas desde que hay registros, según ha informado la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

Durante la rueda de prensa estacional, la agencia meteorológica dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la portavoz Beatriz Hervella, ha avanzado una predicción para el otoño. Así, ha pronosticado que el próximo trimestre, octubre-diciembre de 2021 parece que lo más probable es que la precipitación se encuentre en el tercil seco en toda España pero con menor probabilidad cuanto más al este.

«Eso significa que el trimestre será seco, es decir que la precipitación media será igual o inferior a lo habitual en toda España, mientras que esta posibilidad es menor cuanto más al este», señala Hervella. De ese modo, parece que en el este las precipitaciones se acercarán más a las normales que en el resto de España y en esa zona también se espera la mayor anomalía de calor, es decir que en el este hay probabilidad de que llueva más y que el otoño sea más cálido que en el resto del país.

Hervella insiste en que hay mayor probabilidad de que la temperatura media esté en el tercil cálido en toda España con mayor probabilidad con cuanto más al este. En definitiva, precisa que «el escenario más probable es que la temperatura media de los tres meses esté, al menos y de media, 0,6 grados centígrados por encima de lo normal tanto en la Península como en Baleares.

Además, el portavoz Rubén del Campo, ha detallado el comportamiento del verano, que terminó el pasado 22 de septiembre a las 21.20 horas (20.20 horas en Canarias) y que tuvo un carácter «normal» para el conjunto del país, con una temperatura media de 22,1ºC, lo que supone 0,3ºC más de la media.

Si bien, ha destacado los «marcados contrastes» según las zonas, ya que resultó normal en la zona centro y en Canarias; mientras que tuvo un carácter muy cálido en los tercios sur y este de la Península y Baleares. Por su parte, este ha sido un verano normal a frío en Extremadura, Galicia y el Cantábrico.

Además, durante el periodo estival se han registrado cinco olas de calor, dos en la Península y Baleares y tres en Canarias. La primera tuvo lugar del 21 al 23 de julio y afectó a 14 provincias de la mitad norte; la segunda fue la quinta ola de calor más intensa registrada en España, ya que afectó a 33 provincias entre el 11 y el 16 de agosto y tuvo un anomalía térmica de hasta 4 grados centígrados, lo que iguala este episodio a las olas de calor de junio de 2019 y de agosto de 1987.

Del Campo ha afirmado que esta ha sido una de las olas de calor «más importantes» en España desde 1975, tanto por su extensión como por su intensidad y ha destacado que dejó «numerosos» récord tanto de máxima como de mínima. Por ejemplo, la de Murcia, que el 15 de agosto alcanzó 47ºC, un valor que supera en 0,9ºC a su anterior récord, que data del 4 de julio de 1994. También se ha referido a Cuenca, que «por primera vez en su historia» desde que hay registros ha llegado a 40ºC, ya que el 13 de agosto el mercurio subió allí hasta los 41,5ºC, frente al récord anterior, de 39,7ºC logrados el 10 de agosto de 2012, casi 2ºC más (1,8ºC).

Por otro lado, en cuanto a las precipitaciones, el portavoz de la AEMET ha explicado que el verano de 2021 pasará a los registros climatológicos como un estío «húmedo o muy húmedo» aunque, de nuevo, con grandes diferencias entre las áreas geográficas.

En ese sentido, ha reflejado que el trimestre junio-septiembre ha resultado húmedo o muy húmedo en gran parte de la Península, así como en Baleares y Canarias. Por el contrario, fue seco o muy seco en Pirineos, Cataluña, en el extremo occidental de Andalucía y en el oeste de Galicia. No obstante, fue normal en el oeste y centro de Andalucía, en el resto de Galicia, en la meseta norte y en el Cantábrico oriental.

En este aspecto ha destacado las efemérides de lluvia en ciudades como Teruel, que ha tenido su verano más lluvioso y con mayor número de tormentas desde 1986, al tiempo que ha recordado que este mismo año, en enero, también obtuvo la temperatura más fría desde que tiene registros, durante la famosa ola de frío ‘Filomena’.

Asimismo, Del Campo ha explicado que a falta de una semana para que concluya el año hidrológico 2020-2021 (del 1 de octubre de 2020 al 30 de septiembre de 2021), prevé que este termine como un ejercicio «normal», marcado de nuevo por los contrastes por regiones, puesto que registra precipitaciones superiores a las normales en buena parte del tercio oriental mientras que en Cataluña, zonas de Andalucía central y occidental y puntos de los dos archipiélagos no ha llovido ni dos tercios de los valores normales.

En total, ha precisado que se ha acumulado una precipitación media para el conjunto de España de 591 litros por metro cuadrado, lo que supone un 5 por ciento menos de acuerdo con el periodo de referencia 1981-2010.

SEQUÍA Y LLUVIAS TORRENCIALES

Los datos climatológicos de precipitación reflejan que varias cuencas presentan sequía meteorológica, en concreto: Júcar y Segura, desde septiembre de 2020; la cuenca sur, desde octubre de 2020; el Pirineo central, desde febrero de 2021 y el Ebro, desde agosto de 2021.

El portavoz ha añadido que se está observando un «incremento notable» de los periodos secos en el sur de la Península, especialmente en el sur de la Península y, especialmente en Andalucía y en la Región de Murcia, frente a una ligera disminución en el valle del Ebro y no se observa, sin embargo, una tendencia «clara» en el resto de las zonas.

«Los periodos de sequía son cada vez más largos en el sur de la Península. Esto concuerda perfectamente con las observaciones que se realizan en lo referente al cambio climático», ha comentado.

Al mismo tiempo, ha añadido que, de acuerdo con los estudios realizados por la AEMET, se confirma que «los episodios de lluvias torrenciales son ahora más intensos y frecuentes en el Mediterráneo que en décadas pasadas». En total, se ha incremento en un 19 por ciento la lluvia en los días más lluviosos entre los años 60 y la década pasada.